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Tras la aprobación de la Ley, se debate sobre el futuro de la causa al “doctor aborto”

Con la reciente promulgación de la Ley del Aborto, los actores judiciales empezaron a debatir sobre el futuro de una resonante causa que ya fue elevada a juicio, por la cual resultó imputado “el doctor aborto” Germán Cardoso, por una práctica clandestina realizada en su consultorio en el 2018. Los alcances del nuevo marco legal para el futuro del médico acusado.

El Eco

Con la reciente aprobación y respectiva promulgación de la Ley del Aborto surgieron, cual acto reflejo, en los pasillos judiciales locales, especulaciones en torno al futuro de la instrucción penal elevada a juicio contra el médico Germán Cardoso, bautizado como el “doctor aborto”, quien precisamente afronta una imputación por una práctica que por entonces era clandestina.

A más precisiones, el controvertido médico aguarda por el juicio en el que se definirá su situación procesal, acusado del delito de “aborto con consentimiento de la mujer en concurso real con sustracción de medios de prueba en grado de tentativa”.

Como oportunamente se informó, a principios de julio de 2018, cuando el debate por la despenalización del aborto marcaba la agenda política nacional, en la ciudad se realizaba un allanamiento en el consultorio del “doctor aborto”, cuando estaba realizando la práctica médica clandestina a una joven que tenía un embarazo de 16 semanas. Tras el delicado procedimiento policial, la Justicia resolvió la instrucción penal que se había iniciado en torno a los protagonistas. La joven fue absuelta por el delito, en tanto que el médico espera por el debate a realizarse en el Juzgado Correccional 1, con fecha a confirmar.

Efectivamente no hubo mayores certezas sobre el inicio del debate, no sólo por el atípico año transitado en medio de restricciones judiciales obligadas por la pandemia, sino también por la estrategia defensista del acusado, que apeló cada instancia, incluso especulándose que muchos de los reparos del defensor tenían que ver con contar con un escenario más propicio al interés de su pupilo, acerca del humor político que aludía a que más temprano que tarde la Ley del Aborto sería un hecho.

A propósito del flamante marco normativo nacional, surge el debate sobre si será retroactivo o no, teniendo en cuenta que muchas organizaciones sociales en defensa de los derechos de la mujer ya han alzado su voz a favor de que se levantan las imputaciones para aquellas mujeres que quedaron procesadas por la anterior postulación penal que marcaba el Código. En ese contexto, también cabe ese interrogante para con la situación procesal del doctor Cardoso.

Igualmente, desde fuentes judiciales se aclaró que al médico no sólo se le imputó la práctica abortiva, también le valió otra acusación acerca del ocultamiento de prueba que redunda en el entorpecimiento de una causa.

Pero específicamente sobre la imputación por el aborto practicado, será materia de debate entre las partes sobre los alcances de la nueva ley, siendo que a la hora de juzgar a un procesado siempre se debe regir por la norma más benigna, por lo que en este caso le cabría al galeno la ley actualmente promulgada.

Sin embargo, habría un detalle no menor en la investigación específica que se volcó al expediente y forma parte del material probatorio de la acusación. Tanto en las anotaciones secuestradas en las que figuraban los datos de la paciente, se habría plasmado la cantidad de semanas del embarazo, lo que sería superior a lo que ahora contempla la nueva ley.

A más precisiones, lo que aprobó el Congreso y promulgó Presidencia habla de hasta la semana 14, cuando el caso particular ventilado y el cual le valió la imputación a Cardoso, se mencionan 16 semanas.

De todas formas, como se dijo, formará parte de la discusión judicial que quedó inmersa en el desarrollo y desenlace de un nuevo marco legal que ganó tanto en adhesiones como en rechazos.

El caso

Como oportunamente se informó, el suceso se ventiló tras la manifestación que un grupo de vecinos conocidos como Pro Vida, rezaba y había intentado convencer a la mujer de que desistiera de su decisión cuando ingresó al consultorio de Cardoso, el cual finalmente fue epicentro de un allanamiento que llevó varias horas y en el que se secuestró medicación, dinero, aparatos e instrumental médico, que a la postre fueron peritados para determinar si se utilizaban para efectuar abortos clandestinos.

