Los demócratas controlarán la Cámara de Representantes pero Trump evitó la ola azul

Los demócratas tomaron el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio mandato, un revés para el presidente Donald Trump que, sin embargo, se salvó de la temida “ola azul” y mantuvo la mayoría republicana en el Senado.

Donald Trump.

El Eco

Trump celebró los resultados como un “tremendo éxito”, ya que un Senado dominado por los republicanos termina con cualquier especulación sobre un procedimiento de destitución en el Congreso, un fantasma que lo acechaba en los últimos meses. La Cámara baja bajo control demócratas, implica sin embargo un contrapeso para su gobierno.

Ayer Trump celebró nuevamente los resultados en Twitter.

“Recibí tantas felicitaciones de tantas personas por nuestra Gran Victoria anoche, incluyendo países extranjeros (amigos) que estaban esperando, y esperando, para los acuerdos comerciales. Ahora, podemos volver a ponernos a trabajar para hacer las cosas”, dijo.

Estaban en juego 435 bancas de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y 36 gobernaciones así como numerosos cargos locales y estatales.

Según las proyecciones de las cadenas de televisión, los demócratas tomarán el control de la Cámara de Representantes por primera vez en ocho años, cambiando el equilibrio de poderes en Washington, donde Trump gozó del favor de las dos cámaras desde su llegada a la presidencia tras su sorpresiva victoria en 2016.

Los demócratas ganaron terreno en el segmento de las mujeres blancas de los suburbios, que hace dos años se habían inclinado hacia Trump en bastiones clave como Pensilvania.

En el Senado, compuesto por cien bancas, los medios locales proyectan que los republicanos mantendrán al menos la mayoría de 51 escaños.

 

“Contrapoderes”

 

Los estadounidenses eligieron un 116ª Congreso dividido, lo que augura que los dos últimos años del gobierno de Trump van a ser movidos.

Pese a contar con un expediente económico descollante, con una expansión de la economía y un desempleo del 3,7 por ciento, perder el control del Congreso es un revés para Trump.

Ahora los demócratas podrán no sólo bloquear iniciativas del mandatario sino también investigar sus finanzas y ahondar en la presunta colusión entre su equipo de campaña y Rusia en 2016, aumentando la posibilidad de que se inicie un proceso de destitución en su contra, aunque con escasas posibilidades de éxito.

“Hoy se trata más que de demócratas y republicanos, se trata de restaurar los poderes y contrapoderes constitucionales en la administración Trump”, dijo Nancy Pelosi, la actual líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, que probablemente vuelva a presidirla.

“Un Congreso demócrata va a trabajar en soluciones que nos unan, porque todos hemos tenido suficientes divisiones”, agregó sin embargo.

 

Muchas nuevas caras

 

Pese a que no se concretó la idea de una victoria aplastante que llegó a plantarse en algún momento de la campaña entre los demócratas, el partido logró importantes triunfos y aporta al nuevo Congreso un crisol de nuevas voces.

La estrella Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño y nacida en el Bronx, Nueva York, hace apenas 29 años, hizo historia al convertirse en la mujer más joven en llegar al Congreso.

Sharice Davids y Deb Haaland también se destacaron como las primeras mujeres indígenas en la Cámara baja.

En Florida, Donna Shalala se quedó con el escaño de la legendaria republicana Ileana Ros-Lehtinen, la primera cubana- estadounidense que llegó al Congreso y quien se jubila; en tanto en Virginia Jennifer Wexton desbancó a la saliente Barbara Comstock.

En el Senado, Bob Menéndez fue reelecto en Nueva Jersey, para alivio de los demócratas, que temían que las acusaciones de corrupción en su contra, y las que fueron retiradas tras un juicio nulo, le costaran el escaño.

 

Camino a 2020

 

El despacho de Nancy Pelosi indicó que Trump la llamó para “ofrecer sus felicitaciones” y algunos consideran que el mandatario podría intentar cooperar con los demócratas para avanzar en su agenda.

Pero el mandatario podría salir beneficiado de un enfrentamiento abierto con la Cámara baja, alimentando su objetivo de ser reelecto en 2020, pues su base de apoyo no tendrá problema en creerle cuando diga que Pelosi y sus demócratas son culpables de todos los males del país. AFP-NA

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  • ElEcodeTandil

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