Levantaron ropa, calzado y dos motos en ocho allanamientos por el crimen de Luis Fernández

 

En las últimas horas, personal de distintas dependencias policiales de Tandil, Juárez y Azul, encabezados por los titulares de las jefaturas Distrital y Departamental, dieron pasos importantes en la investigación por el homicidio de Luis Oscar Fernández, de 75 años, hecho que fue descubierto el viernes último por la tarde. 
En cuanto al avance de la pesquisa, uno de los datos más importantes logrado en la víspera fue el resultado positivo que se obtuvo en ocho allanamientos que se llevaron a cabo en distintas viviendas ubicadas detrás de la Ruta 226. 
En el mismo orden de relevancia se ubica el informe que arrojó la operación de autopsia, que culminó cerca de las 2 de la madrugada de ayer y estuvo a cargo del médico de policía doctor Roberto Leitao. 
Por último, se intentó determinar si hubo faltantes en la vivienda de la víctima, motivo por el cual la Justicia sigue firme en la hipótesis del homicidio en ocasión de robo, teniendo en cuenta además que la casa se encontraba absolutamente revuelta.
 
Presuntos rastros
 
De acuerdo a los datos brindados por el comisario de la Seccional Primera Walter Gil, unos cuarenta efectivos policiales intervinieron en los ocho allanamientos que se realizaron en la tarde de ayer y que terminaron cerca de las 14.
Siete de los procedimientos resultaron alentadores para la Justicia, ya que se lograron incautar elementos de interés para la causa. Los operativos se llevaron a cabo en domicilios ubicados en Rosales al 900, Argerich al 1100, Newton al 2100, Macini al 300, Rosales al 1000, Las Malvinas al 2100 y Pío XII al 1600.
Los funcionarios policiales secuestraron prendas de vestir con presuntas manchas de sangre que ahora deberán ser analizadas por peritos del Departamento Judicial de Azul y distintos pares de zapatillas para cotejarlos con las pisadas halladas en la vivienda de Luis Oscar Fernández.
 
La moto
Por otra parte, en Newton al 2100 incautó una Gilera Smash que tenía un pedido de secuestro, a partir de la denuncia de robo formalizada el 27 de mayo pasado por Yésica Otano.
Además, en Pío XII encontraron una Zanella color azul, que fue retenida a los fines de ser exhibida a una testigo que dijo haber visto un rodado de similares características estacionado frente a la casa de Fernández. 
Hasta el momento, la presencia de una moto en el lugar del crimen -varias horas antes de que se descubriese el cadáver-, la posibilidad de que las manchas de sangre de las prendas resulten compatibles con la del occiso y otra pista clave en la que se espera avanzar, son los elementos que mantienen de buen ánimo a los pesquisas, que confían estar en la senda que conduce al esclarecimiento de este macabro hecho.
En los allanamientos, que culminaron cerca de las 14, intervinieron decenas de efectivos de las comisarías Primera, Segunda y Tercera, de Prevención del Delito, de la Sub DDI de Tandil y la Sub DDI de Juárez, y de la DDI y Narcotráfico de Azul. 
 
Ordenaron más 
estudios sobre 
el cadáver
 
Por otra parte, confirmaron que la operación de autopsia determinó que Luis Oscar Fernández murió a raíz de un paro cardiorrespiratorio traumático provocado por una herida contusa grave en el rostro.
El cadáver también presentaba contusiones en el cráneo y heridas cortantes en la zona del cuello y el abdomen. El médico tomó muestras de ambos sectores y ordenó que se concreten estudios histopatológicos en La Plata para dilucidar qué tipo de arma provocó esas lesiones.
En cuanto al golpe en la cara, el viernes por la tarde los investigadores encontraron un fierro con restos hemáticos en la escena del crimen, que ahora deberá ser analizado para establecer si efectivamente fue el arma homicida. 
Otro dato que arrojó el cuerpo fue que hasta las 22 del viernes, Fernández llevaba entre 32 y 46 horas sin vida, por lo que el crimen se pudo haber producido entre la noche del miércoles y las primeras horas del jueves pasado. 
 
El macabro
hallazgo
 
La hermana de Luis Oscar Fernández descubrió el terrible hecho el viernes cerca de las 16.30, cuando se dirigió a cumplir con su rigurosa visita semanal al hombre de 75 años, que presentaba problemas de movilidad debido a las secuelas que le dejó una poliomielitis que había padecido en la niñez.
El hombre no mantenía vínculos con vecinos ni tenía amistades y vivía en soledad desde la muerte de su esposa, ocurrida hace una década. El miércoles 24 de agosto fue la última vez que su hermana lo había visto con vida. 
Al ingresar a la vivienda de Las Malvinas 1722, la policía encontró el cadáver recostado sobre la cama, atravesado y con los pies apoyados en el piso. No había señales de lucha en la escena ni parecía haber opuesto resistencia, por lo que estiman que lo ultimaron a sangre fría.
Jubilado, Fernández percibía los haberes mínimos y no contaba con otro tipo de ingresos. Así, su existencia austera y ermitaña es uno de los principales obstáculos a vencer por los investigadores.
Sumado a la cerrada personalidad de la víctima, los vecinos manifestaron que no escucharon gritos ni observaron movimientos extraños, más allá de una moto que permaneció estacionada frente al domicilio varias horas antes del crimen.
De todas formas, tras los procedimientos y la aparición de algunas pruebas la policía se mostró confiada en lograr novedades en las próximas horas. Además, pidió a posibles testigos que se acerquen a aportar datos a la Seccional Primera, teniendo en cuenta que pueden declarar con reserva de identidad.*
 

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