Carta de lectores

Queremos que vuelva el tren

El Eco

Señor Director:

Me parece muy bien que se haya producido un movimiento para solicitar a las autoridades la reposición del servicio de trenes entre Tandil y Plaza Constitución. De lo que pude enterarme, se habría indemnizado al personal de Ferrobaires que atendía este tren. Desconozco las causas del final de este servicio, pero ante un probable plan de ahorro, deduzco que la Gobernación habrá decidido levantarlo, por altos costos de mantenimiento de vías, formaciones, personal, etc. Pero no hay que desanimarse y seguir pensando que Tandil por su importancia merece contar con una alternativa ferroviaria, pero de primera calidad.

Digo esto último porque este tren venía circulando por vías en mal estado, desde hace mucho tiempo, y ello generaba demoras en llegar a destino, por reducción velocidad en marcha, con precaución para evitar descarrilamiento, y el consiguiente riesgo para los pasajeros.

Cabe recordar que la empresa y Ferrocarriles Argentinos tenía presente las necesidades de renovar los rieles y durmientes de las vías en el ramal Tandil-Rauch-Las Flores, el resto hasta Plaza Constitución estaba en buenas condiciones, y no recuerdo bien, pero puedo decir que el inicio de los trabajos de reparación se produjo alrededor del año 1936, pero, una inflación que explotó, entre tantas que hubo, alterando enormemente los valores presupuestados, la obra quedó paralizada terminándose el tramo Tandil-De La Canal, unos 25 de 165 kilómetros.

Después vino el doctor Menem como presidente privatizando todo. El decía que el Estado no servía para administrar empresas, porque se facilitaba la corruptela.

Falta conocer si la empresa Loma Negra seguirá utilizando estas vías en concesión para su transporte de cemento y bajo qué condiciones, sin olvidar la situación de los empleados de Ferrobaires.

Habrá que esperar mejores tiempos económicos, sin abandonar la lucha que ahora se ha retomado, teniendo bien presente aquella famosa frase de Natalio Botana, en tapa de su diario Crítica que decía “seremos como un tábano sobre un noble caballo, para mantenerlo despierto”.

El futuro del Ferrocarril de la provincia de Buenos Aires, habría que platearlo construyendo uno nuevo, aprovechando el nivel del terreno de ramales abandonados, los de más corta distancia, que enlace en una primera etapa las principales ciudades del centro y el este de la Provincia y una segunda etapa las ciudades del oeste y extremo sur de la provincia de Buenos Aires, siempre como cabecera Plaza Constitución.

Ismael Alfredo Fuentes
DNI 5.355.846.

Un error en educación se
paga por generaciones

Señor Director:

¡Vaya que es importante la educación! Lo es para la democracia, los es para tener calidad institucional y lo es para abrir y transitar un sendero de desarrollo económico. Con una educación de calidad las personas crean valor económico para ellos mismos y para el conjunto de la sociedad.

Se ha iniciado un nuevo año escolar con la esperanza de que todas las escuelas se encuentren en condiciones para recibir a sus alumnos en un ámbito de normalidad, y cuando decimos normalidad estamos hablando de escuelas pintadas (salvando las agresiones que reciben por los inadaptados que no respetan un ámbito educativo), reparando los desgaste que lógicamente tienen edificios de varios años: pérdida de agua que en algunas de ellas corren por la calle, sumándose a los lavados de los autos con manguera, las hojas que caen de los árboles, más la suciedad normal de las calle hacen un pegote difícil de limpiar.

Todo esto se combate con direcciones capacitadas, apoyadas por todos aquellos padres que ayudan a su escuela, donde hoy van sus hijos con la misma ilusión de recibir una educación de primera. Apoyados por contar con una buena cooperadora, que está al servicio de todas las necesidades. Lógicamente observados por el Consejo Escolar y el Municipio, armando mancomunadamente un “equipo” que haga que los niños y jóvenes de la ciudad comiencen sus clases con una escuela en condiciones.

Que no tengan que padecer los problemas que le aquejan a la Escuela Polivalente de Arte, que desde hace años vive de promesas para concluir su edificio. “El bien no se levanta por sí mismo, sino que hay que imponerlo, así como la noche cede al día cuando la luz domina el firmamento”.

Miguel Padilla
DNI 4.270.100

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