Con la alegría de compartir la música, “Abrazo de guitarra” presenta su documental en el Centro Cultural Universitario

La original propuesta llevada adelante por Martín Canales y José Delgado, dio lugar a tres emocionantes encuentros que congregaron a múltiples personas y artistas unidos a través de la música. Los tres documentales se proyectarán mañana en pantalla gigante con el objetivo de compartir la experiencia de otra manera y dialogar con el público tandilense sobre la iniciativa, que continuará el año próximo en otros espacios de la ciudad.

Los artistas y realizadores llevaron su música al Hogar San José para compartir un momento inolvidable con los adultos mayores que viven allí.

El Eco

Mañana a las 20 se proyectarán en la pantalla grande del Centro Cultural Universitario (Yrigoyen 662), los tres trabajos audiovisuales que corresponden a los encuentros desarrollados este año a través de la emotiva y original propuesta que conjugó música y poesía en diferentes ámbitos.

“Abrazo de guitarra” nació de la mano del músico Martín Canales, quien detectó la necesidad de mostrar un  trabajo colectivo vinculado a la comunidad que revalorizara espacios comunes donde habitualmente no se producen hechos de este estilo. El hilo conductor que concatena todas las experiencias es la música, particularmente el folclore, puesto a sonar a partir del ensamble de numerosas  guitarras que se fueron sumando en los sucesivos episodios.

A la iniciativa original se agregó el realizador audiovisual José Martín Delgado, quien dialogó con El Eco de Tandil y refirió que el proyecto también se sustenta en la posibilidad de mostrar el importante acervo cultural que posee Tandil; “la ciudad no es sólo los chacinados, también es cultural y tiene un gran movimiento”.

“La guitarra es lo que une, une a los artistas, a la gente, y se vincula con estos lugares que no son tan visibilizados, en los que tratamos también de desmitificar la figura del artista”, contó el joven, que ha transitado un largo y prolífico camino en el área audiovisual participando de diferentes producciones.

Este particular “abrazo” pone de manifiesto  la función de la música en la unión de la cultura y el pueblo, evidenciando cómo el lenguaje musical conecta fibras muy íntimas de las personas y promueve una sinergia en cada ocasión en la que se hace presente.

Crece desde el pie        

La idea comenzó con siete guitarristas y, a medida que avanzaban los encuentros, se fueron incorporando más artistas para compartir su música, provenientes de la ciudad y la región.

Los guitarristas tandilenses que protagonizaron esta celebración musical fueron Martín Canales, Rafael Rodríguez, Ignacio Chéves, , Adrián Ventos, Nicolás Abitante, Pablo Fernández, José Mazzone, Leo Xifra, Mauricio Légori, Jerónimo Coll, Gabriel Porta, Julieta de Canal, Diego  Pedraza, Arturo de Felice, Hernán Aguerre, Máximo Coll, Javier Léster, Marcos Pereyra, Bernardo Pérez, Manuel Rodríguez, Sebastián Mohueape y Claudio Bellagamba. De la ciudad de Juárez llegaron Fabricio Zocco, Santiago Rodríguez y Juan Barreiro. Y de Arbolito se acercaron: Carlos Gestas, Mario Romero e Ignacio Yañez. La captura y tratamiento de las imágenes son de Delgado, mientras que el periodista Alejandro Latorre aportó poesías de su autoría.

“Haber cumplido con los tres capítulos es una gran satisfacción, logramos nuestro objetivo. Es un proyecto que nace desde un lugar muy independiente, una idea muy sencilla pero que necesita movilizar en cada episodio 30 personas”, consignó el entrevistado.

Los tres episodios fueron rodados en diferentes momentos y lugares; el primero, titulado El patio, se realizó en el patio de tierra de una casa antigua con la presencia de unos 15 guitarristas y la lectura de una poesía que destacó el valor de la sencillez; el segundo, llamado El club, tuvo lugar en el bar del Club Defensa; y La vida, en el Hogar de Ancianos San José.

Con respecto al balance de la dupla generadora sobre la experiencia compartida, José sostuvo que “lo más maravilloso  de todo fue el recibimiento en los lugares a los que fuimos, más allá del registro documental, haber formado parte de la experiencia,  ver lo que genera y lo que se genera en el público, esta cuestión de ir como  un visitante que lleva un regalo y comparte un momento”.

La lógica dominante es la de compartir la música y el tiempo, y lo que queda en el registro fílmico es cómo se comparte eso. En el mismo es posible apreciar cómo se construyen las relaciones genuinas entre todos los participantes -la capacidad de dar y recibir a través de la alegría que produce la música-, inaugurando una nueva mirada sobre la música popular.

La celebración de la vida

Estos tres encuentros fueron plasmados en tres documentales que podrán verse este viernes en el Centro Cultural Universitario, con entrada libre y gratuita, abierto a toda la familia.

“Es un evento extraordinario, lo que sucede en cada encuentro no sucede al otro día, uno tiene que volver a la vida normal,  llevar a los hijos a la escuela, ir a trabajar, entonces queda impregnado en el corazón”, reflexionó el cineasta con su enorme caudal de sensibilidad e innegable amor al arte.

La proyección del material en el cine permite conocer la reacción del público y vivenciarla en tiempo real, por eso eligieron exponerlo de esta manera, luego de que los capítulos se estrenaran por Internet.

“El estreno se realizó por internet y 70 mil personas vieron el último video. Es un proyecto que arrancó siendo  muy chiquitito y terminó teniendo un alcance para nosotros masivo. Los subimos a Youtube porque es más fácil llegar al público, y ahora los  vamos a mostrar con el objetivo de vivir una experiencia colectiva con el público de Tandil”, señaló.

“Abrazo de guitarra” no termina acá, porque la idea es seguir hasta juntar 100 guitarristas e ir creciendo paulatinamente. Esta ocasión sirve como corolario del trabajo sostenido a lo largo de 2018, con vistas a continuar con la otra parte el año que viene, y poder coronar el proyecto con diferentes guitarristas de Tandil y todos lados, en un gran concierto en la vía pública.

La música expresa, derriba fronteras, emociona, une y moviliza sensaciones muy profundas que pueden resignificarse cuando se comparten en un abrazo colectivo, como los que propone este proyecto que apenas comenzó a desplegar todo su potencial artístico y cultural.

 

 

 

 

 

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  • ElEcodeTandil

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