Cuidados paliativos en Tandil: acompañar más allá de la enfermedad
Referentes locales resaltan la importancia de acompañar a pacientes y familias y fortalecer el cuidado comunitario.
En el marco del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, representantes de Tandil Compasiva, del equipo de Cuidados Paliativos del Sistema Integrado de Salud Pública y del Hospice de la Sierra destacaron la importancia de acompañar a las personas que atraviesan enfermedades crónicas avanzadas y a sus familias. La licenciada María Heer, el doctor Román González y la enfermera profesional Carolina Franco visitaron los estudios de El Eco de Tandil para compartir detalles del trabajo que se desarrolla en la ciudad y anticipar una propuesta cultural que se realizará este viernes 9 de octubre a las 19 en el Conservatorio de Música, ubicado en Suipacha 374.
La actividad, organizada por Tandil Compasiva junto con el Conservatorio, propone utilizar la música como punto de encuentro para reflexionar sobre la vida, los vínculos, la vulnerabilidad y el acompañamiento. “Nosotros siempre decimos que hablar de la muerte es hablar de la vida. Entonces, ¿cuál es la melodía que representa tu vida?”, planteó Heer.
El encuentro será gratuito y no requerirá inscripción previa. La propuesta contemplará distintas expresiones musicales y buscará recuperar recuerdos y experiencias personales a través de las canciones.
Acompañar más allá de la enfermedad
El doctor Román González explicó que durante el último año hubo avances en el desarrollo del Hospice de la Sierra, entre ellos la conformación de la asociación civil y el crecimiento del grupo de voluntarios. “Estamos empezando a juntar los benefactores para poder tener la disponibilidad económica para conseguir el personal fijo y poder finalmente abrir el espacio, la casa Hospice, para recibir a los huéspedes”, explicó. Mientras se avanza en ese proyecto, los acompañamientos continúan de manera ambulatoria en los domicilios.
En relación con el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, González destacó que este año el eje está puesto en el tratamiento del dolor y en comprenderlo como una experiencia que excede lo físico. “El dolor es la experiencia de sufrimiento que está padeciendo ese paciente, que es intransferible para los demás, pero que es multidimensional”, señaló. En ese sentido, remarcó que el abordaje debe contemplar también las dimensiones sociales, familiares y personales de cada paciente.
Por su parte, Carolina Franco explicó que los cuidados paliativos están destinados a personas con enfermedades crónicas avanzadas y que el acompañamiento incluye también a sus familias. “No solamente hablamos del paciente y de su patología, sino de la familia que acompaña, que muchas veces necesita un gran apoyo porque está teniendo una persona enferma en su casa”, sostuvo. El objetivo es aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida. “No ofrecemos curas para la enfermedad, pero sí acompañarlos hasta el final, estar ahí y ayudar al grupo familiar”, afirmó.
Franco destacó además el crecimiento del voluntariado de cuidados paliativos, integrado por vecinos que destinan parte de su tiempo a acompañar a pacientes en sus domicilios. Los voluntarios realizan acompañamientos de aproximadamente dos horas semanales y adquieren un rol especialmente importante cuando los pacientes no cuentan con una red familiar amplia. “Estamos fascinados con el tema del voluntariado porque día a día crece y es un compromiso muy lindo”, expresó.
Hospice: una filosofía de acompañamiento
El doctor Román González explicó que el Hospice no debe entenderse únicamente como una casa para recibir pacientes, sino como una filosofía de atención que puede desarrollarse en distintos ámbitos. “El hospice es un movimiento y una filosofía de cómo acercarse y tratar a las personas que están con enfermedades crónicas en tratamiento paliativo”, explicó. El abordaje contempla enfermedades oncológicas y otras patologías crónicas y degenerativas en etapas avanzadas, con el objetivo de aliviar los síntomas y acompañar a la persona en sus distintas dimensiones.
“La idea es sacar a la muerte, a la enfermedad y a la vulnerabilidad de lo exclusivamente médico y entenderlas como necesidades multidimensionales, como una experiencia humana en la que todos podemos hacer algo”, sostuvo. En ese marco, señaló que la casa hospice es solo una modalidad de atención, ya que el acompañamiento también puede realizarse en domicilios y consultorios.
El proyecto se sostiene mediante benefactores y donaciones. Actualmente, la asociación civil cuenta con un sistema de aportes mensuales de 8.000 pesos mediante débito automático para afrontar los gastos cotidianos.
También se pueden realizar donaciones puntuales o colaborar con bienes y servicios necesarios para el funcionamiento del espacio. Quienes quieran sumarse pueden comunicarse con el Hospice de la Sierra a través de su cuenta de Instagram. Como sintetizó González, la compasión implica encontrarse con el sufrimiento y hacer algo frente a él, una mirada que atraviesa el trabajo de profesionales, voluntarios e instituciones de Tandil.