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Chicos de los monoblock de Perón y Juan B. Justo piden una cancha de fútbol segura

Necesitan redes para que la pelota no se vaya a la avenida, para que no corran riesgo los niños que juegan allí. Además, solicitan que desde el Municipio corten el pasto para que el espacio esté acorde a las necesidades básicas para practicar el deporte, ya que es el único lugar donde los chicos del barrio pueden disfrutar de ese tipo de actividades.

Rody Becchi

Dos jóvenes del barrio de los monoblock de avenida  Perón y Juan B. Justo, armaron recientemente una escuela de fútbol al ver que los niños que residen en esa barriada concurrían asiduamente a la cancha que se encuentra sobre la avenida, por lo cual dieron inicio a un proyecto que busca entrenarlos y prepararlos para jugar en otros lugares también.

Sin embargo, se encontraron con la dificultad de que la pequeña cancha, que es el único espacio de esas características en el barrio, no tiene ningún tipo de mantenimiento y temen por la seguridad de los menores ya que las pelotas habitualmente caen en la avenida Juan B. Justo.

Marcos Gayoso, el entrenador, explicó que necesitan “que la canchita sea más segura para los pibes que los sacamos un poco de la calle, que nos corten el pasto, y redes para colocar porque la pelota se va a la avenida y hay mucho tráfico, pasa el colectivo”.

Cancha segura

En tanto, Tomás Montero, el preparador físico, resaltó que “no es mucho lo que pedimos, es por seguridad. Incluso se han roto alguna pelotas porque las pisan los autos, y además problemas con la gente porque también se cae la pelota al patio del vecino y no se las quiere devolver”.

Marcos Gayoso resaltó además que es el único espacio que hay en el barrio para que los chicos puedan jugar al fútbol.

Hace aproximadamente dos semanas que comenzaron con este proyecto de armar la escuelita de fútbol y ya hay 13 chicos de 7 a 13 años, pero esperan ir sumando más.

Tomás Montero contó que “cuando éramos chicos nosotros también jugábamos acá y tampoco había nadie que viniera a darnos una ayuda. La cancha esta hace años acá pero lo único que pusieron son los arcos y nada más. En todos los barrios debería haber una cancha.  Más que nada para que los chicos se pongan con algo del deporte y no agarren otras cosas. Si vamos a la realidad la droga corre en todos lados y es preferible que jueguen al fútbol”.

Asimismo, Gayoso contó que “nosotros vamos a buscar la pelota para que no tengan que salir ellos, por el riesgo de que los atropelle un auto”.

El origen del proyecto

“Empezamos a entrenarlos los miércoles y viernes, y los sábados y martes partido. Quieren jugar todos, están re contentos. Yo vivo acá en el barrio y me asomaba por la ventana y siempre veía que se les iba la pelota a la calle. Entonces, se me ocurrió la idea y dije ‘les voy a enseñar’, porque yo jugué en un montón de lados pero tuve que dejar, entonces ahora quiero ayudarlos a ellos”, relató.

Por su parte,  Montero enfatizó que lo que piden “no es mucho, es poner las redes, cosas básicas, unos conos, pecheras también precisamos pero eso lo vamos a conseguir de a poquito. Necesitamos un poco de apoyo”.

Marcos resaltó la importancia de que haya algo de mantenimiento de la cancha porque “hay una parte que casi no se puede usar de lo largo que está el pasto”.

Y deseó que se sumen más chicos, incluso de otros barrios. “La idea es sacarlos a jugar a otro lado también. Escuela de Fútbol Monoblock le pusimos de nombre, queremos hacer la remeras, de a poco, pero no nos ayuda nadie, estamos nosotros solos. Pero hace dos semanas empezamos y ya sumamos un montón de chicos, espero que para diciembre seamos como 30. Los chicos están re contentos”.

“Pasa que para un nene jugar a la pelota es lo mejor que hay, pero en estas condiciones no pueden hacerlo. En sí jugar a la pelota juega cualquiera pero la idea es enseñarles, darles preparación física”, remarcó Montero.

En cuanto a los conos, explicaron que como no tenían, improvisaron unos con botellas de plástico. “Es precario pero peor es nada”, afirmó.

En sí, detalló que necesitan “redes para los arcos y para colocar en el perímetro para que no se vaya la pelota y palos. Yo creo que con 5, 6 fierros y una red ya cerramos y no se va más la pelota y cortar el pasto. No tenemos máquina sino lo haríamos nosotros. Cuando llueve no se puede ni jugar de las condiciones en las que queda, al menos por dos días”.

 

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Comentarios

  • Me crié en ese barrio había tres canchas (je je potreros) los arcos eran con piedras ropa o lo que había. La pelota de vez en cuando una de fútbol la mayoría de goma o de trapo hecha con medias viejas. El pasto lo cortábamos jugando al fútbol. Es para divertirse y punto para jugar en serio ya hay suficientes clubes y escuelas de fútbol todos terminan armando su cuero pero que el municipio ponga la plata. Ahhh algunos como el ñato Varales o después Mauro Camoranesi salieron de ahí. Que no jodan.

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