Santamarina y otra noche feliz en casa

Ramón Santamarina retomó ayer la senda victoriosa en la B Nacional, sometiendo por 4-2 a Independiente Rivadavia de Mendoza, en uno de los cotejos de la 35ta. fecha.

El aurinegro se retiró en ganancia de un primer tiempo vibrante, en el que se convirtieron cinco de los seis goles de la noche, y cuando se jugaba el minuto 93 terminó de asegurar los tres puntos en el cierre de un complemento mucho más anodino.

El cuarto de hora inicial fue a pura contundencia para los de Coleoni, que les sacaron máximo rédito a sus primeros dos acercamientos a Scapparoni.

En la primera estocada de su notable faena, Mariano González abrió el marcador a los 3’, definiendo de cara al golero visitante tras ensayar una pared con Telechea.

Mientras que a los 16’ “Pitu” González cerró su memorable acción -desplegada desde la izquierda hacia el centro- con un derechazo que explotó en el palo derecho, antes de que Arraya madrugue a todos para poner el 2-0.

Se trataba de una diferencia exacerbada conforme el trámite del cotejo, que premiaba la eficacia del dueño de casa.

En contrapartida, Requena había abortado la chance de los cuyanos, recostándose hacia un costado para repeler el cabezazo de Gautier a la salida de un tiro de esquina.

Empujado por sus necesidades, Independiente Rivadavia se abalanzó sobre terreno aurinegro. Extendió de a ratos su línea de defensores hasta la línea media y sus volantes mostraron cada vez más osadía para profundizar en campo ajeno, liderados por el notable Imperiale, que generó estragos con su visión de juego toda vez que ocupó la posición de enlace para abastecer a sus compañeros.

Por momentos, los tandilenses cedieron la iniciativa, reposando en su ventaja y apostando a un nuevo estiletazo que pudieran efectuar a través de sus réplicas.

Pararse tan cerca de Requena se volvió peligroso, y a los 31’, fatal. La “lepra” llegó al descuento cuando Dolci alimentó la trepada de Podestá sobre banda derecha y el lateral asistió a Imperiale para que anote.

El apremio no duró demasiado para Santamarina, que tras cartón, apenas cuatro minutos más tarde, volvió a alejarse en el marcador. Otra vez, quedó la impronta de Mariano González, lúcido para cederle el balón a Curuchet, encargado de la asistencia a Telechea, quien fusiló a Scapparoni con un derechazo ejecutado con la premura que la acción demandaba para evitar la intervención de un rival.

En la antesala del descanso, quedaría una emoción más. Es que Independiente Rivadavia volvería a achicar distancias por intermedio de Gautier, quien despachó un fortísimo disparo al primer palo que dejó sin chances a Requena, que en el inicio de la acción se lució ante el intento de Dolci.

Dispuesto a no atravesar sobresaltos, Santamarina se propuso cuidar su ventaja desde la agresividad. En los albores del complemento, adelantó sus líneas y ganó en despliegue, ejerciendo presión y superioridad numérica en determinados sectores. Su rival, en desventaja, no tenía margen para la especulación, con lo que el primer cuarto de hora del complemento fue intenso y de ida y vuelta, aunque sin demasiadas acciones sobre los arcos. En realidad, nunca los mendocinos estuvieron cerca del empate en el complemento y mostraron sus limitaciones a la hora de ir por él, algo difícil de imaginar tras lo visto en el primer tiempo.

Imperiale se fue apagando y ello hizo que Méndez y Gautier reciban cada vez menos juego, tendencia con la que también contribuyeron Capella y Tucker, siempre dispuestos al anticipo en pos de que los veloces atacantes rivales no puedan girar con balón dominado e imponerse en velocidad.

El trámite se volvió a pedir del aurinegro, aunque lo exigua de la diferencia mantenía el interrogante. Telechea dejó pasar una chance inmejorable de ganar en tranquilidad cuando remató ancho en el mano a mano ante el achique de Scapparoni y el furioso arranque de “Pitu” González se cerró con un picante pero desviado derechazo.

Esa falta de puntería condenó a Santamarina a esperar hasta último momento para saberse ganador. Pudo desahogarse recién al minuto 93, cuando Mariano González decoró su estupenda noche poniendo el 4-2 al aprovechar el pase de Telechea y, sobre todo, lo desprotegido de un rival desbocadamente volcado al ataque.

 

SANTAMARINA 4-INDEP. RIVADAVIA 2

 

(6)    Leandro Requena

 

(6)    Alfredo González

(6)    Roberto Tucker

(7)    Emiliano Capella

(6)    Federico Pérez

 

(6)    Facundo Curuchet

(6)    Federico Scoppa

(9)    Mariano González

(8)    Arnaldo González

 

(8)    Fernando Telechea

(6)    Juan J. Arraya

 

Gustavo Coleoni

 

Maximiliano Scapparoni     (5)

 

Cristian Podestá (5)

Lucas Masoero   (6)

Ariel Agüero      (5)

Lucas Parisi        (7)

 

Franco Dolci      (5)

Matías Villarreal         (6)

Daniel Imperiale         (8)

Luciano Sánchez         (5)

 

José Méndez      (5)

Hernán Gautier  (7)

 

Pablo Quinteros

 

Cancha: estadio San Martín. Arbitro: Yamil Possi (6). Goles: PT: 3’ Mariano González (S), 16’ Arraya (S), 31’ Imperiale (IR), 35’ Telechea (S) y 44’ Gautier (IR). ST: 48’ Mariano González (S). Cambios: en Santamarina: ET: Juan B. Gáspari (5) por Arraya, 26’ Michael Hoyos por Curuchet y 46’ Fabián Coronel por Arnaldo González. En Independiente Rivadavia: ST: 23’ Agustín Sanfilippo por Méndez y 31’ Germán Gordillo por Dolci.

 

La figura

Mariano González

Descollante labor del talentoso volante aurinegro, autor de dos goles y generador de mucho juego en la zona media. Condujo numerosos ataques con  precisión y claridad conceptual.

 

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