Internaron en el Centro de Salud Mental al acusado de abusar de dos menores

La madre de dos nenes abusados en diciembre por la expareja de la abuela de las víctimas expresó su indignación porque el Municipio no solo le paga el alquiler al imputado, sino que además lo ayuda con alimentos, vestimenta, medicación, entre otras cosas. Advirtió que suelto es un “peligro” para la sociedad. Tras sus dichos este Diario pudo confirmar que la Justicia había dispuesto su internación forzosa en el Centro de Salud Mental, a partir de un cuadro psicótico que merece atención y, a partir del cual, podría declararse que es insano.

A más precisiones, en paralelo a la instrucción penal preparatoria que investigaba los abusos contra menores denunciados oportunamente por la madre de los niños, el Juzgado de Familia con el asesor de incapaces habían tomado intervención a partir de delicadas situaciones que ya se habían advertido en el cuadro que presentaba el señalado como de su entorno.

Precisamente frente al complejo cuadro que evidenciaba el sujeto fue la dilación en la causa penal para determinar si hubo delito o no, puesto que para ello se veían obligados a practicar la Cámara Gesell a los menores, cosa que resultaría en vano si el acusado, como se sospecha, termina declarado como inimputable a partir del cuadro que presenta.

En efecto, ahora que el acusado quedó internado, los profesionales de la salud podrán evaluar su cuadro y, en conjunto con las pericias que ordene la fiscalía interviniente, se podrá resolver si se está frente a un cuadro de inimputabilidad que merezca una intervención sanitaria, independientemente de la penalidad en expectativa que lo cabría.

La indignación

“Le pagan no solo el alquiler, sino también vestimenta, asistente terapéutico, medicación, alimentos, todo, hasta trabajo le consiguieron mientras que a nosotros no nos están ayudando”, afirmó Marcela Oliva, madre de los niños que salió a denunciar la situación cuando aún no se conocía sobre la internación forzada del acusado.

Sobre el curso de la causa, la mujer cuestionaba que la pericia psiquiátrica que debían hacerle al señalado se pospuso en dos oportunidades y ahora se pasó para el 14 de diciembre (ahora quedó internado). Pero hasta que no lleven adelante ese paso, no se puede realizar la Cámara Gesell.

El caso

Cabe recordar que corrían los primeros días de enero cuando los padres de las víctimas se acercaron a El Eco de Tandil para contar lo sucedido. En esa oportunidad, Marcela Oliva, madre de los niños, explicó que la abuela de los pequeños padece una discapacidad motriz y solía pedirle que enviara a su hijo mayor, de 12 años, para que la ayudara en la casa. Como no les gustaba su pareja, lo enviaban cuando la abuela del pequeño decía que el hombre se había ido de viaje o a buscar trabajo, pero una vez que el niño iba a la casa, el hombre regresaba.

“Mi mamá es discapacitada y el nene iba a ayudarla porque tiene 12 años. El viernes 30 (de diciembre) a la noche nos contó que la pareja de mi mamá, se masturbó delante de él en reiteradas oportunidades”, relató.

Horas después, el pequeño le confió a su madre que eso no era todo. “Me dijo ‘te tengo que contar algo más’. Casi se desmaya, se puso muy nervioso y se le bajó la presión. Ahí me contó que este tipo le agarró la mano y lo obligó a tocarle el miembro. Lo empujó al piso, lo escupió con mocos, y le pegó patadas hasta que el nene se acalambró”, explicó aún sin poder creer lo sucedido.

Al escuchar el desgarrador relato de su hermano mayor, el hijo más pequeño de la familia, de 7 años, dijo: “A mí también me hizo cosas, una vez me agarró del brazo, me pegó una cachetada y me encerró en el baño”.

Si bien el más pequeño no habló de abuso sexual por el momento, se le realizarán estudios físicos y psicológicos porque lo ven “muy nervioso”, al igual que al nene mayor.

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