Unión de Colectividades de Tandil: Haití

-¿Conocía algo de Argentina? -El fútbol, Maradona y Messi, pero después no mucho más. Pero me decidí y no estoy arrepentida. Todo lo contrario. -¿Se adaptó rápido a Tandil? -Fue un gran cambio el idioma, la cultura y ¡el frío! Lo sufro mucho, pero como decía recién maduré de golpe y eso ayuda a una persona a darse cuenta de muchas cosas. Gracias a Dios pude integrarme a la sociedad, la gente que me conoce sabe quién soy. -Cuéntenos… -Muy tranquila, humilde, me gusta compartir momentos, charlar, ir a la iglesia -nací en el seno de una familia adventista- relacionarme con gente. Me gusta ayudar, no tengo nada, pero me encantaría tener mucho para poder ayudar más porque vengo de un país muy sufrido y sé lo que es sufrir, pasar hambre. Siempre digo que no es fácil venir de un país muy pobre; como todo el mundo sabe Haití es un país muy golpeado. -¿La ciudad la aceptó enseguida? -Al principio costó. Como no hablaba mucho el idioma al principio me costó socializar, pero de a poquito fui aprendiendo y estoy bien con mi hijo Melchor, trabajo desde hace dos años y medio como recepcionista del Hotel Amaiké. La perla de las Antillas -¿Qué cosas extraña? -El calor… el salir de la iglesia y escuchar a mamá diciéndonos “vamos a la playa”, el mar está a seis cuadras de mi casa, esas cosas sencillas extraño, como el no ponerme una campera porque nunca hace frío. Con mamá y mis hermanas tenemos una relación muy linda, somos muy unidas, y a través de skype u otras redes sociales estamos en contacto permanente. Cuenta Melchie: “Mi abuela siempre me contaba que antes le decían la perla de las Antillas, una joya preciosa perdida en esa isla chiquita compartida con República Dominicana. Y mi madre también dice: “Haití no es pobre, lo hicieron pobre, porque tenemos muchos recursos naturales que no son explotados porque no tenemos profesionales”. Me encantaría algún día volver a Haití y poder hacer algo para ayudar al país”. -¿Es Haití un destino turístico? -Hay en la actualidad una campaña llamada “Haití, vive la experiencia”, con la que se intenta repuntar el negocio turístico del país. Tiene playas maravillosas que son verdaderos paraísos y lugares históricos bellos y únicos, como por ejemplo La Citadelle, que es la fortaleza más grande de América. Tenemos parques naturales allá está la casa de Simón Bolívar, es todo muy hermoso… con estas cosas que se está haciendo con el turismo de a poquito va avanzando todo. -¿Se acostumbró a la comida argentina? -Me encantan los asados, las milanesas con papas fritas, toda la comida es muy rica y como le dije, como de todo y nada me hace mal. -¿Y cocina comida haitiana? -Claro, comemos mucho pescado y frutos de mar y me gustan mucho las habichuelas, porotos, arroz blanco. -¿Cuáles son las fiestas típicas de su país? -Carnavales, Semana Santa, la tradicional del Vudú. -¿Y en gastronomía? -Arroz con porotos, mariscos, plátanos fritos. -¿Cuántos idiomas habla? -Francés porque es el idioma oficial junto al criollo haitiano, inglés, estudié latín durante cuatro años y el español aprendido en Argentina. El latín, madre de lenguas, me ayudó mucho para aprender castellano. -¿Se mantiene en contacto con su familia? -Sí, cada tanto vuelvo a Haití. Se extraña la familia, se extrañan las raíces… ]]>

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