“Cuando Menem indultó, no supe que los Kirchner se indignaran o protestaran”
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La gran activista de los derechos humanos dice que el gobierno de Macri tiene una acción respetuosa al respecto e insiste en que el kirchnerismo hizo un uso político de la cuestión: “hicieron del tema una epopeya y no fue una epopeya”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl próximo 24 de marzo se cumplirán 40 años del golpe militar y en virtud de ese aniversario se resolvió traer el testimonio y la reflexión de tres grandes dirigentes que lucharon sin reparar en miedos contra la dictadura: Estela de Carlotto, Graciela Fernández Meijide y Adolfo Pérez Esquivel.
Pero a última hora Estela de Carlotto se disculpó de no poder ser ella la primera: “sepan entenderme, no vamos a hacer la entrevista hoy, por favor hablemos para la semana que viene. Me va a recibir el presidente Macri el martes y no estaría bien que yo aparezca el lunes haciendo declaraciones en Tandil”.
Graciela Fernández Meijide fue puesta al tanto de ese cambio y aceptó sin ningún reparo. Operada de la cadera recibió a El Eco con su vehemencia de siempre:
-Estela de Carlotto va a ser recibida por el Presidente este martes: ¿es una señal del cambio de época del que tanto se habla, en este caso en materia de derechos humanos?
-¡El cambio de época más importante es que hubo elecciones y cambió de gobierno!
-Usted sabe: buena parte de las organizaciones de derechos humanos no confía en este gobierno.
-Este gobierno tiene una acción respetuosa del tema derechos humanos, de hecho usted ya lo dice: este martes se va a reunir el Presidente con Estela Carlotto, y además Macri ha visitado la ESMA y ha hablado siempre en los mismos términos que hablábamos nosotros: memoria y justicia.
-¿Que Obama viaje a condecorar a Macri por su defensa de los derechos humanos no es llamativo?
-¡Yo no condecoraría a ningún presidente! Nadie condecoró a Raúl Alfonsín que fue el que sí, en serio, hizo un cambio de época.
-Por lo visto no tiene temor respecto de (interrumpe)
-¿Temor de qué?
-Que ahora no se respeten los derechos humanos. Muchos hablan del regreso a los 90, el neoliberalismo.
-¿Cómo se podrían no respetar? La única manera que no se respeten los derechos fundamentales, que son la vida, la libertad, es desde el gobierno si hay represión, si no hay libertades, si se violan derechos. Hasta ahora y hasta donde yo veo no noté diferencia en sentido general.
-Desde una posición solitaria usted fue muy crítica del relato kirchnerista sobre los derechos humanos.
-Fui crítica a que se reivindique una época terriblemente dolorosa y trágica para la Argentina, sobre todo desde el `73 en adelante, como si fuera una época heroica que debe ser ejemplo hacia futuro para los jóvenes. Fue un uso político de los derechos humanos, que no se debe hacer. Y es lo que hizo parte de la gente que no había demostrado ningún compromiso hasta entonces; es más: cuando Menem dio los indultos nunca supe que ninguno de los Kirchner se indignara o protestara por eso. Después terminaron haciendo del tema una epopeya, y no fue una epopeya, fue un momento que ojalá no lo hubiera vivido.
-Lo extraño es que usted quedó a salvo de las críticas k. Una especie de Beatriz Sarlo haciendo callar al panel de 6,7, 8 sin que la despedazaran.
-Sí, bueno, me han criticado….
-Vamos Graciela, respecto de otros han sido angelitos con usted.
-Bueno, será porque nadie puede decir que no hice todo lo que tuve a mi alcance para denunciar los crímenes de la dictadura -en ese momento-, para enjuiciarlos y para seguir discutiendo que los derechos humanos no se agotan en los 70. ¿Qué querés que te diga? Supongo que también porque no saqué ningún provecho personal de mi pasada por el gobierno y aprendí y con dolor y con fracasos, también de los errores.
-Imagínese que soy un amigo suyo de toda la vida. Y le digo: “ay, Graciela, cómo vos vas a creer en estos neoliberales que están en el gobierno ahora?”
-La verdad, la verdad, la verdad, pero en serio, no creo más en las viejas categorías que no servían antes: izquierda, derecha, neoliberalismo y todo eso, no lo creo. hoy, cuando uno mira el Partido Socialista Español y ve que está intentando hacer una alianza con “Ciudadanos”, que es un centro derecha o Merkel, demócrata cristiana, con la Social Democracia, ¿de qué categoría me están hablando? Son preconceptos que no sirven más que para etiquetar, pero no para vivir y actuar. ¡La etiqueta no sirve! Hay un dicho de Emnanuel Carrère –un gran guionista francés- que dice: “lo contrario de la verdad no es la mentira: son las certezas erradas”. Cuando uno tiene certeza a priori es incapaz de avanzar en la búsqueda de la verdad.
