A 20 años del lanzamiento del Viagra, ahora los tandilenses se animan a pedirlo en voz alta

Se dice que es la pastilla que ayudó a la sociedad a hablar de sexo abiertamente. Surgió accidentalmente y se estima que en 20 años ha sido recetada a más de 350 millones de personas. En Tandil el usuario promedio tiene entre 40 y 60 años, y ya se anima a pedirla en voz alta. Las consultas médicas son altísimas. Las cuestiones a tener en cuenta desde la cardiología y la urología.

Luis Cicco, médico cardiólogo.

El Eco

El citrato de sildenafil, o más conocido por su nombre comercial Viagra, tenía otro destino en los estantes de las farmacias hasta que la compañía que lo desarrolló encontró un efecto secundario más provechoso. Así, allá por 1998, comenzó su camino como tratamiento de la disfunción eréctil, convirtiéndose en la primera píldora con este fin. Su llegada fue dejando de lado el tabú de hablar de impotencia sexual masculina y allanó el camino a quienes padecen esa incapacidad para poder retomar la actividad íntima normalmente.

El éxito del comprimido azul en forma de rombo fue inmediato, ya que en las dos primeras semanas de comercialización se prescribieron 150 mil recetas solo en Estados Unidos, convirtiéndose con el tiempo en uno de los medicamentos más vendidos y usados alrededor del mundo. La cuestión es que sigue ganando cada vez más popularidad, al punto de llamar la atención de los jóvenes y mujeres que se dejaron tentar por sus promesas, aunque los médicos aseguran que el efecto en ellos no es el mismo que en quienes tienen dificultades.

Si bien la titular del Colegio de Farmacéuticos de Tandil, Alejandra Berlari, informó que al menos a nivel local no se está vendiendo cada vez más, avaló que es muy alto el número de personas que la consumen. “El promedio indica que la mayoría de los usuarios son hombres de entre 40 y 60 años”, sostuvo, tras realizar un relevamiento por varias farmacias locales.

Por otro lado, destacó la importancia de contar con una receta médica para poder acceder al medicamento, aunque deslizó que cuando ya han dejado una prescripción en el establecimiento, a veces se vuelve a dispensar con la recomendación de hacer la consulta al médico.

En ese sentido, por su experiencia de atención al público, Berlari también reveló que en la actualidad los compradores se animan cada vez más a pedir el remedio en voz alta, pero que años atrás mostraban tímidamente la receta y muchas veces alegando que era “para un amigo”.

Por último, y como beneficio anexo, la farmacéutica contó que no se trata de un medicamento caro. De hecho, señaló que es más económico que las otras alternativas.

Desde la medicina, es definitivamente necesario consultar antes de hacer uso de la pastilla, porque más allá de ser una droga segura, noble y muy útil en todos sus usos, su función puede verse afectada si se asocia con otras que podrían potenciar su efecto hipotensor.

Una buena erección

“Hay muchas consultas”, asintió el médico cardiólogo Luis Cicco, que hace 20 años se desempeña en la profesión. Explicó que la disfunción eréctil es una de las problemáticas más importantes que tiene el proceso del envejecimiento, porque está directamente relacionada con la enfermedad arterial.

“El Viagra es una molécula que tiene un uso de orden médico, pero en un área muy álgida del ser humano como es la sexualidad”, distinguió. Para que se comprenda, dijo que a partir de los 40 años aproximadamente el hombre comienza a percibir ciertas alteraciones en la sexualidad, por lo tanto es mucho lo que se requiere de la biología arterial para tener “una buena erección”.

Sin embargo, sobre la funcionalidad de la pastilla, destacó que “hay erección cuando surgen el deseo o el amor. El Viagra favorece para que el usuario esté más tiempo en el lugar de acción”.

Con respecto a las dosis, manifestó que en lo sexual se utilizan 50 miligramos y a partir de ahí se puede dosificar hacia arriba o hacia abajo, según la respuesta del paciente. En tanto que la toma es de acuerdo al día de utilidad. “Se toma antes, se espera el efecto y actúa”, resumió y advirtió que siempre es bueno que el cardiólogo esté supervisando a quién se la va a dar para evitar riesgos.

Vale contar que a cinco años del descubrimiento nacieron análogos que tienen más vida media, como la conocida “pastilla del fin de semana”, que tiene una duración de 36 horas. El cardiólogo indicó que esta última, junto al Viagra, son las más utilizadas en el mundo.

