Un delincuente se hizo pasar por un cliente y se alzó con 1500 pesos de una mueblería

Un nuevo robo se registró el lunes por la mañana en un comercio de la ciudad. Esta vez tuvo como blanco a San Jorge Amoblamientos, un local ubicado en Sarmiento 537, en pleno centro. Un hombre ingresó haciéndose pasar por un cliente y se alzó con 1500 pesos en efectivo. Carlos, el propietario del comercio, advirtió que ya es el cuarto atraco que sufre en los últimos dos años. “No se puede vivir así”, expresó.


En diálogo con El Eco de Tandil, relató que el lunes cerca las 11 entró al negocio un señor “así como corriendo”. Al preguntarle qué quería, el hombre le contestó: “Una mesa”, por lo que le mostró lo que tenía disponible en la planta baja. Sin embargo, el supuesto cliente le consultó si tenía en otro color, Carlos le dijo que sí, y ambos se dirigieron a la planta alta, en donde hay más mercadería. 


“Hablaba por teléfono, andaba medio nervioso, subimos a la planta alta, le mostré y bajó corriendo la escalera. Entonces, le pregunté si llevaba la mesa, me dijo que sí y que estaba hablando con su señora. Mientras yo bajé, vi que salía corriendo. Ahí le volví a preguntar si la llevaba y me dijo que sí, que iba a buscar la camioneta y la cargaba”, relató el damnificado. 


En ese momento bajó y se dispuso a esperarlo, observó el escritorio y se dio cuenta de que le faltaban 1500 pesos que había guardado para hacer un pago. 


“Esta es la tercera vez que me roban y una que salvé en la puerta que lo conocí, que era el que me había robado anteriormente, entonces se fue. Esto en dos años, dos en la sucursal de Alem y ahora acá, que hace poco que estamos”, se lamentó.


Aclaró que los tres episodios se registraron aproximadamente en el mismo horario, alrededor de las 11 de la mañana, y fueron con la misma modalidad. En este último caso, aseguró que no había visto nunca al delincuente, al que describió como “un tipo morocho, alto, de alrededor de 30 o 35 años, hablaba fuerte, andaba nervioso, permanentemente estaba hablando por celular. No sé si andaba solo o con alguien, pienso que puede haber venido a asaltarme y al revólver el escritorio y encontrar plata, se fue”.


Asimismo, el comerciante aseguró que si bien el delincuente no mostró signos de violencia, no actuó como un cliente “normal, se veía alterado, como nervioso”.



“No tiene sentido hacer la denuncia”



Consultado por la denuncia policial, aseguró que “no la hicimos, no tiene sentido”, aunque sí la habían efectuado la vez anterior, tras sufrir el robo de varios documentos, celulares, chequeras y la cartera de su esposa. 


“Siempre pasó cuando hay gente y yo al subir, quedo solo, entonces lo que hizo este hombre fue ir a revisar el escritorio que, pienso yo, era lo más a mano que tenía”, estimó.


Preocupado, Carlos manifestó que “estamos todos muy inseguros, no tenemos seguridad de nada. Hoy subí con un cliente, que ya le había vendido abajo, y cerré el negocio. No se puede vivir así porque entra alguien y yo me sobresalto. Hay que vivir a veces la situación, uno la cuenta pero hay que estar”.



La seguridad en el centro



Por último, aclaró que por la cuadra “la policía pasa muy poco, en la esquina sí, en la otra cuadra están, pero acá es muy raro ver un policía, hace unos días pasaba una chica dos o tres veces por día y después dejó de pasar”.


Mientras tanto, confesó que ahora “arriba, si no hay alguien acá, no atiendo. Si hay alguien, mando a atender arriba y me quedo yo abajo porque tampoco se puede trabajar así. Estamos presos nosotros y los señores andan libres por ahí. La verdad es que ojalá no sigan pasando estas cosas”

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