Fue encontrada en Bolivia una niña desaparecida en La Quiaca

La Justicia jujeña investiga como una niña de diez años con síndrome de Down pudo cruzar la frontera con Bolivia tras escaparse el pasado sábado de su casa en La Quiaca.

Luego de recibir información de testigos que la habían visto en Villazón, los investigadores hallaron a la menor Ayelén Quispe en una institución boliviana.

Efectivos de la Seccional 17º, luego de realizar todos los trámites de rigor con la Policía Nacional de Bolivia, la devolvieron a territorio argentino.

Todo comenzó el pasado sábado por la tarde cuando Ayelén Cristina Matilde Quispe de diez años, alumna de la Escuela Especial 14, salió de su domicilio alrededor de las 16.

La niña tiene síndrome de Down y según denunció la madre, salió del hogar ante un descuido cuando la puerta estaba sin llave.

La denuncia recién la radicaron familiares el domingo a las 6 en la guardia de la comisaría local pero aún no está claro porqué dejaron pasar casi 15 horas desde su desaparición teniendo en cuenta las bajas temperaturas reinantes en la Puna, publica el diario El Tribuno de Jujuy.

Finalmente Ayelén apareció a salvo y según los estudios médicos practicados en el hospital “Jorge Uro” su estado de salud era bueno.

Todas las unidades de la Regional 5 estaban abocadas a su búsqueda como la División Canes, Cuerpo de Bomberos y efectivos de Inteligencia, incluyó la colaboración de Gendarmería y Policía Federal.

El comisario Luis Chambilla a cargo del operativo de búsqueda dijo que “estaba extraviada desde hace tres días, la madre vino a radicar la denuncia un día después, personal nuestro realizando las averiguaciones correspondientes y se dio con que estaba en Bolivia”, sostuvo.

Chambilla añadió que “fue entregada a la madre siempre según la disposición de la Justicia”, cabe mencionar que intervino la jueza de Menores Pilar Medina.

El caso tuvo en vilo a toda la comunidad quiaqueña que también colaboró activamente en la difusión por las redes sociales.

 

Controles laxos

 

Ahora es materia de investigación cómo la menor cruzó al lado boliviano, justamente por la corta edad que tiene, con el ingrediente principal que en octubre del año pasado se instaló un sistema de monitoreo por cámaras en esa zona de frontera.

A 150 metros en línea recta del paso internacional “Horacio Guzmán” que une los dos países, el tráfico de personas es un espectáculo a la vista de cualquiera, incluidos los gendarmes apostados en el puente.

La situación tuvo un final feliz, pero los interrogantes van a seguir latentes hasta tanto los pasos ilegales no sean una realidad cotidiana.

De cómo llegó Ayelén a Villazón, en qué circunstancias paso al lado boliviano sin ningún tipo de documentación o quiénes la llevaron a esa institución boliviana es por ahora un misterio. NA

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