Ricardo Argüelles inauguró en el museo una serie de obras en distintos materiales

Al ingresar a la primera de las salas podemos apreciar con sorpresa que una de las instalaciones es una serie de árboles de colores y bajo uno de ellos, de color negro, se ubican frutos de colores. Allí se produce una interesante significación ya que podemos leer que en la oscuridad también hay luz; o en la pobreza podemos encontrar riqueza. Los frutos son variados en formas y colores y realizados en madera por el artista.
Otra de las obras es una pila de discos compactos. Los primeros son reales y el resto de papel. En esta obra Argüelles quiere destacar el valor que posee la información.
En cuanto a las pinturas de la primera sala, podemos ver que éstas son variadas y sumamente coloridas.
Argüelles dice que atravesó una etapa donde tomaba lo americano como síntesis, como sentido de pertenencia, pero después se abrió camino hacia un paso de gestualidad totalmente extrovertido, que lo hizo conformar tipo de pintura con mucha acción. En ella aplicó numerosas técnicas y por eso afirma que cuando pinta ?se olvida de la escuela, de todo?. Un buen ejemplo es ?Sol pleno? y según él muestra que ?la mancha es lo más hermoso que hay?. La obra tiene gran textura y al iluminarse resalta la multiplicidad de tonos amarillos, anaranjados y ocres con los que ha experimentado.
Otra de sus obras se vincula con la historia reciente de privatizaciones. Esta se convirtió en una pieza que habla de la liquidación de la telefonía argentina, que convirtió en un manojo de cables de colores, abiertos, desenrollados. Esta instalación se refleja en un espejo que representa un astro en el ocaso y se llama ?Reflejos de atardecer?. Según el autor al trabajar en esta obra trató de ser minimalista y preciosista, ?creo que hay ciertas cosas que deben quedar perfectas?, argumentó.
En la sala también se pueden disfrutar de algunas figuras totémicas que realiza con serrucho, sierra, torno aéreo, lijadora y acrílicos para pintarlos. ?La madera es linda, tiene una fineza increíble?, argumenta.
Por otra parte, en una esquina podemos ver la obra ?Odisea de la noche?, conformada por un lienzo brillante donde descansa un maletón y dos modelos de pies para hacer zapatos. ?Son zapatos imposibles? dice el autor y muestra cómo organizó el sentido del objeto.
Además, presenta una serie de pinturas vinculadas al comic, una de sus pasiones desde la infancia. ?Uno es un compendio de todo un poco?, aclara con risa.

Segunda sala

Un grupo de cinco maderas compone una instalación llamada ?El acompañamiento?, conjunto que se complementa con dos cuadros de fondo. Las maderas pueden leerse como cinco totems o personas y frente a ellas hay una pintura que muestra a Cristo, a quien se lo puede ver caído o erguido, según cómo se lo observe.
Luego se ubica una imagen complementaria con un primerísimo primer plano de dos cabezas. Esta pintura contiene numerosos hombrecitos y un pañuelo blanco, que tiene una intensa significación histórica, social y documental.
Algunas de las maderas que conforman los tótem gigantes tienen su historia y por ejemplo cuenta que ?nos fuimos a Claromecó unas vacaciones y me llevé conmigo una madera para tallar?. Otra de las piezas ?una madera sumamente antigua- la encontró en una carpintería, lista para tirar. La hizo arenar para rescatarla y ahora ?muestra el compendio de su vida?. Otra de ellas fue parte de las viejas balanzas de camiones y la transformó en una figura totémica para rescatarla del olvido.
Cabe destacar que las formas de estos totems están vinculadas unas a otras y se conectan con un sentido preciso.
Por otra parte, y en metal, podemos ver ?Alas?, una pequeña obra que refiere al hombre. Tiene pequeño formato y Argüelles cree que es muy simple, un trabajo de síntesis. ?No soy de recargar y suelo utilizar lo que encuentro, lo que el ojo va seleccionando y le encuentro una nueva función?, explica.
Finalmente, dijo que se siente muy conforme de exponer en nuestra ciudad porque ?es muy linda, tengo relación con Tandil y vengo siempre. El Museo es visita obligada. Para un artista de pueblo tener dos salas para mostrar su obra es muy valioso. Si bien estamos lejos, tenemos cosas que enseñar. Esto lleva sacrificio, puedo mostrar obra que es bastante digna y estoy feliz de poder estar acá?, concluyó.

 

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