Murió Gaby Ferrero, referente de la actuación y la docencia artística argentina
La actriz y formadora, de extensa trayectoria en teatro, cine y televisión, dejó una huella profunda en generaciones de estudiantes y colegas.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/gaby_ferrero.avif)
El ámbito artístico argentino atraviesa horas de profundo pesar tras la muerte de Gaby Ferrero a los 64 años. Actriz, docente y formadora de generaciones, su recorrido dejó una huella indeleble en el teatro, el cine, la televisión y, especialmente, en la enseñanza artística, espacio donde desarrolló gran parte de su vocación.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa noticia fue confirmada a través de las redes oficiales de la Asociación Argentina de Actores, que despidió a Ferrero destacando su sólida trayectoria y su “profunda sensibilidad artística”. En el comunicado, la entidad acompañó a familiares y allegados, aunque no brindó detalles sobre la causa del fallecimiento.
Desde mediados de la década de 1990, Ferrero dedicó gran parte de su vida profesional a la formación actoral de niñas, niños y adolescentes. Se desempeñó como maestra y profesora universitaria, combinando la transmisión de herramientas artísticas con un fuerte compromiso humano, rasgo que la convirtió en una figura de referencia dentro del ámbito educativo.
Nacida como Agueda Gabriela Ferrero el 1 de julio de 1961, inició su camino en el teatro, participando tanto del circuito independiente como del oficial y comercial. Integró la compañía Sportivo Teatral, formó parte del grupo Ácido Carmín junto a Eugenia Alonso y participó en Los Celebrantes, bajo la dirección de Vivian Luz. A lo largo de su carrera actuó en una extensa lista de obras, entre ellas La memoria futura. Voces de las abuelas, Largo viaje de un día hacia la noche, Bodas de sangre, El vestidor, Mi hijo solo camina un poco más lento, Diamante y Un mechón de tu pelo, entre muchas otras.
Su formación fue constante y diversa. Se perfeccionó en actuación con referentes como Ricardo Bartís, Javier Daulte, Pompeyo Audivert y Alejandro Maci, y profundizó en dirección teatral con Juan Carlos Gené y Guillermo Cacace. Además, amplió su perfil con estudios en clown, danza, tango, técnica vocal, escritura, composición musical y musicoterapia, y se acreditó como profesora de Educación Inicial.
En televisión y plataformas digitales, Gaby Ferrero participó en ficciones como Santa Evita —donde interpretó a Juana Ibarguren, la madre de Eva Perón—, Cuéntame cómo pasó, Doce casas y La casa. También integró elencos de ciclos y tiras como Graduados, El donante, Trátame bien, Amas de casa desesperadas, La Lola y Mi señora es una espía, entre otros.
Su trayectoria cinematográfica incluyó títulos como Los adoptantes, La flor, Los que aman odian, Cetáceos, La tercera orilla, El crítico, La mirada invisible y Séptimo, consolidando una carrera atravesada por la versatilidad y la búsqueda artística.
En una entrevista con el periodista Alberto Catena, Ferrero repasó sus inicios y recordó cómo su ingreso al teatro se dio tras abandonar la musicoterapia, en un contexto de recursos limitados pero con fuerte convicción personal. “Siempre tuve buena estrella en la vida y el trabajo”, señaló al rememorar aquellos años. También relató experiencias ligadas a su formación con Pompeyo Audivert y Ricardo Bartís, así como la creación de montajes teatrales que llevó incluso a Europa, donde llegó a realizar funciones “a la gorra” para sostener su viaje.
Gaby Ferrero deja una marca profunda en colegas, estudiantes y espectadores. Su entrega a la actuación y a la docencia, así como su compromiso con la formación artística, continúan vivos en quienes compartieron con ella aulas, escenarios y procesos creativos.