“A medida que van pasando los años y envejecemos o tenemos un mal cuidado de los factores de riesgo cardiovasculares, la arteria empieza a funcionar menos e influye en los distintos órganos, pero primordialmente se manifiesta en la irrigación del pene”, analizó el cardiólogo.

En mujeres y jóvenes

Aunque es una droga recomendada para aquellos que tienen deficiencias eréctiles, los visitadores médicos, que son quienes distribuyen la medicación, advierten a los doctores que hay un alto uso por parte de los jóvenes.

Según Cicco, esto puede estar ligado a la fantasía de lo que produce la droga. “Compran la idea de que es la pastilla fundamental para la sexualidad, cuando en realidad no debería ser usada en quienes no la necesitan, porque la misma biología provee de los materiales necesarios para lograr la erección”, explicó.

Por otro lado, el especialista sostuvo que en las mujeres el uso está vinculado a patologías vasculares del pulmón, que calificó de importantes, porque son afecciones progresivas y letales. “El sildenafil mantiene abierta la arteria que genera el cuadro de fatiga y se usa diariamente, en una dosis mayor a la que utiliza el hombre, y no tiene ninguna connotación sexual”, explicó el cardiólogo. Además, relacionó que produce una función similar en los deportistas que van a competir a zonas de menor presión parcial de oxígeno.

La urología, las contraindicaciones y la revolución

Luciano Roja es médico urólogo hace diez años y contó que recibe muchas consultas por disfunción y con respecto a la utilización del Viagra, sobre todo de personas mayores. “Es algo que se ha hecho muy popular, por ende, el paciente que se acerca viene directamente a pedir la medicación”, reveló, y agregó que se trata de una píldora que le ha modificado bastante la vida a mucha gente.

Los riesgos son pocos. Es una pastilla que si se la toma con conciencia y en las dosis recomendadas, no tiene muchas contraindicaciones. “Obviamente que para los pacientes ha sido una revolución, ya que los que tenían problemas de disfunción han vuelto a tener una vida sexual activa”, aseveró.

Contó que en un primer momento se temía que aquellas personas con ciertas alteraciones cardíacas, por el esfuerzo, puedan estar más expuestas a infartos, aunque advirtió que no quiere decir que favorezca a estos ataques sino, por el contrario, mejora el riesgo cardíaco. Sin embargo, es bueno que pacientes con antecedentes cardiológicos hagan la consulta pertinente antes de tomar la medicación.

El especialista también indicó que en caso de que no se concrete la erección, los efectos adversos son normales y leves, ligados al padecimiento de dolor de cabeza o congestión.

En cuanto al uso de la pastilla en mujeres, sostuvo que “es más subjetivo que otra cosa”. Al ser un vasodilatador, lo que sucede es que aumenta la congestión pelviana, por ende, podría beneficiar en parte lo que puede ser el grado de lubricación o excitación. “No es que lo mejora, porque en realidad su función es favorecer la erección, siempre enmarcada en un acto de deseo, no otra cosa”, concluyó.

Un descubrimiento accidental

Fue a principios de los 80 del siglo pasado, cuando una empresa farmacéutica investigaba cómo tratar la angina de pecho, causada por un aporte insuficiente de sangre, y por lo tanto de oxígeno, al corazón. Esta afección además tiene una clave patológica en común con la hipertensión arterial, producida por el aumento de la presión en las arterias para contrarrestar la falta de aporte sanguíneo. El laboratorio, entonces, estudiaba la manera de combatir las dos complicaciones cardiovasculares con un solo remedio.

El medicamento, una vez producido y habiendo superado todos los controles de seguridad, fue ensayado en un hospital de Gales. En aquel tiempo, el denominado compuesto UK-92480 no reportó los datos de mejora que esperaban tras el ensayo. Pero no todo fue malo, ya que los voluntarios que se trataron con esta patilla avisaron de un curioso efecto secundario: multitud de erecciones.

Si bien es cierto que la posibilidad de reinventarse como un tratamiento para la disfunción estaba sobre la mesa, aún quedaba por descubrir su modus operandi.

Tras una larga serie de estudios, investigaciones y pruebas, y luego de batirse en duelo contra otras pastillas en más de 120 ensayos con 13 mil voluntarios, en 20 años el Viagra ya ha sido recetado a más de 350 millones de personas.

¿Qué hace la pastilla?

A diferencia de lo que se cree, los especialistas advierten que esta píldora no es la generadora de la erección instantánea o espontánea en el hombre, sino que se necesita el deseo sexual para que se libere el óxido nítrico. El Viagra evita que se degrade esa sustancia que produce la vasodilatación en el pene, que ocasiona el aumento de la erección por más vascularización.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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