Jorge Olaechea, a 40 años de su triunfo más especial
El 26 de octubre de 1986 se adjudicó Tandilia en 35 minutos y 13 segundos. Es el único oriundo de la ciudad en lograrlo.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/olaechea_1.webp)
El 26 de octubre de 1986, Jorge Olaechea se adjudicó la 14ta. edición de Tandilia, la prueba atlética por excelencia del calendario local.
Fue el primer y, a día de hoy, único oriundo de esta ciudad en imponerse en la competencia de 11.111 metros.
El “Vasco” empleó un registro de 35 minutos y 13 segundos (3’23” por kilómetro de promedio) para cubrir los 10,4 kilómetros que en esa edición presentó la prueba como exigencia.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/10/olaechea_2.webp)
Décadas más tarde, El Eco de Tandil convocó a Olaechea para repasar esa victoria tan significativa: “Nunca pensé que iba a ganar Tandilia. Lo conseguí gracias a dos íntimos amigos como Jorge Silva y Hugo Arrascaeta. Ellos me pasaron a buscar por la casa de mi mamá para que vaya a correr. La noche anterior había sido movida para mí, me quedé hasta las cuatro y media de la mañana en el baile de Unión y Progreso. Hacía poco que había conocido a la mamá de mi hijo Agustín. La realidad es que no quería correr y ellos dos me llevaron. Tuve la ventaja de que ese año estaba súper entrenado”.
Naturalmente, tratándose de una victoria tan especial, Olaechea recordó en detalle las formas de la misma: “Salimos ‘codo a codo’ con Osvaldo Regalado, que andaba muy bien. La loma de Necochea la subimos muy parejos. Pude mantenerme con él hasta el hotel Hermitage y en la trepada al Parque le hice una diferencia, le habré sacado 60 ó 70 metros. Yo era muy malo para las bajadas, pero fuerte para trepar. Cuando hubo que descender, me pasó como parado y me sacó 10 ó 12 metros, me desesperé y lo pude alcanzar cerca del Murallón. A esa altura, nos habíamos despegado del resto. En la loma del Fundidor volví a marcarle una diferencia y aseguré el triunfo. En ese momento, la llegada no estaba en el polideportivo sino en el pasillo junto al Lago. Llegué muerto, me tiré al piso y tardé 5 ó 6 minutos en levantarme”.