Un funcionario con pasado tandilense fue parte de los integrantes de la comitiva presidencial rescatada

Los funcionarios y los tripulantes del helicóptero regresaron ilesos.

El Eco

El sábado, un helicóptero completó las tareas de rescate de 13 personas que habían tenido que pasar la noche en la montaña, en Catamarca, siete miembros de la comitiva que acompañaba al presidente Mauricio Macri en su visita al norte argentino y seis tripulantes de la aeronave.

Los funcionarios quedaron varados en la alta montaña como consecuencia del aterrizaje preventivo que, por causa del mal clima, debió realizar el helicóptero que el viernes los transportaba desde Salta a Santiago del Estero.

Entre los miembros de la comitiva presidencial rescatados se encontraba Eduardo Plasencia, hijo del doctor Adrián Plasencia, prestigioso neurocirujano que trabajó en la ciudad en distintos centros asistenciales públicos y privados y que falleció hace más de una década en un accidente automovilístico ocurrido en La Rioja.

El joven, que cursó sus estudios en los colegios San José y Santo Domingo en la Sierra, actualmente cumple funciones en la Dirección Nacional de Vialidad y el fin de semana pasado participó de las reuniones de gestión que encabezó Macri.

En la montaña

En diálogo con el magazine televisivo “La ciudad” (EcoTV), el coordinador de Planeamiento y Gestión de Infraestructura Vial de la Dirección Nacional de Vialidad contó detalles de la experiencia, que definió como “tremenda” pero que logró un buen desenlace gracias al operativo en el que participaron bomberos, fuerzas locales y Gendarmería.

En primer lugar se refirió a la noche “muy dura” que pasaron en el cerro catamarqueño por el frío que padecieron a cuatro mil metros de altura. Para graficar la temperatura a la cual estuvieron sometidos contó que a los 1.500 metros de altura había una tormenta de nieve y hielo que cubría todo el norte de la provincia de Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Catamarca. Por encima se encontraban las cumbres donde aterrizó el helicóptero de la Fuerza Aérea en el que viajaban, con lo cual “hacía más frío todavía”.

Al día siguiente la incertidumbre aumentaba en función de las pocas precisiones obtenidas sobre el rescate que se programaba. “Nos decían que estaban en camino pero no veíamos nada”, expresó, y ello los llevó a pensar en la posibilidad de tener que pasar una noche más en ese inhóspito sitio.

La comitiva presidencial junto al grupo de brigadistas que colaboró en las acciones de rescate.

Este eventual escenario hubiese complicado aún más las cosas “porque no nos quedaba más combustible, teníamos media botella de agua y medio paquete de galletitas”, a la vez que no tenían indumentaria acorde para el lugar.

La comitiva había participado de las actividades que el Presidente desarrolló en Salta junto al gobernador de esa provincia a partir del plan de obras de infraestructura vial en marcha y se dirigía desde Cachi hacia las Termas de Río Hondo. “Tenía puesto unos zapatos de oficina, un pantalón de gabardina, la camisa y un saco”, describió y aseguró que “nos salvó el tremendo profesionalismo de la tripulación de la Fuerza Aérea”.

El rol de la
tripulación

Así, reconoció la labor y destacó que “pude verlos reaccionar frente a una situación absolutamente crítica y de urgencia” al lograr establecer un lugar para aterrizar de emergencia en una decisión que llevó “un segundo”.

Al descender del helicóptero “nos dijeron que habían tenido un inconveniente, que íbamos a tener que pasar la noche ahí” y mantuvieron un “control total” de la situación, a la vez que “nos compartieron alguna prenda que tenían para reforzar lo que llevábamos puesto”.

Además pusieron a disposición los kits de comida de emergencia y eso “nos fuimos repartiendo hasta la noche”.
“Fue fabulosa la reacción que tuvieron y el modo en que estaban preparados”, resaltó.

Temor

Plasencia reconoció que en dos momentos concretos sintieron temor ante la incertidumbre de lo que podía suceder. “Después de Santiago del Estero dimos una vuelta y cuando vimos por el GPS del celular que nos dirigíamos hacia la Cordillera ahí nos asustamos”, dado que “sabíamos que nos quedábamos sin combustible y que todo alrededor era un manto blanco, helado”, confesó.

En un determinado momento avizoran el monte Aconquija, en Catamarca, “y ahí supimos que efectivamente íbamos a aterrizar en ese lugar”.

Eduardo Plasencia, un joven que vivió en Tandil, fue uno de los funcionarios nacionales rescatados.

La segunda vez fue al día siguiente cuando “empezamos a sospechar que el rescate podría demorarse” y que podrían pasar otra noche allí, aunque “por suerte fuimos rescatados”.

Luego todo ese temor e incertidumbre tomó otro color cuando “nos encontramos con los rescatistas”, hecho que representó otra anécdota memorable para quienes formaban parte de la comitiva.

El grito de
“viva la Patria”

Las trece personas varadas ante el desperfecto que sufrió la nave en la que viajaban habían decidido que iban a emprender el descenso por sus propios medios. Media hora después llegaron los miembros del equipo de rescate y con ellos la calma. “Fue sensacional. Estaba en el helicóptero y de repente escucho que alguien grita que habían llegado a rescatarnos. Me acerqué a una cornisa y en el horizonte, a lo lejos, se veían cinco puntitos negros, y nos emocionamos mucho”, relató.

Enseguida “salí corriendo hacia ellos” para lograr que “nos vieran” y cuando finalmente hicieron contacto, se acercaron y una vez que estuvieron frente a frente “se frenaron y gritaron ‘viva la Patria’”, narró el funcionario sobre ese momento que terminó con un fuerte abrazo y palabras de agradecimiento con los profesionales que acudieron a brindar ayuda.

“Gesta heroica”

Luego de las primeras atenciones, que incluyeron la preparación de una infusión caliente y la entrega de abrigo, emprendieron el descenso a pie dado que las condiciones climáticas impedían el despegue de cualquier nave.

Así, el camino los llevó a transitar unos 300 metros hasta que llegaron a un determinado punto, por encima de la tormenta, donde un helicóptero finalmente los trasladó hasta una zona segura.

Por último, Plasencia lamentó que se politizara una “gesta tan heroica” de la tripulación y de los rescatistas, que desde un primer momento “sabían que tenían que subir y bajar caminando porque esa es su tarea”.

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  • ElEcodeTandil

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