Necrológicas

JUAN RIVAS

El pasado 17 de mayo, a los 85 años, falleció en Tandil el vecino Juan Rivas. Había nacido el 30 de mayo 1932 en Tandil, vivía en su casa acompañado de su hermano Carlos y su hermano Jorge que lo visitaba todos los días. Trabajó toda su vida en el campo como rural y en el último tiempo lo hacía en Excursionistas, desempeñándose como cuidador del baño de hombres y siendo querido por todo el personal del club.

Dedicatoria

“Tío, te fuiste muy pronto, nadie lo esperaba, siempre te vamos a recordar con una linda sonrisa y con esas palabras que el último día me dijiste. Te extraño mucho. Te recordaremos siempre tus sobrinos: Verónica, Walter, Abel, Daniel y María y tus nietos del corazón Vanesa, Agustina, Josefina, Micaela y Braian. ¡Hasta pronto tío!”.

LEONOR HAYDEE GANDOLFO (BETTY)

Leonor Haydée Gandolfo partió a la casa del Señor el pasado 23 de mayo, habiendo nacido el 10 de noviembre de 1939.
Su familia la recuerda de la siguiente manera: “Qué honor ser tus hijos tan deseados. Sabía, luchadora, enérgica, valiente, leal, noble, progresista, auténtica. Con gran juventud interior. Nuestra ídola, te admirábamos mucho.
Betty, que el Señor te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y tenga misericordia de ti, te mire benignamente y conceda la paz. Que el Señor te bendiga, mamá. Te amamos Sandra y Pablo”.

HERMINIA HONORIA CAMPOS

Estamos habituados a despedirnos cuando nos marchamos, palabras convencionales, gestos comunes, sonrisas compartidas, pero todo cambia cuando tenemos que despedirnos para siempre de nuestra madre, nuestra abuela, nuestra tías, de nuestra amiga. Tanto años estuvo con nosotros, 99, que creímos que se quedaría. Se marchó Herminia Honoria, “Honorita de los picos pardos”, como le decían en un chiste lleno de amor, a los 99 años, viuda de Luis Landi, el pasado 23 de mayo a las 9 de la mañana.
Luchadora aguerrida por las causas que creyó justas, enfrentó dificultades y penurias, y festejó alegrías y reencuentros en tantas oportunidades como su longevidad le puso a su alcance. Su ritmo dinámico, su quehacer permanente, su conversación variada y ocurrente, reflejo de sólidos hábitos lectores, nos acompañará salpicadas de imborrables anécdotas. Nos sonó un porvenir y se esforzó por hacerlo realidad.
Gracias Herminia. Nadie te despide porque estarán siempre con nosotros. En cada mañana de sol, en tus adoradas plantas, en el horizonte del campo dorado de espigas de trigo, en todo lo que siempre amaste y que nos enseñaste a amar. La vieja, la madre, nuestra querida abuelita.
Sus hijos Stella Maris, Herminia Graciela y Luis Jorge. Sus nietos María Ofelia, María Cecilia, Juan Pablo, Luciano Martín y Santiago Luis. Sus bisnietos María Zoé, Theo, Anna, María Antonia. Su nuera Mónica y su nieto político Sebastián.

AMALIA PIÑERO

Se sabe que es triste aceptar la partida de una persona a quien en vida se amó, compartió y mucho más, pero hay que recordar que fue una decisión de Dios y debemos aceptarla y resignarnos ante esta pérdida. Se dice que todos venimos a este mundo a cumplir una misión para luego retornar al lado del Señor; al parecer ella ya la había cumplido y por eso no está más con nosotros. Recordémosla con aquella sonrisa que siempre llevaba en el rostro y con esa alegría que la caracterizaba.
Amalia Piñero falleció a los 74 años en San Manuel, partido de Lobería. Su familia la recuerda con esta dedicatoria: “Mami querida partirse junto al señor el día 18 de mayo de 2018 a las 23.26, dejando un inmenso dolor en todos tus seres queridos, te recordaremos con amor. Tus hijos Guillermo Gustavo y Silvia; tus nietos Franco y Brisa y tu nuera María”.

HUGO ROBERTO ALVAREZ

El pasado 21 de mayo dejó este mundo terrenal Hugo Roberto Alvarez, hijo de Nélida Esther Montero y Emilio Oscar Alvarez. Nació en Tandil y junto a sus hermanos Zulma y Oscar se criaron en el campo Paraje Las Toscas. A los 15 años se radicó en Tandil con su hermano y su cuñada Nilda Pagano, donde trabajó en la Cooperativa Agropecuaria durante 25 años. También estuvo en el servicio militar y en estos últimos años trabajaba en Remís Terminal.
A los 19 años se casó con Claudia Elena Erguy y fruto de ese amor nacieron sus dos hijos Soraya y Ariel. Llegó luego su nieto Bruno Roumec Alvarez a quien amaba con locura.
Su pasión era el fútbol, a los 9 años comenzó a jugar en su amado Club Las Toscas, durante sus 44 años de fútbol cosechó muchas amistades. Era una persona súper alegre, siempre le ponía humor hasta en las situaciones más difíciles.
Hace un año peleaba contra su enfermedad poniéndole toda su energía, positivismo y buen humor, acompañado por su guerrera Claudia que nunca soltó su mano, su familia y amigos que siempre estuvieron a su lado.

