Un espacio para autores y editoriales independientes

A pocos días del inicio de la feria -que se realizará en el predio de la fábrica recuperada IMPA (Querandíes 4290, Almagro)- los organizadores informaron que hay más de 300 puestos solicitados aunque aseguran que pueden haber muchos más porque, ?a diferencia de la Feria del Libro, para participar en la FLIA no hace falta más que acercarse?.
?La base de nuestra feria es que es totalmente abierta y gratuita, tanto para los feriantes como para los concurrentes?, explica a Télam Simón, un activo participante en la organización del encuentro.
Así, el autor o editorial independiente no tiene más que mandar un mail para confirmar su presencia y, en el caso de que no lo haya hecho, puede también ese día acercarse con sus caballetes y tablón que no será rechazado.
?Este espíritu abierto de la FLIA no implica que ésta ?se organiza sola? ? sentencia Luli, otra de las participantes de la organización – hay un montón de gente atrás que trabaja y que hace que sea posible?.
Sin presidentes, ni comisión directiva, ni cargo alguno, las decisiones dentro de la FLIA se toman por consenso en las asambleas que se realizan cada martes, actualmente en el Centro Cultural Pachamama. Luego está la división en comisiones de trabajo, que si bien toman decisiones operativas en forma autónoma, reciben los lineamientos de la asamblea.
?A las asambleas puede asistir cualquier persona, no hay ningún requisito para participar?, señala Luli, y cuenta que la primera vez que concurrió dio algunas opiniones en contra de lo que estaban decidiendo y que éstas fueron bien recibidas. ?Me acuerdo que me sorprendió con la naturalidad que todos tomaban mi participación, pese a que era la primera vez que asistía?, dice.
Luli llegó a la FLIA porque tenía amigos en el Sexto Cultural, el lugar donde se llevó a cabo la primera de las ferias, allá en 2006. ?La idea de hacer estos encuentros surgió a partir de algunos autores y editoriales independientes que se juntaban frente al predio de la Feria del Libro convencional?, cuenta.
Al principio el reclamo era participar en ese ?mega evento comercial?, pero al poco tiempo empezaron a elaborar la idea de generar una feria propia ?con libre participación, sin sponsors, ni marcas?.
A partir de ahí fueron surgiendo las primeras reuniones en FM La Tribu. ?Cuando comencé no éramos más de cinco o seis cada martes, y hoy nunca somos menos de veinticinco llegando a ochenta los que vienen eventualmente?, señala Simón y cuenta que él se sumó después de la quinta edición.
En estos tres años de vida, la FLIA lleva realizados diez encuentros, en general con tres meses de tiempo entre uno y otro. Más allá de la feria de libros, hay diversos productos elaborados en forma autogestiva. El encuentro se completa con muestras de fotos y pinturas, proyecciones, talleres, charlas, radio y música en vivo.
Este modelo de feria sirvió como embrión y en diferentes partes del país, e incluso en países vecinos como Chile, ya se están organizando encuentros con el mismo espíritu independiente, gratuito y autogestivo.
También hay un espíritu multiplicador dentro del mismo espacio, que puede apreciarse en cada reunión, donde la cooperación y el intercambio entre los diferentes oficios son moneda corriente. ?Resulta que un escritor conoce a un imprentero, o que un compañero se ofrece para corregir y va adquiriendo la práctica de corrector, y así se van tejiendo redes y creando lazos que nos permiten crecer a todos?, explica Luli.
?El último encuentro convocó a unas cinco mil personas, y para este año esperamos más ? cuenta Simón ? pero más allá de los números, nosotros creemos que el objetivo más importante de la FLIA está cumplido, porque se ha convertido en un espacio donde confluyeron un montón de personas que estaban aisladas y que hoy suman voluntades y esfuerzos e impulsan y generan otra forma de hacer, vivir y consumir cultura.?

Más información: (http://feriadellibroindependiente.blogspot.com).
 

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