Una patota golpeó salvajemente a un chico y lo dejó tirado inconsciente

Un nuevo hecho de violencia contra un adolescente se vivió durante el fin de semana, cuando un chico de 16 años fue salvajemente golpeado por una patota, que lo dejó tirado en el piso, inconsciente y bañado en sangre. El preocupante hecho sucedió en la zona de Villa Italia Norte, en la calle Magallanes al 500.

El padre de la víctima, Sergio Núñez, contó que el sábado alrededor de las 21.30, cuando se encontraba en su casa cenando con su esposa y una amiga llegó una vecina que le avisó que su hijo estaba a la vuelta, por Magallanes, entre Sáenz Peña y Duffau, tirado en el suelo, inconsciente y ensangrentado.

Ante la desesperación, salió corriendo pensando lo peor: “Quería correr más rápido y parecía que no llegaba nunca, los últimos 10 metros cuando vi que efectivamente era él, tenía miedo de llegar. Lamentablemente esperaba lo peor. Encima los dos policías estaban serios al lado de él y pensé cualquier cosa. Lo empecé a mover y comenzó a balbucear. Me dijo: me pegaron los chicos del barrio”, explicó.

Las agresiones

Núñez relató que su hijo primero vio tres chicos que lo agredieron pero luego se sumaron más personas, por lo cual estiman que fueron entre 5 y 10 los que lo atacaron. “El venía caminando, escuchó que aplaudían, se dio vuelta y le empezaron a decir que él no pertenece a este barrio y le empezaron a pegar. Trató de defenderse pero uno lo agarró de atrás del cuello ahorcándolo, entonces él cayó y le empezaron a pegar patadas. Ahí vio que venían otros pibes más, y cuando volvió a abrir los ojos estaba yo sacudiéndolo para que reaccionara y la policía”, expuso.

Y recalcó que “lo dejaron tirado, calculamos que entre 20 minutos y media hora estuvo tirado inconsciente”.

“Lo encontró una vecina, dice que lo vio que se paraba y se caía. Pensó al principio que era un borracho, cuando se fue acercando vio que era un nene y al acercarse más se dio cuenta de que era mi hijo, entonces llamó a la policía. La Local se acercó primero, ella recién ahí vino corriendo a avisarme, no lo dejó ni un momento, estuvo con él hasta que vino la policía”, afirmó.

Pero como la ambulancia “nunca llegó”, los padres del chico lo tuvieron que llevar al Hospital Ramón Santamarina por sus propios medios.

“Yo alcancé a hacer la denuncia a la 1 o 2 de la mañana. En el Hospital quedó internado por la pérdida de conocimiento y en la radiografía mostraba que tenía los pómulos fracturados. Después lo vio el cirujano facial que dijo que no eran fracturas totales, así que le dieron el alta recién el martes al mediodía. Le hicieron tomografía y afortunadamente no tiene nada más. Le rompieron toda la parte de la boca, que la sigue teniendo toda hinchada, y la cara llena de moretones”, sostuvo.

Más casos

A raíz del incidente, los padres de la víctima conocieron muchas otras familias cuyos hijos sufrieron agresiones de distintas bandas de chicos violentos.

“En el Hospital vimos una realidad que estamos viviendo día a día y es algo que está sucediendo en Tandil y en varias localidades. Los que tienen que hacer algo miran para otro lado y los que pueden hacer algo tienen las manos atadas, es decir, la Policía. Estos chicos tienen prontuario por robo, peleas, y muchos padres no hacen la denuncia por miedo”, lamentó.

Y contó que “se me acercaron muchos padres a contarme lo que les pasó. La doctora me decía que la semana pasada atendió en la guardia a un nene que de la paliza que le dieron perdió el ojo, a otro le bajaron todos los dientes. Hay varias bandas que hacen esto”.

Justicia

“La policía me dijo que tiene identificado al 80 por ciento de los chicos que agredieron a mi hijo. Si hay algún mayor de edad quiero que vaya preso. La fiscal me dijo que eso de que no se puede hacer nada porque son menores es mentira, porque a partir de los 16 años va a un correccional de menores. Por eso nosotros queremos avanzar con esto”, sostuvo.

Y resaltó que “yo no quiero que esto le vuelva a pasar a otros padres porque mi hijo está vivo, pero lo podrían haber matado. Le pegaron patadas en la cabeza. No esperemos que suceda algo más grave. Tenemos que estar delante del problema, no detrás”.

“¿Vamos a estar escondiendo a nuestros hijos por cien o doscientos pibes que hacen esto en Tandil? Hay un grupo que son los paraguayitos que están afuera de las escuelas, están los playeritas, los que atacaron a mi hijo son los DVI (De Villa Italia), están también los DVA (De Villa Aguirre)”, manifestó.

Y aseguró que su hijo “no es de andar en la calle, estudia, trabaja, no sale a los bailes, es un chico tranquilo”.

Zona roja

“En este barrio lamentablemente hemos visto mucha violencia. Cuando al chiquito el tren le cortó la mano, cuando atropellaron al chiquito a la vuelta, cuando le pegaron el tiro a Juan Bertés.  Estamos viviendo en un lugar que la policía conoce como zona roja”, explicó.

También contó que la iglesia situada a la vuelta “cercó todo porque les prendieron fuego y se drogaban atrás de la iglesia. Les roban y son los mismos que le pagaron a mi hijo. La policía los tiene identificados”.

“Desde la Fiscalía dijeron que no pueden hacer nada sin denuncia. Entonces qué estamos esperando, ¿que maten un chico o que un padre salga loco y mate un pibe?”, se preguntó, e instó a todas las familias a realizar las denuncias.

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