Mañana se realizará el encuentro Pensares

En esta ocasión se tratará el tema: “Vínculos, sabores y sinsabores” entre amigos, en la vecindad, en el trabajo y la familia. Las licenciadas Catalina Chediac y Cecilia Paskvan serán las encargadas de mediar en el grupo.
Los talleres tienen como finalidad pensar, intercambiar ideas, conocer otros modos de pensar, poder aceptar pensamientos diferentes y lograr un enriquecimiento personal.
Los encuentros son de dos horas, con libre participación y, durante los mismos, se compartirán refrigerios.
-Comenzaron a mitad de año con Pensares.
Cecilia Paskvan: -Hicimos el primer encuentro en junio. Intentamos que el principio de nuestra actividad fuera global y general.
Comenzamos a pensar en cómo vivimos, cuáles son las características de nuestra vida, qué seguridades y certezas hay, qué inseguridades nos produce vivir, sobre todo, reflexionar sobre las incertidumbres que la vida nos provoca.
-La idea de Pensares, ¿es abrir el diálogo?
C.P.: -Nosotros proponemos un tema y es de libre participación, de modo que los asistentes puedan expresarse libremente.
Pretendemos que la gente interaccione y nosotras vamos guiando, amarrando lo que se dice, aportando conceptos. El deseo es que podamos entendernos más, para vivir mejor.
-¿A quién están dirigidas estas charlas?
C.P.: -A público en general, y a todo aquel que quiera concurrir, no importa que tenga estudios, que sea profesional, sino que trabajamos con el ser humano, sin ninguna distinción, porque esto es lo rico que se puede lograr en un grupo, cuando cada uno aporta desde su heterogeneidad.

Segunda reunión
 
-Mañana llega un nuevo encuentro, ¿en qué consistirá?
C.P.: -Trabajaremos un tema fundamental, que es el de vínculos. Le pusimos “Sabores y sinsabores”, porque siempre que uno se conecta, encuentra placeres, pero también sufrimiento, dolor.
-¿Los encuentros son de intercambio?
Catalina Chediac: -Sí, el objetivo es el intercambio, que la gente pueda pensar, decir lo que piensa, compartir el pensamiento con el otro, tanto en lo que pueda ser consensuado, o donde pueda aparecer el disenso. Es importante que podamos aceptar al otro, que piensa distinto, esto sería el objetivo del trabajo.
C.P.: -Que la gente pueda aprender a reconocerse en la diferencia.
Experiencia interesante
-¿Cómo se fue sintiendo el grupo?
C.P.: -Tuvimos un solo encuentro y nosotras nos sentimos muy bien. Hicimos una evaluación y creemos que estuvo muy interesante. Estamos construyendo, avanzando y modificando a medida que trabajamos.
El grupo respondió, se sintió cómodo, participó, hubo una excelente convocatoria. Teníamos alrededor de treinta y cinco personas.
C.CH.: -El número que tuvimos no fue casual, sino que es la cantidad de personas con la que quisimos trabajar. La gente participa y mucho, con libertad. El que quiere, habla y el que no quiere, no lo hace.
Lo interesante es que aún el que no participa es un miembro activo, aunque no diga lo que piensa, porque se va con muchas cosas que se dijeron ahí, que en algunas puede coincidir y en otras no.
-¿Cómo creen que se sintieron los asistentes?
C.CH.: -La experiencia fue muy linda, los participantes dejaron una evaluación escrita. Además, tenemos un grupo de apoyo importante, con quienes también hicimos una evaluación.
Algo para remarcar es que, si bien en cada reunión hay temas específicos, todos los temas están vinculados. Seguramente en este nuevo habrá pensamientos que ya surgieron en el encuentro anterior, porque la vida es rotativa, tiene este componente de integración.
Tareas y presencia
-La función de ustedes como psicólogas, ¿cómo se aplica?
C.P.: -Nosotras nos dedicamos a la coordinación profesional del grupo, en cuanto a funcionamiento. El grupo soporte del cual hablamos antes, nos aporta ideas, enriquece nuestro trabajo, nos ayuda en la promoción, aportando ideas.
C.CH.: -Ellas se hacen cargo de la infraestructura, que tiene un valor muy importante. Se ocupan de organizar un café, un bocadito para compartir. Hay un buen ensamble entre ellas y nosotras.
C.P.: -Toda esta logística tiene que ver con el deseo de que se comparta un momento cálido.
-Quien no asistió al primer encuentro, ¿puede hacerlo en esta ocasión?
C.P.: -Sí, es un grupo abierto, nosotros seleccionamos algunos temas de aquí a fin de año. Vamos a trabajar una vez por mes hasta noviembre. Lo importante es que la gente pueda asistir al tema que le interese, al día que pueda, porque es un aquí y un ahora, y es lo que produce el grupo en ese momento y situación. El objetivo es que cada uno pueda crear subjetividad, que se sienta persona, que pueda sentirse como piensa y que vea qué problemáticas se le presentan frente a otro que piensa diferente.
C.CH.: -El pensamiento propio se va enriqueciendo con el de los otros. La idea sería facilitar la singularidad de cada uno. Nosotros no queremos que la gente piense como nosotros o el compañero, sino que piense como él, y que pueda aceptar que es tan valioso su pensamiento como el de su compañero.
C.P.: -Finalmente, quisiera remarcar que lo importante es que nosotras trabajamos sobre la salud, evitando dentro de lo posible el conflicto, la enfermedad. Desde este lugar, encontramos una posibilidad de promocionar salud mental.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario