Esteban Andrada recibió 13 partidos de suspensión por una agresión
El arquero argentino del Real Zaragoza fue sancionado por el Comité de Disciplina tras golpear al capitán del Huesca, Jorge Pulido, en un encuentro clave por la permanencia.
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El arquero argentino del Real Zaragoza, Esteban Andrada, recibió una histórica sanción de 13 partidos tras la violenta agresión al defensor del Huesca, Jorge Pulido. El incidente ocurrió el pasado domingo durante el clásico de Aragón, correspondiente a la fecha 37 de LaLiga 2 de España.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl Comité de Disciplina del fútbol español impuso al exarquero de Boca una pena de 12 encuentros por el golpe de puño al capitán rival, a la que se sumó una fecha adicional por la segunda tarjeta amarilla que derivó en su expulsión. Esta situación deja al futbolista fuera de los cinco compromisos restantes de la temporada, en un momento crítico donde su equipo pelea por no descender a la Segunda Federación, situándose a solo tres puntos de la salvación.
Tras el episodio, el Real Zaragoza difundió un video donde el mendocino expresó su arrepentimiento por lo sucedido:
“Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y menos para un profesional como lo soy. A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión; la toqué afuera del área con la mano. Se puede ver en mi trayectoria que fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”.
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El exjugador de Lanús también se dirigió directamente al agredido para intentar subsanar el vínculo deportivo: “Quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido porque somos colegas y, sinceramente, fue un acto mío: me desconecté en ese momento”, añadió el portero.
Los hechos se desencadenaron en el tiempo de descuento, cuando el Real Zaragoza caía por uno a cero. Esteban Andrada comenzó una discusión con el árbitro Dámaso Arcediano Monescillo en la mitad de la cancha. Al intervenir Jorge Pulido, el arquero lo empujó, provocando su caída y la posterior amonestación. Acto seguido, el argentino golpeó al capitán del Huesca en el rostro, lo que desató una gresca generalizada que requirió la intervención de las fuerzas de seguridad para restablecer la calma.
Este castigo se posiciona como uno de los más severos para un arquero argentino en tierras españolas. El antecedente más cercano data de 1999, cuando Germán Burgos recibió 11 fechas de suspensión por agredir a Óscar Serrano durante un encuentro entre el Mallorca y el Espanyol.