Piden apuntar a la prevención de los casos de violencia adolescente

Luego de varios casos de agresiones de patotas a adolescentes en distintas zonas de la ciudad, el grupo Tandil para los Chicos (que antes se llamaba Padres contra la Violencia) sigue buscando alternativas que permitan solucionar la problemática y consideran que falta trabajar en la prevención. Solicitarán reunirse en el Foro de Seguridad.

Andrea Castellano, referente de la agrupación de padres, explicó que tomó contacto con los padres de los últimos chicos que fueron víctimas de agresiones de patotas.

Pero admitió que “el gran problema con el cual nos enfrentamos es que los papás no nos acompañan. Generalmente recién surge el interés cuando hay un problema, pero no para hacer prevención, siempre esperás que te pase algo para empezar a actuar. Es muy difícil conseguir el apoyo de los padres, no se ponen a pensar no le pasó a mi hijo, pero le puede pasar”.

Consideró que los agresores al menos deberían tener un  tratamiento psicológico, y recordó que el año pasado funcionaba un programa del Municipio de familias que apadrinaban chicos con problemas.

Señaló que generalmente estos chicos tienen graves problemas con las drogas o de alcohol. “Si de chico te criás en una situación de necesidad constante en una familia que no los contiene, o hay casos de abuso, el chico se cría con rabia y la saca afuera odiando a los demás, y ni hablar si entra en el círculo de las drogas”, manifestó.

La prevención

En tanto, puntualizó que “hay barritas, está la de los paraguayos que nosotros tuvimos el problema en Técnica, después están los de las bicicletas, que son chicos que están identificados, que la policía sabe quiénes son, pero nadie hace nada. Pienso que nuestro error está en no actuar para prevenir. Estos chicos dentro de dos años son mayores, no quiero hablar de casos perdidos, pero hay que ayudarlos mucho si uno los quiere sacar de esa situación”.

“Vivo al lado de la Ludoteca, hay muchas actividades para chicos y adolescentes gratuitas pero no va casi nadie. Muchas veces pasa que no se llega a los chicos que lo necesitan, el desafío está ahí en llegar a esos chicos. Yo creo que la mejor forma de llegar es la escuela, es el modo más directo”, evaluó.

En ese marco, expuso que uno de los proyectos que tienen en el grupo es  hacer charlas en las escuelas para “prevenir,  y hablar sobre agresión y bullying. Como la escuela es obligación y derecho a la vez también se puede llegar a  todos”.

“A mí me gustaría empezar con las charlas pero yo no me dedico a esto, soy administrativa y además tengo mi familia, es decir no me puedo dedicar todo el día, todos deberíamos ocuparnos de esto, todos nos tenemos que involucrar”, manifestó.

Tapando el

problema

Castellano sostuvo que “cuando hay uno o varios hechos de agresión, empieza a haber más presencia policial, todos empezamos a estar más alertas, y se calma, pero al tiempo vuelve por el solo hecho de que haya policía, pero no es la solución, de ese modo lo estamos tapando al problema”.

Recordó que el 6 de mayo hizo un año desde que hicimos la primera reunión del grupo en el club Ferro pero no ha habido cambios sustanciales.

“Los corredores seguros fue una ordenanza que se aprobó y creo que nunca se llevó a cabo en realidad, no se llegó a implementar. Sí la policía local está más en la esquinas o en las plazas o frente a las escuelas y por eso las bandas que primero estaban en la puerta de las escuelas, ahora se han corrido. Nosotros los conocemos, los más pesados son siempre los mismos pero van teniendo discípulos, se suman, pero dentro de dos años van a ser mayores”, argumentó.

Derechos

vulnerados

Asimismo, sostuvo que “dentro de los colegios también hay situaciones de violencia y la droga está dentro de las escuelas” y resaltó la importancia de realizar las denuncias ante estos hechos de agresividad.

“Hay una parte que pasa por el Estado y otra por la sociedad. Ahora está de moda el tema de la meritocracia pero sabemos que si todas las personas no tienen las mismas posibilidades, no van a poder llegar a tener lo mismo. El Estado debe ver mínimamente si ese chico que está agrediendo tiene algún derecho vulnerado. El chico no nace con ganas de salir a pegar, sino que le pasan cosas”, indicó.

En tanto, adelantó que van a intentar reunirse en el Foro de Seguridad para que “convoque al Servicio Local, Zonal, Policía, la parte educativa y papás y hacer una mesa de trabajo para ayudar a los agredidos y agresores. Tiene que estar la parte de narcóticos también”.

Y llamó a no ser “hipócritas, la droga está en la esquina de las escuelas y dentro también. La droga y el alcohol son los principales motivos de la agresividad y la violencia”.

 

El procedimiento

 

Por otra parte, detalló el procedimiento de denuncia que les informó la Fiscalía Juvenil, situada en 9 de Julio 355, donde se deben llevar adelante las denuncias de lunes a viernes de 8 a 14.

También se pueden realizar en la sede policial que corresponda al lugar donde sucedió la agresión.

Existen posibilidades de intervenir en la medida en que los agresores son identificados y los hechos se conocen, por eso es importante realizar la denuncia.

Salvo en homicidios o robos con armas, no se pide la detención de ningún menor, pero sí es viable si están identificados, citarlos con sus padres, solicitar restricción de acercamiento, hacer informes sociales o psicológicos, dar intervención a organismos de protección de derechos o pedir colaboración a la escuela.

Si la víctima fue golpeada, enseguida ver al médico y pedir un certificado para pedir al médico una descripción de las lesiones.

La denuncia es conveniente que la haga la madre para no exponer el apellido del menor. Y es importante aportar la mayor cantidad de datos de los agresores.

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