Natalia Oreiro y Gael García Bernal protagonizan Nada entre los dos, la nueva película de Taratuto
La dupla actoral encarna por primera vez a una pareja romántica en la nueva comedia del director argentino, cuyo estreno está programado para el jueves 21 de mayo.
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El próximo 21 de mayo llegará a los cines Nada entre los dos, la nueva comedia romántica dirigida por Juan Taratuto y coescrita junto a Matías Scartascini. La producción, que cuenta con la participación de las firmas Cimarrón, Concreto Films y Particular Crowd, marca el debut como dupla protagónica de Natalia Oreiro y Gael García Bernal.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa trama presenta a dos seres analógicos, amantes de los vinilos, los VHS, los besos y los abrazos, en una época dominada por la inteligencia artificial y los algoritmos. En este contexto, los personajes de Mechi (interpretada por Natalia Oreiro), una empleada corporativa desmotivada, y Guillermo (encarnado por Gael García Bernal), su colega, experimentan un tsunami emocional imprevisto durante una estadía en un resort playero.
Un despertar en la adultez
Sobre su papel, Natalia Oreiro detalló el proceso de su personaje:
‘El viaje imprevisto sorprende mucho a mi personaje, Mechi, que se reencuentra como mujer. No sin culpa, pero permitiéndose vivir algo en una adultez que no pensó y estaba necesitando. Es una película muy actual y reconocible’.
Por su parte, Gael García Bernal destacó la química y el trabajo conjunto con su compañera de elenco.
‘La película toca una fibra sensible. Se lo manifesté varias veces, pero fue hermoso conocer a Natalia. Ojalá sea el principio de muchas’, expresó el actor mexicano, quien además cuenta con una reconocida trayectoria como director en producciones como Déficit y Chicuarotes.
La química detrás de escena
La complicidad entre ambos intérpretes fue fundamental para construir el romance en la pantalla. Según explicó Natalia Oreiro, el trabajo actoral consiste en 'conectar de forma genuina y traducirlo en miradas cómplices de dos personajes que se vinculan de forma romántica y erótica'. El rodaje también les permitió consolidar una relación de amistad fuera de las cámaras.
La dirección de Juan Taratuto, reconocido por éxitos del género como Un novio para mi mujer y No sos vos, soy yo, propuso una dinámica de trabajo particular. Natalia Oreiro calificó la experiencia como 'bastante atípica' y relató que, aunque suele involucrarse activamente en los aspectos técnicos del detrás de escena junto a profesionales como María Laura Berch, el director prefirió que el proceso fluyera con mayor libertad.
En sintonía con esta búsqueda de espontaneidad, Gael García Bernal reflexionó sobre el oficio actoral:
‘Cada película es un mundo. Y como actores siempre queremos perdernos un poquito también. Entrar con mucha propiedad, pero una vez en ruedo, pasan cosas y a veces uno no tiene idea dónde está y esa inseguridad extraña genera unos virtuosismos alucinantes, muy vivos’.
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