Grasso admitió que “hay un gris” entre la Justicia y la Salud Mental en los casos de inimputabilidad

El Eco de Tandil, el funcionario local aclaró que si bien él no está en el campo del derecho penal, sí han intervenido en la dirección que encabeza en situaciones donde hay una imputación de un presunto delito de alguien que además tiene un problema de salud mental. “A nosotros nos llega un paciente y, por lo tanto, lo atendemos en términos de su propia patología, independientemente de la cuestión judicial”, afirmó. En esos casos, detalló que se les piden “informes desde el punto de vista de la salud mental y luego es la Justicia la que define si la persona estaba con capacidad de dilucidar lo que estaba haciendo en ese momento y tener control de sus actos, o no”. En el caso de que la persona sea declarada inimputable, explicó que “hay medidas de seguridad sanitarias, que lo que hacen es ordenar intervenciones de tratamiento para esa persona, pero eso no lo definimos nosotros, sino la Justicia. Y, esas medidas -ahí volvemos al campo de la Salud Mental- pueden que impliquen tratamientos ambulatorios o internaciones”. “Un momento de tránsito” En ese sentido, el director de Salud Mental consideró que se está “en un momento de tránsito porque la Justicia en algún momento puede determinar una medida de tratamiento por alguien que cometió el acto pero se lo declara inimputable porque en ese momento no estaba lúcido, y ordena internaciones en monovalentes. Entonces, ahí todavía se está en un tránsito”. En esos casos, deslizó que “se supone que debería haber un acompañamiento y seguimiento del tratamiento, que ese paciente debería externarse y continuar asegurándosele un tratamiento porque justamente si se supone que cometió el acto porque en ese momento estaba descompensado por su problema de salud mental y no estaba tratado, ahí hay algo del sistema de salud que ha fallado”. “Entonces -remarcó el funcionario comunal- lo que tiene que asegurar la Justicia es que se continúe con ese tratamiento. Lo que creemos es que, acorde a la Ley de Salud Mental, ese tratamiento tiene que ser en la medida de lo posible ambulatorio; no ir a un monovalente ni a una internación crónica”. Confirmó entonces en que “ahí todavía estamos en una zona gris, donde la Justicia también va a tener que ir acompañando estos cambios que plantea la Ley de Salud Mental y pensar en tratamientos en lo posible ambulatorios”. Y si bien señaló que “es probable que en el momento en que la Justicia determine la inimputabilidad del caso, todavía la persona -en términos de su patología- esté en un momento agudo y tenga que estar internado”, subrayó que “si vamos a la Ley de Salud Mental, las internaciones son breves”. “Es complejo” Grasso reconoció entonces que es un tema “complejo” e insistió en que “en este momento se está en un período de tránsito”. Señaló que “hay otros casos conocidos, donde la Justicia determinó la inimputabilidad por un crimen y decidió una medida de seguridad sanitaria, que fue una internación en un monovalente público de la provincia de Buenos Aires. Entonces, ahí estamos en ese gris. La Justicia se supone que tendrá que tener un seguimiento, pero la historia muestra que muchos de los que son internados en monovalentes quedan por mucho tiempo. Por lo tanto, ahí vamos en contra de la ley porque si no hay que encerrarlo porque es inimputable, se los está encerrando en un lugar de salud”. Para cerrar, enfatizó: “Una cosa es internar a alguien en una situación aguda por un tiempo acotado y otra es encerrarlo para que no esté afuera. Son dos paradigmas y campos distintos: uno es el de la Justicia penal y el otro el de la Salud Mental”. ]]>

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