En el marco de una reforma penitenciaria, la Provincia proyecta una alcaidía para Tandil

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires anunció días atrás una importante modificación del Servicio Penitenciario Bonaerense que tendrá por objetivo optimizar las cárceles, los presos y las guardias.

En el marco del plan estratégico a desarrollar durante la próxima década se señala a Tandil como uno de los distritos a construir una alcaidía de 144 plazas en promedio en respuesta a las condiciones de infraestructura del sistema.

Se trata de una instancia previa a la cárcel destinada al alojamiento de los detenidos a los que aún no se les dictó la prisión preventiva. Para el caso del Departamento Judicial de Azul, la alcaidía de General Alvear es la unidad más cercana para el traslado de los imputados.

La propuesta, presentada por el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, se encuentra centrada en dos ejes. El primero apunta a facilitar un adecuado proceso de reinserción de los internos “garantizando que las condiciones carcelarias no agraven la privación de la libertad, protegiendo así también a la sociedad frente al delito al reducir la reincidencia”.

Y además asegurar las condiciones sanitarias y de habitabilidad que “garanticen el desarrollo vital de las personas privadas de su libertad”, y mejorar las posibilidades de reinserción de los internos.

El segundo eje estratégico busca fortalecer la institucionalidad del Servicio Penitenciario Bonaerense para “desarrollar y potenciar sus capacidades humanas, técnicas y funcionales y reforzar sus servicios sociales, de manera que la organización cuente con las herramientas necesarias para cumplir con sus acciones y adaptarse adecuadamente al cambio”.

También optimizar el funcionamiento del SPB por medio del refuerzo de las capacidades de sus agentes y su proyección profesional, así como la “definición de procedimientos que reduzcan los márgenes de discrecionalidad y mejoren la transparencia y la rendición de cuentas”, e incorporar las herramientas tecnológicas y el equipamiento necesarios para contar con un sistema “ágil, moderno y eficiente”.

Creación de alcaidías

En el programa a mediano plazo, previsto a partir de 2017, el Gobierno provincial buscará reducir el hacinamiento, “aumentando la cantidad de plazas disponibles para atender a la (sobre) población actual y al incremento anual estimado para el período contemplado”.

En esta línea, se prevé realizar, entre 2017 y 2018, alcaidías con un promedio de 144 plazas cada una en Ensenada, Tigre, San Martín, Azul, Bahía Blanca, San Nicolás, Tandil, Quilmes.

Además, el proyecto contempla la creación de unidades en Campana, Lomas de Zamora, San Martín, General Rodríguez, Necochea, Dolores y La Plata; y el mejoramiento en dependencias existentes.

Infraestructura

A más datos sobre el diagnóstico en materia de infraestructura y condiciones de habitabilidad el proyecto indica que el SPB cuenta con 55 unidades (50 unidades y 50 alcaidías) organizadas en 12 complejos penitenciarios, a lo que se suman siete alcaidías departamentales.

En la actualidad se registra un total de 33.077 internos, 31.760 en unidades y 1.317 en alcaidías en la provincia.
A mediano plazo es que el proyecto busca, para combatir el hacinamiento, incorporar un promedio de dos mil plazas anuales, con sus respectivas dependencias, y la reactivación de obras.

“Profunda reforma”

El objetivo final consiste en la formulación de un plan estratégico 2016-2026, que sirva de guía para llevar adelante una “profunda reforma” del sistema carcelario en la provincia, respaldado por todas las fuerzas políticas y organismos de la sociedad civil.

De esta manera se busca a mediano plazo “modificar el paradigma del SPB a través de una política de Estado que permita cumplir el mandato constitucional de tener prisiones para seguridad y reinserción, como centros de trabajo y educación”.

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