Madrid inauguró la “nueva Gran Vía”

El Eco

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, inauguró la “nueva Gran Vía”, una remodelación total de su avenida más tradicional, que ahora cuenta con más espacio peatonal y para bicicletas, nuevos semáforos, bancos de madera y piedra y dos carriles menos para los autos. Los trabajos en la emblemática arteria de la capital española comenzaron en marzo y costaron unos 6,5 millones de euros.

La reapertura coincidió con el encendido del alumbrado navideño en Madrid, y españoles y turistas pudieron conocer el nuevo aspecto de la calle más conocida de la ciudad, que acaba de vivir la más reciente de sus varias transformaciones en más de cien años de vida. Mirá el video:

La nueva Gran Vía tiene sobre todo veredas más amplias, aunque también se reordenaron los carriles de circulación y se crearon seis nuevos pasos de peatones. Además, se mejoró la calidad ambiental y paisajística mediante nuevo arbolado, y se estrenaron modelos de bancos, luminarias y semáforos. Tras la remodelación, la calzada quedó configurada con dos carriles de circulación por sentido -uno para transporte público y uno para autos y bicis-.

Además, en el tramo entre las plazas de España y de Callao se sumó un carril bici independiente, en sentido subida. De este modo, este tramo tiene cinco carriles, ya que en sentido bajada hacia plaza de España, las bicicletas comparten calzada con otros vehículos.

Las veredas se ensancharon en tres metros en promedio, lo que implica una superficie de espacio peatonal ganada de 6.800 m2, 31 % más que lo que tenía antes. La superficie peatonal era una de las principales demandas de unas de las veredas más transitadas de toda España: en diciembre del año pasado, para la época de Fiestas, se contabilizaron más de 100.000 peatones por día en algunos de sus tramos.

Además, se reordenaron las paradas de buses, acercándolas a los pasos de peatones, y se plantaron 89 árboles de la especie Pyrus Chanticleer -peral de flor-, que tiene hoja caduca y da flores blancas en primavera y se tiñe de amarillo en otoño. Como son de bajo porte, darán sombra sin limitar la vista del magnífico patrimonio arquitectónico de la calle.

La nueva Gran Vía luce también nuevo mobiliario y otros elementos urbanos que se adaptan a la nueva imagen. Se instalaron en total 143 bancos, con lo que terminó la anterior escasez de puntos de descanso. De ellos, 110 son bancos de granito y, por primera vez se instalado el nuevo diseño de banco de madera elegido en el concurso de ideas, 33 unidades en total.

Finalmente, se instalaron 228 luminarias de última generación con tecnología led, mobiliario que se completa con cestos de residuos y fuentes para beber en puntos estratégicos de la “gran calle de Madrid”.

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