Vale recordar que la joven, en tanto, fue trasladada al Hospital Ramón Santamarina, donde se la examinó y quedó internada en el piso común del área de ginecología. Según el parte médico, estaba estable y lúcida y quedó asentado en el expediente judicial que efectivamente había secuelas de un aborto.

Tal se preveía de acuerdo a lo que marca el Código Penal respecto a la pena en expectativa por el delito endilgado (de 1 a 4 años de prisión), el médico Cardoso recuperó su libertad al día siguiente, tras ser notificado de la causa y negarse a declarar.

Por el hecho, el fiscal Damián Borean le imputó el delito de “Aborto consentido”, figura que contempla una pena en expectativa de uno a cuatro años, lo que resulta excarcelable. Una vez anoticiado de la imputación en su contra, y pasadas las horas, se resolvió la libertad del acusado. Entre las medidas solicitadas, se peticionó que el médico no pueda irse del país, que conforme un domicilio y acuda a la sede de fiscalía al momento de ser citado. Además de continuar procesado por el delito citado, también el ministerio público ordenó que se libren actuaciones al Colegio de Médicos, para que evalúen y consecuentemente resuelvan sobre la conducta del matriculado. Incluso se diligenció que se verifique la habilitación del consultorio donde Cardoso trabajaba y realizó la práctica abortiva.

Ya sustanciada la causa, el fiscal solicitó la elevación a juicio de las actuaciones respecto del imputado Germán Pablo Cardoso, como así también se pidió el sobreseimiento total de la joven involucrada, cuya situación procesal penal quedó resuelta por el juez José Alberto Moragas.

La acusación

Tal se informó, la acusación a Cardoso señala que previo acuerdo y recibiendo la suma de 30 mil pesos, aproximadamente a las 9 del 3 de julio de 2018, en el interior de su consultorio de 4 de Abril 1188, realizó prácticas abortivas sobre una joven con el consentimiento de ésta. Que así causó a interrupción del embarazo y la consecuente muerte del feto gestado.

Como segundo hecho imputable, se detalló en la acusación que en el interior de dicho consultorio médico, en circunstancias en que la policía llevaba adelante el allanamiento y secuestro (entre otras cosas, de teléfonos celulares del imputado), el doctor intentó sustraer al menos uno de sus dos teléfonos celulares personales, los que -con su contenido y sus comunicaciones- estaban destinados a servir de prueba en la citada causa ante la fiscalía y tribunales competentes y, en ese momento, estaban confiados a la custodia de los mencionados funcionarios policiales intervinientes que debían secuestrarlos en cumplimiento de la orden judicial aludida.

Los hechos que se tienen por demostrados y endilgados a Cardoso encontraron basamento probatorio en lo aportado por los testigos incorporados al expediente, más los informes médicos y demás elementos que oportunamente se secuestraron en el procedimiento en el consultorio.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

Comentarios

  • La ley penal es retroactiva, de modo que si se lo acusaba de un delito que ha dejado de serlo, desaparece la acusación.
    En el aire queda si el embarazo era de 14 o 16 semanas. Si no hay cuerpo del delito, el feto, que demuestre las 16 semans u otra prueba irrebatible, el medico dirá que “le parecía”, o “era probable”, y con solo eso no se puede condenar a nadie.
    O sea, de frente, de atrás, de arriba, de abaja,. derecha e izquierda, toca absolverlo.
    Podría ser que si el tribunal de primera instancia es católico, lo condenen en base a fundamentos que en Camara tocaría rebatir, y si aun en Cámara hay jueces católicos con ganas de expresar su malestar por la ley, que el caso siga subiendo con condenas que finalmente tocará anular.
    Pero eso, más tarde o mas temprano, será absuelto porque lo que hizo ya no es delito, y si delinquió, no hay manera de probarlo, por aquello de que nadie está obligado a declarar contra si mismo.

  • La causa debe seguir su curso normal, aunque con la ley seguramente tendrá concesiones a su favor… ahí también se verá de que lado están, si el de la vida o el de seguir apañando la muerte.
    Lo que hagan sentara presedentes para el futuro judicial.

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