El FMI exige el compromiso de la sociedad y de la dirigencia para el éxito del programa

Roberto Cardarelli y Alejandro Werner.

Agencia

En una conferencia de prensa, los economistas del Fondo, Alejandro Werner (director para el Departamento del Hemisferio Occidental) y Roberto Cardarelli (encargado del caso argentino), ofrecieron un cuadro de la situación del país y dieron detalles sobre las exigencias planteadas por el organismo.
“Se necesita un fuerte compromiso para remover algunos desequilibrios fiscales y monetarios”, consideró Cardarelli y aclaró que en el organismo tienen “la convicción de que las medidas que hemos discutido en estas semanas son factibles”.
Cardarelli tiene previsto viajar a la Argentina en agosto en lo que será primera misión del organismo que tendrá bajo su responsabilidad el control del acuerdo firmado con la Argentina.
La aprobación formal del pacto se realizará el 20 de junio a partir de la reunión del Directorio del Fondo y el primer tramo del crédito por 15.000 millones de dólares llegará un par de días después.
El Gobierno de Mauricio Macri prometió para este año alcanzar un déficit de 2,7 por ciento del PBI y de 1,3 por ciento en 2019, para lo cual deberá impulsar un fuerte ajuste en las cuentas públicas.
Cardarelli explicó que la economía argentina crecerá pese al fuerte ajuste fiscal que el país acordó con ese organismo por el cual se pasará de un rojo primario de 2,7 por ciento del PBI este año a superávit de 0,5 por ciento en 2021.
Al respecto, señaló que la sequía que afectó amplias zonas del país y castigó con fuerza la producción nacional “tendrá un efecto positivo en 2019”.
Inflación y pobreza
“Hemos logrado un cuadro macroeconómico más consistente”, sostuvo el funcionario -de nacionalidad italiana- y precisó que “se puede lograr” la meta inflacionaria de 17 por ciento para el año que viene.
Uno de los puntos del acuerdo es la posibilidad de incrementar la ayuda social en caso de un agravamiento de los indicadores de pobreza.
“No es posible concebir un programa de estabilización macroeconomía sin considerar el nivel de pobreza”, agregó el funcionario sobre el tema.
No obstante, el funcionario afirmó que las exigencias planteadas al Gobierno “son medidas factibles y realistas” y añadió que “requieren compromiso de toda la sociedad”.
A su turno, Werner destacó la actitud del Gobierno de “actuar de manera oportuna”, al pedir rápidamente auxilio financiero al Fondo, luego de las turbulencias financieras de los últimos meses que sólo en mayo generaron una devaluación del 22 por ciento.
“Le permitirá navegar por situaciones que vengan de las economías avanzadas o de la región”, afirmó en referencia a las inestabilidades globales o la posibilidad de nuevas corridas cambiarias.
Pese a las dificultades y al temblor financiero que sacudió al país en mayo, el funcionario consideró que “la economía argentina de hoy es muy diferente a la de 2001”.
“Vemos una economía que está en el camino correcto. Lo que pasó en marzo, abril de este año, producto del cambio en las condiciones externas, hizo patente la necesidad de que una estrategia que depende del financiamiento externo por los altos desequilibrios que heredó esta administración tenía que acelerarse, y nuestra interpretación fue que el Gobierno actuó de una manera muy, muy oportuna”, afirmó.
Remarcó que “por lo general, no vemos gobiernos que a las pocas semanas de enfrentar un cambio en las condiciones actúen de manera tan oportuna. Y eso nosotros creemos que va a ayudar a que el rebote económico se dé más rápido”. NA

Alertaron sobre ajuste y dólar

Economistas consideraron que el acuerdo con el FMI brindará un “alivio financiero” al gobierno por un período largo, pero advirtieron sobre el alcance del ajuste fiscal y las presiones sobre el mercado cambiario.
El expresidente del Banco Central Martín Redrado dijo que el acuerdo con el FMI “despeja el horizonte financiero, porque Argentina había tenido algunas contramarchas en términos de cómo hacer frente a sus compromisos en el próximo año y medio o dos años”.
Redrado dijo que se necesita “ampliar nuestra base de tributación y bajar la carga tributaria, porque con 45 por ciento de impuestos es muy difícil que el sistema productivo pueda crecer, proyectar e invertir”.
Para Juan Luis Bour, economista de FIEL, el acuerdo “da certidumbre de que no va a haber ninguna situación de no pago hasta 2019 ó 2020, porque hay suficiente cobertura”.
En declaraciones a Radio Continental, agregó que el crédito stand by “proporciona cierto escenario de estabilidad y tranquilidad para dar las condiciones de que la economía en algún momento va a empezar a retomar”.
El economista Damián Di Pace, de la consultora Focusmarket, señaló que el Banco Central “ya no va a intervenir más en el mercado, como lo hacía hasta ahora”.
En la microeconomía, que es la gente, en todo proceso de ajuste hay desaceleración del crecimiento económico y caída del consumo. Con una paritaria de 15 por ciento y una inflación de 27 es muy difícil recuperar el salario, excepto algunos que logren una compensación”.
Para Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, el programa con el FMI “no propone ninguna solución, Argentina tiene un problema externo y este préstamo no soluciona el problema estructural, como mucho da un aire para llegar a las elecciones”.
“Este es el programa de la eternidad, cada Gobierno que asume va al FMI y pacta un acuerdo con mayor ajuste, sin solucionar el problema externo, el default viene igual”, indicó.
El economista José Luis Espert pronosticó que “lo que viene en esta segunda parte del año va a tener poco que ver con el acuerdo con el Fondo y mucho que ver con la crisis cambiaria que tuvimos entre marzo y mayo”.
“Esa crisis dejó una devaluación muy significativa y una explosión de la tasa del interés. Se va a generar una actividad económica débil, con algunos meses de caída y una inflación alta de 2 o 2,5% durante algunos meses y además, vamos a tener tensión social significativa”, señaló.
Espert dijo que “no es un acuerdo duro, puede generar tensión político, pero no hay un recorte de gastos públicos significativo de acuerdo a lo que veníamos teniendo”.
Según Rodolfo Santángelo, director de M&S Consultores, el acuerdo “llama a ponernos en caja, a ponernos a dieta. De ahora en más el Gobierno tendrá que aplicar una reducción del déficit primario mucho más acelerada”.
El director del EstudioEcoGo, Federico Furiase, consideró que el acuerdo “va impactar positivamente en el mercado por la magnitud del paquete financiero y la viabilidad política del ajuste requerido en el año electoral 2019”. NA

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  • ElEcodeTandil

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