Romat, el líder de bajo perfil en el que se recuesta Santamarina
El defensor azuleño ya palpita una nueva campaña en el aurinegro. “Sabemos que si los resultados acompañan, todos nos vamos a ilusionar”, se sinceró en medio de cierto halo de austeridad transmitido desde el club. Junto a El Eco de Tandil, compartió sus expectativas y repasó distintos tramos de su carrera profesional.
Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
La continuidad de Nicolás Romat ha sido, sin dudas, una de las mejores noticias en el mundo Santamarina al momento de la confección del plantel que intervendrá, desde el mes próximo, en la edición 2026 del torneo Federal A.
El zaguero azuleño, un baluarte de la defensa aurinegra en los últimos tiempos, cumplirá el segundo y último año del contrato que lo une al club tandilense.
Pasaron casi dos semanas desde el inicio de la pretemporada y el exAtlético Tucumán y Huracán refleja cierto optimismo respecto al grupo que se está forjando y a la continuidad de un cuerpo técnico que ha dado sobradas muestras de estar a la altura.
En la previa de otra campaña aurinegra, Nicolás Romat sostuvo un extenso diálogo con Último Bondi (emitido de lunes a viernes de 18 a 20 por Tandil FM 104.1 y Eco TV):
-¿Cómo palpitás esta antesala de una nueva temporada?
-Bien, con muchas expectativas, con ganas de que arranque el torneo. Todavía no están las zonas definidas y nuestro plantel aún se está conformando, pero creemos que será un año interesante para nosotros.
-¿Puede decirse, por cómo viene moviéndose el club en el mercado, que el panorama es más alentador de lo que podía presagiarse?
-Sí, pero no tenemos que perder el foco en cuanto al objetivo. Como lo han dicho los dirigentes y el cuerpo técnico, la búsqueda será tener un año tranquilo en cuanto a la permanencia. De pronto, hoy no está el objetivo de ascender, sino algo un poco más bajo. Después, en cada partido querés ganar y dejás todo por hacerlo, por poner al equipo lo más arriba posible. Cada jugador, internamente, tiene la idea de llegar a la Zona Campeonato, pero tenemos que ubicarnos en nuestra realidad, venimos de una crisis institucional, hay que ir paso a paso.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/romat.jpg)
-Si los resultados acompañan, es inevitable que la gente se ilusione.
-Sí, como también nosotros. Ganás un par de partidos, empezás a verte bien posicionado en la tabla y enseguida pensás que se puede ir por algo más. Pero es un torneo largo, con mucho viaje, se necesita un plantel con recambio. Estamos en el inicio del proceso, veremos cómo arrancamos la competencia y de qué manera vamos transitando el año.
-De hecho, hay un antecedente cercano como el de 2024, con una escalada vertiginosa de un equipo que no había arrancado bien.
-Claro. Primero, hubo que salir del fondo. Después, nos propusimos llegar a la Zona Campeonato, luego quedar entre los cinco primeros y, finalmente, se presentó la opción de ir por el ascenso. Nos pusimos objetivos cortos que, por suerte, se fueron cumpliendo. Pero hoy estamos en un año complicado, el club está saliendo de una crisis, y pertenecemos a una categoría muy difícil. Después, si los resultados se empiezan a dar, los primeros ilusionados vamos a ser nosotros.
-¿Qué impresión te dejaron los futbolistas que vienen sumándose al grupo?
-Buena. Hay un ida y vuelta interesante en el vestuario, algunos han sorprendido por su buen nivel. Los chicos que ya no están con nosotros seguramente encontrarán otro club. Se está armando un grupo lindo, interesante, con muchos jugadores jóvenes, varios de ellos promisorios.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/romat_1.jpg)
-A priori, parece conformarse un “once inicial” respetable.
-Esperamos llegar bien y que todos demostremos tener el nivel necesario para ser titulares. Puede pensarse en un equipo integrado por quienes estuvimos en otro ciclos, que tenemos determinado currículum, pero sabemos cómo es Duilio (Botella), para él el presente manda. Si hay un compañero que esté mejor, no dudará en hacerlo jugar. Ojalá que cada uno de nosotros encuentre su mejor versión.
-Es importante que permanezca este cuerpo técnico, que ha demostrado que puede hacer funcionar a Santamarina.
-Sí, las dos veces que vino, fue de “bombero”. Esta vez le tocó el armado, tener otro tipo de participación en la conformación del grupo. Tenemos que ir todos juntos para el mismo lado, si a ellos les va bien, a nosotros también.
-¿Confiás en que el equipo llegue preparado al debut?
-Sí, tenemos el tiempo suficiente. Estamos entrenando bien, las distancias en Tandil hacen que los doble turnos se puedan cumplir bien, no tenés traslados tan largos y podés descansar adecuadamente. Físicamente, estamos trabajando muy bien, el profe no está dejando nada librado al azar. Lo mismo que Duilio y “Nico” (Serantes, ayudante de campo), quienes están pendientes hasta del más mínimo detalle. Incluso, ya estamos planificando cómo pueden jugar nuestros rivales.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/romat_2.jpg)
-¿Cómo llegás física y futbolísticamente?
