“La gran virtud de Brisa fue seguir esforzándose cuando no era citada”
Lo dice Luján Trimarchi, formadora en Los 50 de la tandilense Bruggesser, finalista del Mundial con Las Leonas.
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Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
fernandoizquierdo@hotmail.com
Brisa Bruggesser sueña despierta como parte del plantel de Las Leonas que este sábado disputará la final del Mundial de hockey sobre césped en Países Bajos ante el local.
En su primera cita ecuménica, la delantera tandilense viene haciendo su aporte llegando desde el banco y se alista para afrontar el partido más importante en lo que va de su carrera.
La actual jugadora de Ciudad de Buenos Aires atravesó su ciclo formativo en Los 50, donde durante seis años fue moldeada por María Luján Trimarchi, quien dialogó con Último Bondi (emitido de lunes a viernes de 18 a 20 por Tandil FM 104.1 y Eco TV):
-¿Cómo estás viviendo el desempeño de Las Leonas?
-Me pone muy contenta este presente, tanto por el proceso que vienen atravesando como por el torneo que están haciendo. En mi caso, con un tinte especial por el hecho de que esté Brisa formando parte de ello. Los tandilenses y argentinos en general estamos muy felices con esto.
-¿Qué viste en el triunfo en semifinales sobre Australia?
-Fue un partido en el que a Argentina no le sobró nada, lo ganó con lo justo. Se jugó con muchos nervios, sobre todo en el final. Fue un partidazo, cuando está muy peleado no se gana sólo con goles, también defendiendo y poniendo el corazón, como lo puso Las Leonas sobre todo en este partido, más que nada en el final cuando hubo que sostener el resultado.
-¿Qué virtudes resaltás en este seleccionado?
-Es un equipo joven que tiene mucho recambio. Juega de manera muy dinámica y tiene varias jugadoras importantes que marcan una diferencia. También es cierto que hoy, con “el diario del lunes”, analizamos todo un poco diferente y ante los buenos resultados vemos todo positivo. Pero es un equipo que juega como tiene que hacerlo en ese nivel. Todas las chicas que están en la selección tienen merecido su lugar.
-¿Qué tipo de chances ves para la final ante Países Bajos?
-No quiero hablar sobre qué puede pasar en ese partido, por ahí todo lo que una pueda pronosticar se termina volviendo en contra. Entiendo que es el partido que se quería jugar, ante el rival al que se quería enfrentar. Ahí está el gran logro de Las Leonas, llegar a ese lugar que se había propuesto como objetivo. Estar en la final es un montón, esperamos que salga todo lo mejor posible, pero no me gusta hablar de los partidos antes de que se jueguen. Que sea lo que tenga que ser, entendiendo que Las Leonas estará jugando ante el número 1.
-¿Cómo viste el desempeño de Brisa?
-Primero que nada, es un orgullo verla allí. Ya no sólo estando en la lista, entrando a la cancha, cuando toma la bocha o cuando hace movimientos sin ella. Quienes sentimos un afecto por Brisa estamos muy emocionados. Vivimos muy a flor de piel todo el esfuerzo que hizo, siendo muy chiquita empezó a ir a Buenos Aires para ser parte de las concentraciones. A mí me tocó vivirlo bien de cerca. Hay muchas jugadoras que viven ese mismo proceso y no todas llegan, algunas lo hacen y no pueden sostenerse, otras permanecen en el proceso pero no tienen la posibilidad de estar en la cancha. Así que estoy súper orgullosa por lo que está viviendo Brisa después de haber hecho un esfuerzo enorme.
-¿Cómo ha sido tu vínculo deportivo con Brisa?
-La conocí cuando ella jugaba en sub 10, pero la tuve recién en sub 12. Me hablaban de ella, diciéndome que la venía rompiendo. La tuve seis años, entre sub 12, sub 14 y sub 16. Tuve el honor de tenerla en esa etapa tan importante de la formación, desde que era muy chiquita hasta su adolescencia, cuando empezó con todo eso de las concentraciones nacionales y el proceso de selección.
-¿En qué momento de su carrera sentiste que estaba capacitada para lograr algo importante?
-Hay un montón de jugadoras que muestran condiciones para llegar lejos. No es sólo el talento o tener la oportunidad, también tiene que ver con la constancia y el esfuerzo. A Brisa le fue muy bien en el comienzo de todo el proceso, pudo quedar seleccionada y viajó a los Juegos de la Juventud, donde tuvo un muy buen desempeño. Después, pasó un año en el que no fue citada. Fue ahí cuando más fuerte se hizo. Siguió jugando el Metropolitano en Buenos Aires y supo sobrellevar ese momento, que es el más duro, por no haber sido citada. Es un desafío seguir entrenando y esforzándose después de dejar de ser citada. La virtud de Brisa fue ésa, saber sostenerse con esfuerzo y tener bien claro que ella quería llegar.