Una marea humana con los colores celeste y blanco
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Las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador así como la calle Udaondo fueron una auténtica marea de personas entremezcladas con colores patrios en el camino a pie al estadio de River Plate, debido a que la pasión por el fútbol se reconoce de diversas formas y el hincha se identifica con un escudo o una bandera, pero esencialmente a través de una camiseta, como sucedió en las inmediaciones del Monumental.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl logro mayor de la Scaloneta se concretó el 18 de diciembre de 2022, cuando levantó la tan ansiada Copa del Mundo en Qatar. Y si bien ya se había ganado la consideración de los hinchas con antelación, aquel que tenía alguna duda con este más que reconocido equipo, la despejó definitivamente.
Con Lionel Messi como símbolo, el equipo logró una simbiosis muy fuerte con el hincha. La demostración se hizo patente hace días cuando el crack rosarino congregó a miles de fanáticos en la puerta de un restaurante del barrio porteño de Palermo.
Y la fiesta del Monumental, para celebrar "en casa" la gloria mundial, reafirmó que esta selección logró que los colores celeste y blanco predominen de manera abrumadora.
Las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador, así como la calle Udaondo, fueron una auténtica marea de personas entremezcladas con colores patrios en el camino a pie para el estadio.
Una vez ubicados, cada asiento o lugar de la popular fue ocupado por una camiseta argentina. Alguna que otra riverplatense, tal vez por la localía, o de Newell's, quizás por Messi y Maradona, se camufló entre tanto albiceleste, pero fueron una verdadera rareza.
Hace un tiempo, resultaba común que los hinchas apoyaran a la selección con la camiseta del club de sus amores. Esta vez, en un amistoso ante Panamá que sirve para festejar otra vez el campeonato del mundo, la tendencia fue totalmente opuesta.
Muchas de ellas son de éste último tiempo ganador, una situación totalmente lógica. Todos y todas lucieron con orgullo las tres estrellas por encima del escudo.
Messi fue el apellido que más se repitió en las espaldas. Aunque también se dejaron ver los de Enzo Fernández, Julián Álvarez, Ángel Di María y Alexis MacAllister. Pero lo de Messi fue robo. Con la "10", por supuesto.
No faltaron los homenajes a Diego con las camisetas retro de México 1986 o los fanáticos de Emiliano "Dibu" Martínez con el buzo de arquero.
Bajo un clima agradable, con mucha familia, el hincha lució feliz su camiseta, con esos colores que lleva y ama más que nunca.
Con la conducción del ex arquero Sergio Goycochea, el evento empezó pasadas las 18, más tarde de lo previsto, y el primer grupo musical en subirse al escenario posicionado a un costado de la cancha fueron "Los Totoras", luego de un estruendoso grito de "Dale campeón" que sonó a todo volumen en cada rincón de la casa de River.
Después fue el turno de "La T y la M", ya con el estadio colmado, que entonaron algunos de sus hits que fueron adoptados por el público durante el desarrollo de la cita mundialista y tras la conquista en Qatar.
A las 19, los mediocampistas Rodrigo De Paul y Leandro Paredes cumplieron con el ritual que realizaron en cada compromiso del Mundial: salieron al campo a comer caramelos en el círculo central y desataron la locura de los hinchas.
Luego subieron al escenario el histórico simpatizante "Tula" y Fernando Romero, creador de la canción "Muchachos", para continuar con la fiesta celeste y blanca.
Con la presencia del DJ Fer Palacios, el primero en hacer el calentamiento, con baile incluido a pedido de la gente, fue Emiliano "Dibu" Martínez, mientras que a los pocos minutos apareció el resto de los jugadores y la hinchada se rindió a los pies del astro Lionel Messi, quien no fue el único de su familia ovacionado dado que antes pisaron el campo sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro, junto a la esposa de la "Pulga", Antonela Roccuzzo, y los seres queridos de los demás protagonistas.
Tras un recibimiento épico y de un emotivo momento en el que se entonaron las estrofas del himno nacional, se puso en marcha el duelo entre Argentina y Panamá.
Minutos antes de las 20.30, los jugadores de la Selección argentina pisaron la cancha para disputar el encuentro, luego de ser recibidos en el precalentamiento, y las 80 mil personas presentes en las tribunas hicieron explotar el estadio para darles la bienvenida.
Con fuegos artificiales, humo que formó los colores de la bandera Argentina y lágrimas en los ojos de la mayoría de los hinchas, los futbolistas salieron al campo en un escenario inmejorable.
Más tarde llegó el momento del himno, también sumamente emotivo en una noche que quedará grabada a fuego como una de las más ilustres jornadas de la historia del seleccionado.