Dedicatoria

“Papá, es difícil describir lo que se siente, solo queremos decirte gracias por enseñarnos a ser las personas que somos, sos nuestro ejemplo a seguir por tu humildad, alegría, por ser buena gente, gracias por tus consejos, por acompañarnos siempre.
Te extrañamos, no era el momento de partir, pero seguramente allá necesitaban alegría, acá nos sentimos perdidos y uno no sabe cómo seguir pero de seguro vos nos guiarás.
Espero darte ese abrazo que me pediste por mensaje y no llegué a dártelo, es una deuda pendiente pero ya nos vamos a encontrar, te lo prometo y te voy a abrazar fuerte para nunca más soltarte.
La magia de tu sonrisa sigue estando con nosotros para siempre. Gracias por habernos demostrado que luchar es vivir y que vivir vale la pena.
¡Te amamos por siempre, capo! Soraya, Ariel y Claudia”.

NELIDA VIRGINIA ROJO

El pasado 27 de mayo se apagó la vida de Nélida Virginia Rojo, “Nelly”, a los 64 años. Partió de este mundo dejando un dolor muy grande en nuestras vidas. Luchó por vivir hasta el hasta el último minuto pero la enfermedad la doblegó.
Era un ser de luz, una persona amable, cariñosa y trabajadora. No hay consuelo por su reciente partida pero es parte de la vida, por lo que deseamos que encuentre la paz ahora que el sufrimiento y el dolor ya no la acosan.
Se la recordará tan fuerte como siempre fue, sabiendo que mirando al cielo su recuerdo nos acompañará y nos guiará y llegará el día que Dios ha fijado y nos volveremos a encontrar.
Tus hermanos, cuñados, sobrinos y sobrinos nietos.

MARIA ELBA QUERELL VDA. DE CENTENO

Ya andarás por tus lugares añorados María Elba, mamá. Ocho años fueron suficientes para cuidarte, para volverte a amar. Ahora estarás por fin con “los chicos” que te acompañaron en tu soledad. Querida María, la de los labios pintados, la de los ojos sublimes. Camina junto a la paz, que tomo tu mano temblorosa y te llevo, mientras aquí seguirás en el recuerdo de tu hija y seres queridos.

JOSE JUSTO WOOLLANDS

El 15 de junio de 1935 nacía en Tandil un niño llamado Justo José Woollands, siendo sus padres Margarita Máxima Trejo y Tomás Justo Woollands. Tuvo dos hermanas mayores y a la edad de 5 años toda su familia se trasladó a María Ignacia (Vela) donde habían comprado una chacra. Allí creció, vivió su infancia, adolescencia y adultez trabajando desde los 8 años junto a sus padres. A los 28 años se casó con la mujer que amó toda su vida Alicia Romay, con quien tuvo tres hijos y estuvo 54 años casado.
En el año 1975, emprendiendo nuevos rumbos, decidió con su esposa vivir en Tandil en una humilde casa comprada con la venta de sus animales y herramientas de trabajo, en calle La Rioja 174 donde criaron a sus tres hijos.
A poco tiempo de radicarse en la ciudad consiguió trabajo en la barraca La Ruta donde estuvo 18 años, siempre trabajando para que a su familia no le faltara nada y dando un claro ejemplo de compromiso y responsabilidad.
La vida lo bendijo con siete nietos: Paula, Claudia, Gastón, Juan Ignacio, Camila, Araceli y Tomás y cuatro bisnietos: Milagros, Juna Cruz, Santino y Sayira.
Toda su familia lo recordará por todo el amor, dedicación y coraje con el que les enseñó a vivir, amar y luchar. Fue compañero, padre, amigo y mucho más.

JORGELINA SUSANA JANEIRO

Decir adiós es la prueba fehaciente de que se ama a alguien, porque, aunque el dolor es mucho, se es capaz de entender la decisión de Dios. Gracias por ser parte de esta familia, que nunca se olvidará de ti. Porque fuiste un ser humano maravilloso. Gracias por enseñarnos cada día a vivir con el corazón y con el alma, a entregar todo para no arrepentirnos de nada. Ve con Dios, y que sea él quien ahora disfrute de tu presencia.
La familia dejó la siguiente dedicatoria: “El día de tu partida nos dejaste un vacío irremediable. Desde siempre estarás cuidándonos como habitualmente lo hacías y nuestros corazones llenos de tristeza esperando tu regreso. Siempre te recordaremos con lo más lindo mamá. Tus hijos, esposo, nietos, hermanas y sobrinos”.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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