Larga siesta de una jornada inexplicable

No fue un encuentro más del zonal. APAC, los teceístas y el TS desandaron una prolongada escala en el Partido de Mar Chiquita.

Durante seis horas, el público debió soportar una previa indiferente en Coronel Vidal, sin opciones para el regocijo o atracción. Sólo cuatro o cinco autos en algunas series, y sin punch. Fueron varios parciales con ese mismo tenor. Largo preámbulo, cielo amenazante, algunos pensaron en voz alta, “Dios se apiade de nosotros y comience a llover para volver a casa”.

Ninguna motivación para la gente, recién a la cuatro y media de la tarde se ponían en marcha las finales, que al menos exhibieron más autos en pista, y por suerte se fueron limando vueltas para abreviar el desafío.

Las definiciones tuvieron otras alternativas, aunque la “fiesta” concluyó a las 19.30, casi diez horas para un espectáculo con medio centenar de máquinas. Excesivo tiempo para tan poco show. Por suerte algunos arrestos de la clase “A”, el campeonato de Castañino y el duelo de la carrera especial de la “B” le pusieron paños fríos a un domingo inexplicable.

Quedaron muchas preguntas para responder, entre ellas cómo se llegó a este desacertado programa, que bien pudo mutarse sobre la marcha como aconteció en las finales. Sabemos que el público no quiere vivir “previas” de cuatro o cinco autos, y ese cansancio del soberano se puede comprobar en las boleterías. ¿El cronograma estaba elaborado para un parque mayoritario de máquinas ¿Pueden tres categorías hacer un desarrollo atípico el mismo día? No hay dudas de que faltó un análisis o un debate previo para saber que era inviable este programa.

Un día aciago para APAC y las teloneras. Otra vez el zonal quedó en deuda con la gente, uno de los bastiones y activos más valiosos de las categorías. Habrá que trabajar con criterio, sensatez, y saber escuchar para salir de esta confusión. Esperemos que prime la buena voluntad para enderezar la actividad y hacer las cosas bien.

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