Momentos de gran tensión vivió una familia que fue víctima de un intento de secuestro virtual

Mariano López explicó que “llamaron a mi cuñado al celular desde un número desconocido y, haciéndose pasar por policías, le dijeron que había un accidente en el que estaban involucrados tres vehículos. Además, le dijeron que uno de ellos era un auto gris, que coincide con el color de mi auto y que de ahí habían sacado el número de él”.

“Le empezaron a decir mi nombre pero con los nervios no se acuerda si él mismo dijo mi nombre y por eso ellos lo sabían o si lo sabían de antes. El se asustó y cortó. Cuando atendió de vuelta le dijeron que no cortara y que les llevara plata a un lugar que le iban a indicar. El escuchaba la voz de una persona que lloraba y que se hacía pasar por mí”, relató.

Y continuó detallando que “como él se asustó y cortó, lo volvieron a llamar y lo amenazaban. Le decían ‘no llames a la policía, tenés que llevarnos plata adonde te digamos, y si no nos hacés caso y nos cortás de vuelta te vamos a tirar a tu cuñado en pedacitos en la puerta de tu casa”. 

“Mi cuñado se puso nervioso, también estaba mi hermana y mis sobrinas, estaban todos alterados, más que te llamen al celular porque el fijo lo pueden sacar de la guía pero el celular no lo tiene todo el mundo”, afirmó.

Ante la desesperación, su cuñado quería salir hacia la Ruta 74, donde era el supuesto accidente pero su esposa lo frenó. Trataron de comunicarse con López y al principio no lo consiguieron, lo cual acrecentaba la angustia ya que además, viven a mucha distancia uno del otro como para ir hasta la casa. “Más tarde se pudieron comunicar y no me creían que yo estaba bien”, contó.

“Pedí por Telefónica que me trataran de averiguar los números de teléfono, me dijeron que se puede pero que tenemos que viajar a Mar del Plata, porque nos queda la duda si van a llamar de vuelta y tenemos miedo de que nos hagan algo. Eran varias personas y se pasaban el teléfono entre ellos”, explicó.

Por otro lado, manifestó su desconcierto ante la exigencia de dinero por parte de los delincuentes ya que se trata de familias trabajadoras y humildes. “Somos unos pobres diablos, no tenemos nada para que nos saquen, eso es lo más raro. Capaz que lo querían hacer salir y meterse en la casa”, conjeturó.

Por último, expresó que “quedamos todos mal, no pudimos dormir porque uno escucha las cosas y piensa que pasan en Buenos Aires pero acá también. Yo quiero contar lo que pasó para alertar a la gente”.

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