Las escuelas de Fulton y Azucena rechazaron pagar el transporte

En ambos casos, la principal razón de esta decisión fue que los padres debían aportar un monto considerable de dinero para juntar los 15 mil y 25 mil pesos que demandaban los empresarios en Fulton y Azucena respectivamente.
En el caso de Fulton, cada familia tenía que abonar unos 500 pesos para reunir los 15 mil que perdieron los dos colectivos que van hasta el paraje durante 7 días que no prestaron el servicio, condición que piden los transportistas para volver a la normalidad.
Ante esta situación, los padres y la cooperadora acordaron que hoy, desde las 8, se movilizarán al Consejo Escolar para exigir soluciones. Además, no enviarán los chicos a clases y aguardarán hasta el próximo martes, cuando autoridades provinciales desembarcarían en Tandil para analizar el conflicto.
En tanto, los padres de la escuela del paraje Azucena también se negaron a afrontar los 25 mil pesos entre los cien chicos que viajan en cuatro colectivos y una combi, y optaron por llevar a sus hijos a clase, en la medida de sus posibilidades.
Además, directivos y docentes pusieron en marcha un Plan de Prevención del Riesgo Educativo y acordaron con los padres privilegiar la asistencia los miércoles, días en que se dictarán las materias que requieren más explicaciones.
Los padres también decidieron asistir el próximo lunes, a las 10.30, a una reunión en el club Talleres, con otras escuelas, cooperadoras, transportistas y los gremios docentes.

Manifestación
 
En diálogo con El Eco de Tandil, María Ester Salerno, directora de la Escuela Primaria 44 “Enrique Risso” de la concentración de Fulton, anunció que la decisión de los padres fue que “no van a pagar porque les significa casi 500 pesos a cada familia. Así que van a seguir esperando, van a manifestarse, van a estar en el Consejo Escolar, van a esperar al martes a que llegue la gente de La Plata, pero no van a pagar”, adelantó.
La directora explicó que a Fulton viajan dos colectivos, por lo que unas treinta familias debían abonar 500 pesos cada una, teniendo en cuenta que algunas tienen sus hijos distribuidos entre jardín, primaria y secundaria.
Además, la comunidad educativa evaluó que no es seguro que con este único pago se destrabe el conflicto y tienen pocas esperanzas de terminar el año sin complicaciones.
Es que sentado este antecedente, estimaron que el año que viene van a tener que volver a aportar porque no va a estar la plata para comenzar las clases como ocurrió en 2012.
La directora ratificó que “decidieron que no porque más allá del monto, sostienen que el dinero tiene que salir del Estado y que si soluciona una vez, no saben si la próxima no van a tener que solucionar también. Han tomado esa postura”.
En cuanto a la movilización, la comunidad de Fulton viajará al Consejo Escolar hoy, el lunes y el martes para hacer oír su reclamo y “esperar una respuesta del Gobierno”.
María Ester Salerno describió que a partir del problema del transporte sólo el 50 por ciento del alumnado asiste a clases. Por este motivo, ayer se resolvió que toda la escuela se solidarizará con los usuarios del transporte y no irá a clases, aunque docentes y directivos permanecerán en sus puestos de trabajo.
A la Primaria 44 de Fulton asisten 49 chicos y a partir del problema por las inasistencias, los docentes aplicaron un Plan de Contingencia para poder seguir adelante con los contenidos y que muchos avanzaran en sus casas. u

Sin ir a clases, los chicos quedan “aislados de todo”
 
Catalina Leguizamón, mamá de dos alumnos de la Escuela de Fulton, brindó un panorama de los problemas que afrontan los chicos que viven en el campo cuando no pueden asistir a clases.
En principio, explicó que en la reunión de ayer los transportistas les plantearon que se hicieran cargo de un monto de 15 mil pesos “como aporte de los papás por esos días de paro que no se los iban a pagar a ellos”.
Agregó que “la mayoría de los papás nos pusimos de acuerdo en no pagar porque no estaba la posibilidad de que nos devolvieran ese dinero, entonces decidimos no mandar a los chicos a la escuela a partir de mañana (por hoy) y concentrarnos en el Consejo Escolar a las 8”.
Además, la amplia mayoría de los chicos pertenece a familias de empleados rurales. Algunos manifestaron que no llegaban a responder con ese dinero, por lo que otros debían aportar más de mil pesos para alcanzar la suma total.
 
Sin actividades ni vida social
 
Catalina Leguizamón contó que tiene dos hijos que asisten a la escuela en el transporte. Cuando no pueden ir a clases, como en los últimos 17 días, los chicos pierden mucho más que el aprendizaje, se quedan sin vida social, sin ver a sus amigos.
“Mi hija llegó ayer a la escuela, se encontró con sus compañeras y estuvo charlando como 15 minutos hasta que llegó el profesor. Parece mentira pero no se ven, no pueden. La única comunicación es por un mensaje de texto y no pueden seguir el plan en casa porque el profesor no les manda la tarea tampoco, porque hay chicos que van a la escuela”, describió.
Los niños y adolescentes que no pueden llegar a clases “quedan en el campo, en sus casas”, cuando habitualmente pasan en el colegio de 8 a 16. “Quedan aislados de todo, en sus casas”, lamentó.

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