Sudáfrica logró una nueva victoria sobre Nueva Zelanda
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Por la tercera fecha del Rugby Championship, Sudáfrica superó por 31-27 a Nueva Zelanda, en el Emirates Airline Park de Johannesburgo.
En el comienzo del encuentro, los hombres de negro impusieron condiciones. Mediante los forwards, los conducidos por Scott Robertson predominaron en los ataques y los Springboks resistieron hasta la temprana amarilla de Aphelele Fassi, por un tackle alto a Ethan Blackadder. A los siete minutos, los All Blacks apoyaron el primer try con la fórmula de line y maul, que terminó facturando Codie Taylor.
Tras la conquista, los de Rassie Erasmus reaccionaron. Con el manejo de Sacha Feinberg-Mngomezulu, los sudafricanos volcaron su juego en campo maorí y consiguieron su try también de line y maul: Bongi Mbonambi, fue el autor y Feinberg-Mngomezulu no pudo hacer efectiva la conversión.
A partir de allí, las imprecisiones aparecieron y el ritmo frenético que traían ambas selecciones, se aplacó. A los 29 minutos, el apertura de los Springboks acertó un teledirigido mediante un penal para colocar el 8-7 parcial. Pero los All Blacks devolvieron el golpe mediante una corrida de Caleb Clarke, que anotó la segunda conquista para los visitantes. Nuevamente Feinberg-Mngomezulu convirtió su patada y cerró el primer tiempo con Nueva Zelanda arriba por 12-11.
En el inicio del complemento, nuevamente los maoríes consiguieron un tempranero try en manos de Jordie Barrett, quien recuperó la ovalada en mitad de cancha y estiró la ventaja a 19-11 tras la conversión de Damian McKenzie. Un penal por lado colocó el resultado 22-14 a favor de los visitantes, que resistieron las embestidas de los verdes.
Otra vez Caleb Clarke, en una jugada congeniada junto a TJ Perenara, estiró la ventaja a 27-14. Tras los primeros 20 minutos de la segunda etapa, predominaron los errores y ambos conjuntos se cedieron la posesión de la ovalada, sin lograr entrar en las 22 del rival. Hasta que, a los 67', Ofa Tu'ungafasi fue amonestado, y los All Blacks se vieron obligados a atravesar el final del encuentro con 14 jugadores. Allí, con la potencia de los forwards, los locales colocaron el pie en el acelerador y descontaron con un try de Kwagga Smith, convertido por Feinberg-Mngomezulu.
Sobre el cierre, apareció Grant Williams, que había ingresado por Cobus Reinach, y realizó la conquista que definió el encuentro a favor de los Springboks por 31-27.