Con postura de candidato, Nicolini pidió pensar el Tandil del Tercer Siglo

El Eco

“Gracias por estar, aún a riesgo de los costos políticos”, soltó no sin intención Marcos Nicolini en el epílogo de su discurso en el cierre del Ateneo Tandil Tercer Siglo, en la Casa Radical, esa “excusa” para juntarse, verse las caras y acordar estar dispuestos a mostrarse como una propuesta superadora al Acuerdo del Bicentenario y al mismísimo lunghismo, esa fuerza política de la cual formaron y forman parte.

Ese agradecimiento del radical para con los correligionarios presentes y los macristas también, encerraba mucho más de lo que se decía, pero fue algo de lo que se respiró, casi tanto o más que el aroma del populoso asado por el cual unos 150 vecinos pagaron una tarjeta a valor simbólico. Tan simbólico como el mismísimo Ateneo, donde quedó expuesto ahora sí sin titubeos que están dispuestos a ser una alternativa electoral local dentro de Cambiemos, sin renegar ni un ápice del liderazgo de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri.

Más que lo que se dijo, entonces, era lo que se veía, principalmente, quiénes formarían parte del convite impulsado por radicales díscolos al liderazgo paternalista que supo concebir el lunghismo, junto a los macristas que no fueron considerados tampoco en la actual administración radical.

Radicales y macristas se dieron cita en la convocatoria del nuevo espacio interno en Cambiemos.

De presencias, de nombres, se trataba entonces. Y los hubo. Desde radicales de cuna como los Mastropierro, Héctor Equiza, Victorino Pugliese y Carlos Nicolini y Jorge Renis (familiares del “candidato”), hasta personalidades fuertes del quehacer serrano, como el camarista Patricio Fernández, los doctores Walter Ponce, Oscar García Allende, entre otros.

Tampoco le escaparon al compromiso anteriores y actuales funcionarios de la actual gestión. Desde Natalia Correa, Florencia Benavente, Alejandro Moreno Huello, a “viejos conocidos” del ideario radical como exconcejales Cristina Aquino, Carolina Gutiérrez, Adolfo Loreal y más, varios más.

También se mostraron muy movilizados los dirigentes del PRO detrás de Claudio Ersinger, quienes parecían a gusto de formar parte de este lanzamiento, más allá de estar en casa ajena.

El ateneo

El ateneo en cuestión dispuso que los presentes se distribuyeran en mesas en el mítico salón de calle Mitre con la premisa de compartir ideas, proyectos para la ciudad que pretenden. Por primera vez a lo largo de más de 14 años de Gobierno, dirigentes, políticos se reunían por fuera del ideario lunghista.

Funcionarios, exfuncionarios, concejales y exediles se dieron cita en la convocatoria.

“¿Seremos capaces de mirar hacia el futuro como lo hicieron nuestros antepasados?”, se preguntaba en las planillas confeccionadas para tal fin y allí se indagaba sobre qué obra de infraestructura cree necesaria para realizar en el Tandil del futuro. Otra pregunta pedía valorar de 1 a 10 según el grado de importancia que se le asignaba a temas tales como la salud pública, seguridad pública, movilidad urbana, desarrollo territorial y urbanización. Desarrollo local y producción. Niñez y tercera edad, contención social, medio ambiente, turismo, deporte, cultura.
Las consultas redundarían en el Tandil del futuro, sin renegar del pasado ni lo bueno de lo que hasta aquí se realizó, pero considerando que era tiempo de nuevas ideas a las que la actual gestión parece estar dispuesta a llevar adelante.

Discursos

A la hora de los discursos, Carolina Gutiérrez primero y Adolfo Loreal después, hicieron las veces de anfitriones y dieron la bienvenida a los presentes para luego aguardar por la palabra de los máximos responsables de este encuentro: Claudio Ersinger y Marcos Nicolini.

El exconcejal y dirigente rural Ersinger se dijo entusiasta por esta iniciativa lanzada como espacio político que promete contar en breve –dijo- con una sede propia, no sin dejar de reconocer lo llamativo que les resultaba estar donde estaban, en el mismísimo Comité, pero sin dejar de contar con el distingo amarillo que representa su identidad PRO.

El macrista se dijo cómodo junto a los radicales que ahora estaban conformando este espacio como confiado en que resultaba necesario contar con ambiciones de avanzar y afianzar Cambiemos en la ciudad.

Tono de candidato

A su turno, Nicolini se dirigió a los presentes con postura de candidato, acompañado por la arenga de los presentes más la cortina musical de Ciro y los Persas.

Nicolini se había subido al atril, más bien esta arriba del ring, y desde allí desplegó un correcto pero fervoroso discurso en el que no escatimó elogios para aquellos que hicieron este Tandil, incluyendo al mismísimo intendente Miguel Lunghi, de quien se encargó de citarlo cual prolijidad radical para que no quedaran dudas que más allá de este nuevo espacio se sentían parte del Gobierno del pediatra.

En tren de elogios sobre la administración del jefe comunal, consideró que les dejó la vara muy alta para lograr propuestas superadoras. No sin señalar que él creía en la diversidad de pensamientos como soporte de una verdad en tiempos de democracia.

Radicales y macristas se dieron cita en la convocatoria del nuevo espacio interno en Cambiemos.

Nicolini invitó entonces a volar alto, a no prohibir ni atemorizarse frente a los que piensan distinto, tomando como concepto que justamente Cambiemos vino a eliminar los prejuicios de la dirigencia política.

El concejal habló de transitar un camino simple pero a la vez relevante. De pensar, debatir y construir desde el disenso la ciudad que se pretende. Subrayando el perfil de fuerte identidad serrana con un ateneo “por y para Tandil”.

Los párrafos más contundentes donde lanzó algunos tiros por elevación para con aquellos radicales que no formaron parte de la cita en calle Mitre y hoy están en calle Belgrano. Habló sobre el sentido de pertenencia en Cambiemos y el apoyo explícito a la Gobernadora como al Presidente. Espacio del que “no dudamos, no especulamos. Somos la UCR dentro de Cambiemos”.

Y como lo hiciera alguna vez el mismo Lunghi desde ese mismo atril, Nicolini recordaría a los pioneros que hicieron al desarrollo de Tandil, para luego invitar a todos los presentes a construir este espacio que promete, ahora sí arriba del cuadrilátero, dar pelea interna, tras una hegemonía de más de una década.

“Que placer verte otra vez, nos decimos sin hablar, hoy todo vuelve a empezar y será lo que ya fue”, acompañaba desde la consola Ciro y los Persas a radicales y macristas exultantes ante la primera cita formal para un camino cuyo final recién tendrá noticias en 2019.

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