Las transgresiones morales y legales marcan los abusos sexuales de padres hacia sus hijos

Loreal había intervenido en la etapa inicial en carácter de psicólogo del Tribunal de Menores ?no por el hecho de un abuso sexual sino para revisar la situación: era una jovencita que aparecía a nivel escolar con un embarazo prematuro?, en tanto que la semana pasada debió declarar en el juicio.
Consultado sobre el acompañamiento y apoyo del núcleo familiar al acusado, explicó que ?encontramos dos situaciones fuertes de trasgresión?.
La primera ?es la invasión sexual sobre un menor de edad, lo que es transgresión a un orden legal y moral: la relación sexual está admitida entre dos sujetos que se eligen y deciden el acto. Cuando hay un mayor que avanza con un acto sexual sobre un menor, uno lo entiende como un abuso. Hay un ejercicio de poder de alguien que maneja ciertos elementos sobre otro que queda como víctima?.
La segunda trasgresión ?es que se agrava cuando hay un lazo sanguíneo como el caso del incesto ?relación entre padres e hijos- u otro caso de relación prohibida como es la relación entre hermanos?.
Loreal consideró que ?hay una conciencia que a nivel psíquico llamamos moral. Quien trasgrede en estos dos órdenes tiene una perturbada conciencia moral, una falla que puede ir desde reconocer el hecho pero no puede dimensionar el bien y el mal?.
Ejemplificó que ?se ve en mil casos cotidianos. Por ejemplo alguien que sale a robar y por una billetera con cinco pesos le pone el revolver en la cabeza a alguien. Esa persona no tiene un claro discernimiento entre el bien y el mal y quizás hasta declara que quería ?mi dinero?, como si fuera de él. Allí hay o una perturbación de la conciencia de la realidad ?psicótico- o está perturbada la conciencia moral y se da lo que conocemos como perversiones y psicopatías?.
Añadió que ?a nivel legal de las transgresiones de la conciencia moral, no se reconoce el nivel del bien del mal pero se tiene conciencia de los hechos. Es una situación gravísima y ataca a todo el grupo familiar, en mayor o menor medida. Ese victimario está unido a su compañera y en muchos casos la familia termina siendo ´cómplice´ de una situación donde circulan secretos a voces y hay situaciones de alta gravedad?.

Los efectos
en la víctima

 

Si bien se puede generalizar el tema, ?la indicación de lo que se debe hacer en cada caso es singular?, aclaró el profesional para sostener luego que ?hemos trabajado con muchos menores con situaciones similares y en algunos casos la víctima ha quedado traumatizada y padece fuertes síntomas, como una inhibición, un trastorno del carácter o tendencias depresivas. En otros casos, dado el modo en que el agresor operó ?con ternura, con suavidad, de una manera que no se notara violenta- la situación es agresiva para los observadores externos pero a la criatura le lleva mucho tiempo darse cuenta de lo que le ocurría?.
Es más, ?si es temprano, para la víctima hasta puede parecer un juego. Se da cuenta años después que ese juego que estaba haciendo era un abuso sexual. No produce el impacto de un trauma pero modela su carácter y temperamento. Siempre hay daño, más o menos traumático?, recalcó el profesional.

Romper el silencio

Adolfo Loreal destacó que el primer paso del tratamiento del tema ?es la ruptura del silencio. Antes, hasta se cargaba de por vida un sentimiento de vergüenza y de culpa. En nuestra época, esto se habla en todos lados y ha permitido que la gente ?incluso los propios menores y los docentes, que reciben en la mayoría de los casos la primera denuncia- consideren que de esto se puede hablar y la víctima puede descargarlo en alguien?.
Luego la Justicia ?le marcará que fue víctima y que no tiene que cargar con sentimientos de culpa o vergüenza. La institución jurídica viene a marcar la diferencia entre el bien y el mal, a beneficio de la víctima para que pueda salir de ese sentirse responsable del acto. A partir de hacer cumplir la ley se restaura un orden moral y se puede discriminar si estuvo bien o mal y las responsabilidades de la víctima y del victimario?.

 

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario