Emiliano Sala, siete años después: el sueño que terminó en el Canal de la Mancha
A siete años del accidente aéreo en el Canal de la Mancha, el recuerdo del delantero argentino sigue marcado por el dolor, la falta de justicia y un sueño que nunca llegó a cumplirse.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/sala.jpeg)
Hay fechas que quedan grabadas para siempre. El 21 de enero es una de ellas en la memoria del fútbol argentino y mundial. Siete años después, el nombre de Emiliano Sala sigue resonando con la misma intensidad, atravesado por la tristeza, la incredulidad y una sensación de injusticia que aún no encuentra cierre.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSala tenía 28 años y atravesaba el momento más esperado de su carrera. Goleador y respetado en Francia, había concretado el pase más importante de su trayectoria y viajaba desde Nantes hacia Cardiff para firmar su contrato y sumarse a la Premier League. Era la recompensa a años de esfuerzo silencioso, lejos de los flashes y de su país.
Ese vuelo nocturno sobre el Canal de la Mancha nunca llegó a destino. El monomotor Piper Malibu en el que viajaba perdió contacto con los radares y, con el paso de las horas, se transformó en una pesadilla que conmocionó al mundo del fútbol. Días más tarde, la aeronave fue hallada destruida en el fondo del mar y el cuerpo de Emiliano estaba allí. El desenlace más temido se había confirmado.
Nacido en Cululú y criado en Progreso, Santa Fe, Sala había construido su carrera lejos de la Argentina. Se formó en el Proyecto Crecer y emigró a Francia con apenas 20 años. Transitó préstamos, el ascenso y clubes donde el crecimiento debía ganarse día a día. Su explosión llegó en Nantes, donde se convirtió en goleador y referente, admirador declarado de Gabriel Batistuta y emblema de una historia de perseverancia.
En la temporada previa a su transferencia, había marcado 12 goles y se había medido con los mejores de la Ligue 1. Su pase al Cardiff City, por una cifra récord, confirmaba que había llegado su gran oportunidad. Sin embargo, esa misma noche, el fútbol quedó en pausa.
La investigación posterior expuso una cadena de negligencias: un piloto sin licencia habilitante, una aeronave con fallas, condiciones climáticas adversas y rastros de intoxicación por monóxido de carbono. Un conjunto de factores que derivó en una tragedia con dos víctimas fatales y una causa judicial que, con el paso del tiempo, continúa sin responsables claros ni condenas firmes.
El proceso legal derivó en una disputa prolongada entre clubes, aseguradoras y tribunales. El conflicto entre Cardiff y Nantes por el pago del pase se extendió durante años, con fallos cruzados y audiencias postergadas, mientras el aspecto humano quedaba relegado a un segundo plano.
Durante los días de búsqueda, la voz de Romina Sala, hermana del futbolista, se escuchó con fuerza. Desde Santa Fe, reclamó humanidad, empatía y compromiso. Su pedido trascendió lo personal y se convirtió en el de una familia y en el de un fútbol expuesto en sus zonas más oscuras.
El último mensaje de Emiliano, enviado a un grupo de amigos desde el avión, sigue estremeciendo por su tono de miedo y presentimiento, una despedida involuntaria que quedó suspendida en el tiempo.