Estudiantes crearon un prototipo para el reciclaje de telgopor, que quedará en el Punto Limpio

Estudiantes de sexto año de la Escuela de Educación Técnica 1 “VI Brigada Aérea” trabajaron a lo largo del año en el desarrollo de un prototipo para el reciclaje de telgopor, que fue presentado el viernes por la tarde, en un encuentro que se celebró en las instalaciones del rectorado de la Unicén.

El dispositivo, denominado TelgoBIT, quedará en el Punto Limpio y será utilizado por la asociación civil Punto Verde, que impulsó la propuesta con el objetivo de promover la autoconstrucción de un modelo de trituradora de embalajes de poliestireno expandido (telgopor).

El fin último se apoya en la posibilidad de replicar un sistema de reciclaje de ese material que puede ser llevado a cabo por cooperativas, centros municipales y otras organizaciones.

El ejemplar fue construido por estudiantes de la Escuela de Educación Secundaria Técnica 1 en el marco de un proyecto de extensión universitaria llevado a cabo por la asociación civil Punto Verde Tandil y la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicén, financiado por la convocatoria Universidad, Diseño y Desarrollo Productivo de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación.

 

Nacimiento de la idea

La presidenta de la asociación civil Punto Verde, María José Abásolo, contó que la iniciativa surgió a partir de la búsqueda de una alternativa para el reciclaje de telgopor. En ese proceso contactaron al ingeniero Felipe Verellén, que cuenta con un modelo propio que utiliza para triturar este material, a partir del cual comenzaron a esbozarse ideas para mejorarlo y promover la autoconstrucción del aparato.

En ese marco, la organización comenzó a trabajar con la Facultad de Ciencias Exactas que “presentó un proyecto a la Secretaría de Políticas Universitarias”. Con la aprobación de la iniciativa propuesta, se establecieron contactos con directivos y docentes de la Técnica 1 “y empezamos a trabajar en un diseño que fue construido posteriormente por los chicos”.

La máquina, que quedará en el Punto Limpio, será utilizada para convertir el telgopor en bolitas que luego la asociación comercializará. En esa forma, el material puede ser utilizado para relleno de almohadones, pufs, para mezclas de hormigón liviano y para alivianar el sustrato de siembra.

La construcción de la máquina es de “bajo costo” con lo cual se presenta como una opción económica para ser utilizada por cooperativas o recuperadores urbanos para que “se extienda la gestión del telgopor”.

Principalmente el material se genera de residuos domiciliarios o los que producen las casas de venta de electrodomésticos y en su mayoría se deposita en el relleno sanitario, ya que su traslado a un centro de reciclaje resulta “muy costoso” por su enorme volumen.

 

“Hecha por nosotros”

Yesica Bertoldi, María Sol Baracco y Lucas Alvarez, junto a otros compañeros de sexto año de la Escuela Secundaria Técnica 1, brindaron detalles de la máquina, el proceso de elaboración y la experiencia que vivieron en el marco de la materia diseño y procesamientos mecánicos, a la vez que resaltaron su satisfacción por participar del proyecto que les permitió incorporar conocimientos.

Frente al dispositivo elaborado, y que llevó varias horas de trabajo hasta alcanzar el modelo final, Bertoldi se centró en las partes incluidas en el interior de la caja, que funciona con un motor, las cuchillas e incluso la carcasa de una cortadora de césped reciclada.

La estructura de madera que contiene la máquina, los pies, el sistema de encendido eléctrico, los caños por donde se ingresa el telgopor y por donde sale triturado, más la rejilla que evita que se filtren otros materiales, “fue hecho por nosotros en la escuela”.

María Sol Baracco aportó que “por debajo, en lo que sería la toma de fuerza, colocamos la entrada, y en la salida le agregamos una planchuela con un orificio por donde expulsa las bolitas”.

“Succiona el material por el tubo lateral, pasa por el motor, la cuchilla tritura todo y sale despedido por el tubo del frente, todo filtrado porque colocamos una rejilla”, explicaron los jóvenes en cuanto al funcionamiento del aparato.

El desarrollo de la idea, que se basó en el prototipo del ingeniero Verellén, ocupó gran parte del ciclo lectivo y se incluyó en el programa curricular de la materia de sexto año.

Los estudiantes coincidieron en señalar que el ángulo que se le dio a ambos tubos fue “fundamental” durante el proceso.

 

Entusiasmo entre los estudiantes  

A su turno, el profesor a cargo de la materia, Nicolás Moris, reveló que “al estar tapado abajo y tener una única entrada, se produce un vacío”, por lo cual el telgopor ingresa por aspiración. La rejilla, en tanto, permite filtrar el paso de cinta adhesiva u otro elemento que haya quedado del embalaje.

“Comenzamos a mediados de mayo y adecuamos el desarrollo a los contenidos de la materia”, precisó y agregó que el objetivo fue crear la máquina a la par del dictado de las clases.

El docente resaltó que la propuesta entusiasmó a los estudiantes, que “trabajaron en todos los encuentros que tuvimos durante el año” y “se superaron con cosas que no se animaban a hacer”.

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