-Bien. La verdad es que durante todo este parate me pude mantener bien, entrené bastante. Apenas supe que continuaba este cuerpo técnico, me comuniqué con Matías (González, el preparador físico), con quien tengo una buena relación, para armar una pretemporada con él y llegar lo mejor posible. Me sirvió el descanso, yo venía de casi un año y medio sin vacaciones.
-El año pasado, a tu regreso de Europa, te “tiraron” a la cancha casi de inmediato y respondiste en alto nivel. ¿Te sorprendió a vos mismo?
-Cuando quedamos afuera contra Villa Mitre (noviembre de 2024), me fui de inmediato a Italia y a los quince días ya estaba jugando nuevamente. Pasó lo mismo a mi regreso a Santamarina, sabía que estaba volviendo con el torneo en curso y no iba a tener margen para descansar. Entonces, llegué con ritmo y entré a un equipo que estaba armado, y si bien no venían dándose los resultados, era cuestión de tiempo que suceda.
-¿Tenés preferencias respecto a la zona que pueda tocarles?
-Estamos a la expectativa de saber qué pasa, pero sabemos que todas las zonas son difíciles, con equipos competitivos. Santamarina sigue siendo un grande, que ha estado en la Primera Nacional, incluso peleando arriba. Más allá del nivel de los rivales, nos ayudaría que nos tiren para el centro del país, para tener distancias más cortas en los viajes. Pero es algo que no depende de nosotros, sólo nos queda esperar e ir a jugar de acuerdo con lo que se decida.
-¿Proyectás una continuidad en Santamarina cuando a fin de año venza tu contrato?
-Año a año voy viendo cómo me siento, es algo sobre lo que hablo con mi familia. Ojalá pueda quedarme mucho tiempo más en el club. Estoy en una etapa de mi carrera en la que ya no quiero irme lejos y en Tandil estoy cerca de mi casa. Es una ciudad que me trató bien, lo voy viendo cada año porque ya el cuerpo pasa factura. En principio, mi idea es quedarme.
-¿Cuál es tu situación respecto a las deudas que mantiene el club con los futbolistas?
-Es algo sobre lo que estamos hablando. Hoy pienso en quedarme en el club y jugar. De pronto, no tengo la necesidad económica que pueden tener algunos compañeros, con lo cual estoy en una posición diferente. Seguramente, lo arreglaremos en cualquier momento. En mi caso, la deuda es menor respecto a otros chicos porque yo volví en julio del año pasado, son menos meses. Como también es menor el desgaste con los dirigentes. La realidad es que llegué más para sumar en lo futbolístico y lo anímico que para ponerme a hablar con los dirigentes.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/romat_3.jpg)
-¿Qué te dejó tu reciente paso por el fútbol italiano?
-Fue una linda experiencia. Tuve la suerte de estar en una ciudad linda y tranquila como Isernia, cercana a Nápoles y Roma, lugares que pude conocer bastante. Me sorprendió el fútbol que encontré, con algunas canchas de césped sintético, pero como el fútbol argentino no hay. La dureza y el hambre que tiene el jugador argentino no se ven en todos lados.
-Fue tu segunda experiencia europea.
-Claro, había estado en la segunda división de Holanda. Un fútbol muy rápido y técnico, otro nivel y otro profesionalismo.
Raíces y consolidación
-Hiciste inferiores en Quilmes, con la particularidad de haber jugado apenas un partido en la primera.
-Claro, sólo veinte minutos cuando le ganamos a Deportivo Merlo, por la B Nacional. Ese año, Quilmes ascendió y dejó libre a casi todo el plantel. Trajeron más de veinte refuerzos, no se mantuvo la base.
-¿Fue una frustración irte sin poder participar en primera división?
-No, fui uno más de todos los que nos fuimos del club. Muchas veces te empujan de tu zona de confort y despegás. Me tocó irme de Quilmes y empezar a jugar, seguir creciendo como futbolista.
-Parte de ese crecimiento incluyó jugar un torneo muy especial como la Copa Libertadores.
-Claro, en Atlético Tucumán. Es un torneo muy lindo, llegás al estadio y ya ves cosas distintas, como periodistas extranjeros hablando en otro idioma, otros que te hablan en neutro. Periodistas distintos, mucho traje…otro ambiente. Mucho orden en cuanto a horarios estipulados para todo, las pecheras correspondientes cuando entrás en calor, se respira otro ambiente cuando jugás la Libertadores, como ocurre también en la Sudamericana.
-¿Tenías continuidad en ese equipo?
-Alternaba, pero estando siempre entre los citados. Recuerdo que fui titular en un partido en Bolivia, ante The Strongest, un día en el que me tocó hacer un gol, y en algún otro, no recuerdo ante qué rival.
-¿Qué te dejó el paso por Huracán?
-Tuve a grandes jugadores como compañeros. Uno de ellos, Mariano González, un futbolista de selección, de Europa. Le tiraba pases que eran un misil a cualquier parte del cuerpo y él dominaba con toda facilidad. El control de la pelota era algo que hacía con toda naturalidad. También estaba “Rolfi” Montenegro, Toranzo…jugadores diferentes, que por algo hicieron la carrera que hicieron.