Sigue la preocupación por los cambios en el CFP 401, tras el traspaso al ámbito municipal

El Intendente y el jefe de Gabinete viajaron ayer a La Plata para concretar la rúbrica del acuerdo. Integrantes del CFP 401 y representantes gremiales mantuvieron una reunión con la Comisión de Educación del Concejo para solicitar una revisión de las condiciones del traspaso del establecimiento de la Provincia a la esfera municipal. Advierten sobre el impacto negativo de la medida en las fuentes laborales y la oferta educativa.

El Eco

El Centro de Formación Profesional (CFP) 401 continúa el reclamo por su disconformidad ante el pase de la institución de la órbita de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia al ámbito municipal. Los directivos, docentes, alumnos y gremios advirtieron que de este modo peligran las fuentes de trabajo y la calidad educativa.

El intendente Miguel Lunghi y el jefe de Gabinete Julio Elichiribehety, viajaron ayer a La Plata para concretar la firma del convenio que permite que el establecimiento ubicado en Garibaldi 853 empiece a funcionar bajo el control del Municipio. Desde el centro educativo sostuvieron que la autoridades comunales se podrían haber negado a hacer efectivo el cambio por el perjuicio que conlleva, y que la decisión de seguir adelante con la rúbrica del traspaso responde a una falta de voluntad política.

La reunión con el Legislativo 

Durante la mañana de ayer  la comunidad del CFP 401 y los representantes gremiales se reunieron con los miembros de la Comisión de Educación del Concejo Deliberante para solicitarles la apertura de un canal de diálogo y las gestiones para revertir la situación.

Al respecto, la concejal oficialista Melisa Greco, miembro de la comisión, le informó a El Eco de Tandil que “llegaron con un reclamo legítimo que es la defensa de sus derechos laborales. Propusimos desde nuestro bloque trasladar las inquietudes y ser un canal de comunicación más fluido”.

Los cambios dentro de los Centro de Formación Profesional conforman una discusión amplia según su visión, que va más allá de la municipalización. También graficó la concurrencia de dos miradas diferentes sobre la problemática y que ellos se encolumnan detrás de la que impulsa Ejecutivo, a la que creen “acertada”.

En el encuentro surgieron dos cuestiones fundamentales que estructuran la discusión; la currícula y la continuidad laboral. Greco sostuvo que tenían entendido que los instructores seguirían en la órbita de la Dirección de Escuelas, pero el propio cuerpo docente planteó que esa concepción es equívoca. “Tendremos que saldar las dudas y trabajar en forma conjunta para llegar a un acuerdo que los deje tranquilos”, cerró la edil.

Los trabajadores del sector de recuperación y reciclado se acercaron al Municipio para solicitar alternativas que les permitan el acceso a su fuente de trabajo.

La postura de los gremios

Estela Sinópoli y Hugo Gónzalez, dirigentes de Suteba Tandil, en declaraciones a este Diario calificaron de “ilegal” el traspaso, por avanzar encima de la legislación vigente. De acuerdo a sus dichos, se procedió de manera compulsiva e inconsulta, sin que los mismos actores del Ejecutivo tengan precisiones y un cabal conocimiento acerca de lo que implica la medida y cómo impacta en los trabajadores y alumnos del Centro.

Sinopoli aludió a la reuniones previas con la contraparte e indicó que “lo único que sabían era que iban a firmar el convenio, nada más. Y no están dispuestos a reconocer  seriamente ningún derecho de los trabajadores del Centro, que cambiarían sus condiciones de trabajo”.

Por su lado, González señaló que “lo que se planteó en la reunión de hoy (por ayer) es que desde todos los bloques interpelen al Intendente, que se le muestre lo que pedimos. Elichiribehety nos dijo el martes que el acuerdo iba a firmarse y ellos a nombrar un director,  y que si algún docente  se quedaba sin trabajo verían de reubicarlo en algún módulo municipal, que es lo que venimos denunciando”.

“Pedimos que cuando traigan el convenio firmado a Tandil lo pasen por el Concejo y se debata en el recinto”, sentenció la referente gremial.

La situación de los CFP en la Provincia

El debate por la permanencia de los Centros de Formación dentro de las filas de la cartera educativa bonaerense ha generado varios capítulos en diferentes distritos de la Provincia frente a lo que consideran un avasallamiento de los derechos adquiridos.

El rol que ocupan los CFP se encuentra regulado por por las leyes nacionales 26.206 y 26.058 de Educación y de Educación Técnico Profesional respectivamente y la ley provincial 13.688 de Educación Técnico Profesional. Además la labor de los docentes se enmarca en la ley 10579, Estatuto del Docente, y en los acuerdos paritarios del sector.

La señal de alarma no está puesta solamente en las fuentes laborales sino en la calidad y cantidad de espacios de formación que se dictan -en la actualidad son 32-, que pasarían a estar regulados por el Ejecutivo, acorde a las demandas que el Gobierno considere necesarias y no a las de la comunidad. Por otra parte, a raíz de este cambio, existe la posibilidad de que, al regirse por lineamientos del Ministerio de Trabajo, en lugar de una certificación profesional se obtenga una laboral. En este punto, se abre un frente de conflicto porque se modificaría el grupo etario de acceso a la oferta educativa. Con la normativa actual pueden inscribirse personas a partir de los 16 años sin límite de edad, pero los cursos de formación laboral exigen edades compatibles con la población económicamente activa, que contempla la franja de 16 a 29 años.

Una institución que amplía oportunidades 

El establecimiento existe en Tandil desde 1987 y contiene a una matrícula de 350 alumnos, que todos los años llegan ávidos de acceder a formación y capacitación para tener una salida laboral, cuestión que evalúan como “prioritaria” dentro del contexto actual.

“Esto es una decisión política más grande, los excede a ellos, no tienen la potestad de elegir en este caso, lo hacen porque viene la orden de arriba. En Lobería se negaron y no debe haber sido bueno para ellos, han visto eso”, expuso Walter Di Francesco, instructor de informática.

Sofía Ballent, alumna de Diseño de Indumentaria, expresó su consternación y preocupación ante el panorama desplegado. Relató que inclusive habiendo accedido a estudios superiores y siendo joven, durante tres años no pudo insertarse en el mercado laboral pero lo logró gracias a la formación que le brindó el CFP 401. “Confecciono ropa en mi casa y puedo estar con mis hijos, este lugar a mí me dio una posibilidad”, manifestó.

María del Carmen Nardella es instructora del establecimiento y además se desempeña como docente en la Escuela Polivalente, el IPAT y la Escuela de Cerámica. Ella es la encargada de dictar el curso de indumentaria e insistió en el desconocimiento que opera en quienes están a cargo de instrumentar el pase. En diálogo con este medio, recordó que hace años llevaba su propia máquina para dar clases. “Empezamos a hacer una movida para conseguir más máquinas, entonces vine al Municipio y hablé para  ver si existía la posibilidad de gestionar la compra. Me dijeron que no porque éramos de Provincia. Estaba el actual Intendente al mando, no nos dieron las herramientas y las conseguimos por otro lado”, y añadió que para los docentes es “terrible” lo que les está pasando.

 

 

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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