-¿El kirchnerismo hubiese llegado más lejos si se hubiere permitido la crítica y el debate interno?
-Francamente no sé, el kircherismo es el kirchnerismo y tengo la impresión que lo que podría llamarse el peronismo de paladar negro, el de origen, rápidamente está diluyendo a lo que fue el kirchnerismo.
-En retrospectiva, quisiera que me confiese una cosa de aquella vez que (interrumpe)
-Vas a escribir un libro.
-No, ja, ja, quisiera saber si aún le duele aquella derrota en la interna por la presidencia con De la Rúa. No deja de ser una conjetura, pero si usted ganaba posiblemente otra hubiese sido la historia.
-No, justamente alguien me preguntaba hoy si pienso en el pasado con nostalgia de volver y le digo no, cada época de la vida hay que vivirla como viene. Yo tuve fuertes satisfacciones, tuve fuertes fracasos y por lo tanto decepciones –caso de la Alianza, con una idea de un partido nuevo, moderno, con agenda nueva y no lo pudimos llevar a cabo, no sería la época tal vez- y eso no me impide seguir haciendo cosas, seguir viviendo. El 27 cumplo 85 años.
-Bueno, puede estar tranquila: la historia argentina no va a negar que cumplió una misión invalorable.
-Ah, bueno, pará, ¡ahora no me mates antes de tiempo!
-No, lo que pasa es que usted se aleja; ¿por qué no aceptó el cargo que le ofreció Vidal?
-Porque ya estuve bastante; soy muy grande y hay gente joven sobre todo en el tema derechos humanos -que es lo que ofrecieron- muy preparada, gente que ha hecho la carrera. Los derechos humanos no es pertenencia exclusiva de las víctimas, es como si alguien se hubiera querido apropiar del tema y eso no es justo. Es un tema de todos los argentinos y es bueno que hoy esté defendiendo y vigilando su cumplimiento gente que ya no tiene subjetividades.•
Las cuentas pendientes, cuarenta años después
El próximo 24 de marzo, cuando se cumplan 40 años del trágico golpe militar de 1976, una vez más mucha gente ganará las calles para repudiar la dictadura militar que se instaló en aquel entonces pero también habrá, anticipa Graciela Fernández Meijide, “gente que festejará porque una vez más ha podido votar de nuevo, eso es democracia, ¿no?”, pregunta la histórica defensora de los derechos humanos.
Y si dispara esa inquietud no es para dormirse en los laureles sino para, fiel a la costumbre de mantener la lucha en todo momento, ir hacia las cuentas pendientes.
Al respecto, la ex líder del Frente del País Solidario (Frepaso) remarca que el último gobierno deterioró el Estado, “porque lo confundió como propiedad privada. Ahora eso hay que corregirlo. Y va a costar, mucho, porque nada de eso deja de tener costos para la sociedad. Hay que tenerlo claro y proponernos aportar cada uno desde lo suyo. Nunca esta lucha es una cuestión de comodidad”.
-La incapacidad de construir una democracia sólida no es culpa exclusiva del último gobierno.
-Todos estamos en falta. Como ciudadanos, como sociedad y algunos como conductores –aquellos que fuimos electos por el pueblo en algún momento- en haber permitido que las instituciones se deterioraran cada vez más. Pero es importante entender, y seguir discutiendo, que los derechos humanos no se agotan en los ’70, ¡Tenemos una nueva agenda de derechos humanos! Por ende hay que entender que este gobierno y los dirigentes actuales, aún los de la oposición, ya no pertenecen a la misma generación que estaba tan atada a los ’70, entonces hay que estar atentos a otra cosa.
-¿A qué cosas?
-A lo que significa el femicidio, por ejemplo, y el hambre, porque esas cuestiones también son violaciones a los derechos humanos o son, por lo menos, falta de acceso a los derechos humanos.
-Consejo de una experta.
-Los consejos no sirven nunca para nada porque la gente joven vive de otra manera. Además hoy es época de otra gente, el mundo está cambiando a una velocidad increíble y no todos los viejos podemos adaptarnos, pero la gente grande como yo en todo caso tiene que estar para opinar o que le pregunten, pero no aconsejar. Sólo acercar opiniones.
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