Delincuentes maniataron a un hombre mayor en su casa de Rodríguez al 1000 y le robaron 40 mil pesos

Este miércoles por la noche un hombre mayor fue víctima de un violento asalto perpetrado por dos delincuentes, que lo sorprendieron cuando ingresaba a su departamento, en Rodríguez al 1000, lo maniataron y le robaron 40 mil pesos que guardaba en el interior de su domicilio.

El hecho ocurrió alrededor de las 20 del miércoles cuando Norberto Corvalán se dispuso a ingresar a su vivienda, un departamento interno ubicado en el segundo piso.

En ese momento fue abordado por dos personas que traspasaron el ingreso de planta baja, subieron por las escaleras y accedieron hasta la puerta de la unidad habitacional.

En un rápido accionar, uno de ellos increpó al morador, que se encontraba solo, lo redujo y lo dejó en una silla ubicada en el hall de la propiedad. Con la colaboración de su cómplice, le ató las manos con un cable y con una manta le tapó su rostro.

Controlada la situación, los intrusos comenzaron a exigirle la entrega de dinero y el damnificado sospecha que tenían conocimiento de la existencia de esa suma en función de la insistencia en el pedido. Así, una vez que hallaron el botín, se dieron a la fuga.

Con el departamento liberado, Corvalán comenzó a pedir ayuda hasta que finalmente unos vecinos lo escucharon, lo liberaron y dieron aviso a la policía.

 

El relato del damnificado

En diálogo con El Eco de Tandil, el damnificado contó que alrededor de las 20 “bajé a dejar una bolsa de residuos y a mover el auto”, que estaba en la vereda de enfrente para dejarlo en la de su casa “porque estaba lloviendo”.

Cuando subió, mientras intentaba cerrar la puerta del departamento, “aparecieron dos personas y me preguntaron si aquí vivía Peralta”. Sin tiempo a responder, “uno de ellos entró primero y me dijo que no gritara, que no me iba a pasar nada y me pidió que me sentara en la silla”, una mecedora que el vecino tiene en el hall de ingreso.

“Me cubrieron todo con una manta y me ataron las manos en el apoyabrazos de la silla”, describió. Tras solicitarle que mantuviera la calma, le preguntaron si su apellido era Corvalán e inmediatamente comenzaron a exigirle que les indicara “dónde estaba el dinero”.

“Les dije que no tenía nada y me dijeron ‘nosotros sabemos que vos tenés el dinero’”, en un diálogo que se extendió durante unos segundos mientras revisaban cada parte del departamento hasta que finalmente encontraron el lugar en que estaba guardado.

Se llevaron 40 mil pesos que tenía reservados para invertir en una propiedad y unos 1.300 pesos que entregó inicialmente como forma de evadir la exigencia de los delincuentes, además de su celular. “Me insistieron mucho con la plata y que si no se la daba me iban a cortar las piernas”, recordó.

 

Liberación y ayuda

Con sus manos atadas a la silla, el vecino comenzó a moverse unos centímetros hasta que alcanzó la puerta, la que golpeó con su rodilla mientras intentaba ser escuchado por su vecina del departamento de enfrente.

“Justo llegó la hija, su novio y una chiquita y me escucharon; subieron, me desataron y a los dos minutos estaba la policía acá”, describió.

Por otro lado Corvalán reconoció que los autores del hecho “no fueron violentos” en su accionar, especuló que tendrían experiencia en lo que hacían y calculó que el hecho duró unos 15 minutos en total.

Finalmente hizo un especial reconocimiento a las autoridades y efectivos policiales y de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) interviniente por su “gran esmero” frente al hecho del que fue víctima.

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