Uno de los principales reclamos en la Oficina de Defensa al Consumidor es por los planes de ahorro

El Eco

La titular de la Oficina Municipal de Información al Consumidor, María Paz Rigotti, explicó que si bien tienen todo tipo de reclamos, uno de los más frecuentes es por problemas con planes de ahorro. Además, aseguró que del total de denuncias que reciben, alrededor del 70 por ciento termina en conciliación y el resto va a sumario.

En cuanto a la compra de vehículos en planes de ahorro, explicó que “hay consultas que son solo para información, y también reclamos puntuales. Muchas veces nos sorprende la consulta porque nos damos cuenta que la gente no sabe que contrató un plan de ahorro, y piensan que le compran directamente a la concesionaria el vehículo”.

Explicó que en ese tipo de contrataciones hay “varias partes y por eso no es tan simple. Por un lado, está la concesionaria, por otro la empresa, por otro el fabricante. Muchas veces tenemos reclamos en este tipo de contratos, generalmente son contratos a largo plazo, por lo cual la persona se obliga quizás a pagar una cuota que es móvil, que no es fija”.

Al respecto, afirmó que “muchas veces la gente eso no lo sabe, porque además del valor de la cuota del auto se pagan otra serie de gastos, administrativos, un derecho de suscripción, un derecho de adjudicación, que son pequeños porcentajes pero que influyen sobre el valor de la cuota. El valor de la cuota va a ser móvil durante todos los años que dure su grupo, que generalmente son de 5 o 7 años”.

Asimismo, indicó que suele haber problemas en cuanto a la entrega porque “muchas veces la gente cree que va a poder licitar rápidamente el vehículo y esto no ocurre”.

El contrato

Si bien la información generalmente está en el contrato, admitió que la gente “muchas veces se deja llevar por lo conversado con el vendedor, y no toma el recaudo de leer el contrato en su casa, entonces ahí se generan las diferencia entre lo que escuchó o creyó escuchar y lo que realmente está escrito en el contrato”.

“Son situaciones muy difíciles para trabajarlas porque la misma persona lo suscribió, entonces va contra lo que uno mismo aceptó, que quizás no sabía bien y no le habían dado la información detallada, clara, pero se dejó llevar. De todas maneras el reclamo se toma, porque muchas veces hay una falta de información. La persona lo solicita y la información no es clara o está en esa letra que es tan pequeña que generalmente no se lee”, manifestó.

Conciliación

Respecto a ese tipo de empresas, sostuvo que “muchas veces la empresa concurre, tanto la concesionaria como el fabricante concurren a esas audiencias de conciliación que se fijan”.

Se fijan hasta tres audiencias intentando llegar a alguna solución para las partes, y principalmente para el damnificado, para el consumidor que “siente que ha sido maltratado, mal informado, que le han tomado el pelo, tratamos de llevar a las partes a que hagan algún acuerdo”.

“El acuerdo tiene que satisfacer al consumidor. El ofrecimiento puede ser de lo más variado, a veces es una bonificación, un descuento, un service. Eso va a surgir del recorrido de las audiencias y de la pretensión de la persona”, indicó.

Y agregó que “a veces la persona no quiere ceder y se continúa a la etapa sumarial, que se aplica una sanción, de acuerdo al incumplimiento de qué artículo de la ley de defensa al consumidor se ha violado, se aplica una sanción para quien infringió la ley”.

Otros
reclamos

Otros reclamos que reciben con frecuencias en la oficina, son de empresas de telefonía, los cuales “generalmente llegan a buen puerto, se concilia. No llegan a la instancia sumarial de aplicación de multa”.

“Eso es muy bueno, porque justamente la finalidad de la oficina es hacer todo un trabajo preventivo, educativo, y de satisfacción del consumidor, porque en la etapa de aplicación de multa ya el consumidor no interviene, y realmente no satisface su interés”, indicó.

También hay denuncias contra obras sociales y empresas de medicina prepaga, así como también falencias con agencias de viajes, que en esta época de verano se incrementan.

“La factura de gas es más difícil de
interpretar que la de luz”, dijo Rigotti

En cuanto a las facturas de gas y luz, María Paz Rigotti explicó que no tuvieron muchos reclamos por las facturas de luz, pero sí consultas por dificultades de los consumidores para comprender las facturas.

“Las facturas a veces son difíciles de interpretar, y vinieron con modificaciones, con aumentos, entonces la gente se acerca muchas veces a consultar el por qué o verificar su consumo”, informó.

En esos casos, indicó, lo primero que hacen es “ayudarlos a interpretar las facturas, ver cuál es su consumo, descifrar cuáles son los cargos fijos, aquellos impuestos ya sean municipales, provinciales que influyen en un pequeño porcentaje sobre el consumo de la persona, y también de acuerdo a donde vive, a los metros cuadrados que tiene en su casa, nosotros tenemos una idea de cuánto puede llegar a consumir normalmente una persona”.

“Entonces, en algunos casos donde nos sorprende el consumo, le aconsejamos que haga revisar su medidor por ejemplo, casos que vemos demasiado consumo de energía eléctrica, entonces quizás está teniendo una pérdida, algún artefacto que no está funcionando bien”, afirmó.

No obstante, aclaró que hasta el momento no pudieron hacer ningún reclamo concreto ni a los entes controladores o reguladores, que “quizás si se hubiesen superado los porcentajes que estaban habilitados para los aumentos tenemos esa posibilidad, pero hasta el momento no tuvimos ningún caso para realizar reclamo por facturación incorrecta”.
“La factura de gas es más difícil de interpretar que la de luz”, afirmó.

En cuanto a la tarifa social, aseguró que no tuvieron muchas consultas, pero “igualmente la información está en la página del Ministerio de Energía y es fácil de acceder”.

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