“Decir que ganan sin balotaje no sólo es un chiste, es un error grave”
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-Hace un año nos dio a entender que no veía muchas chances para Massa. Desde hace meses o al menos varias semanas las encuestas le dan la razón. ¿Cómo sabía? ¿Qué error cometió Massa?
-No es error. Sergio es uno de los mejores proyectos que tiene el justicialismo. Siempre lo ha sido y siempre lo dije: algún día va a llegar, tiene 41 años, pero… me parece que apuró el paso.
-Las editoriales sobre las alianzas territoriales de Massa en Mendoza y Santa Fue fueron lapidarias.
-Sergio no tiene experiencia. En momentos difíciles -como éste- para hacer acuerdos en las provincias hay que tener experiencia. Y estar acompañado de gente con experiencia y tampoco es el caso de él. Sigo pensando que va a llegar, pero este momento es para que integre una coalición, quede en un gabinete futuro y pueda seguir preparándose.
-Pasemos a otra predicción, pero ahora le tengo que decir que su oráculo falló.
-¿Cuál?
-Nos dijo: ‘No creo que la sociedad nos dé otra oportunidad a los peronistas’. Y todo indica que Scioli, desde el kirchnerismo, estaría primero. Hay quienes incluso creen que podría ganar sin ir al balotaje.
-Es un chiste eso. Un chiste y de cara a las elecciones, un error muy grave del Gobierno.
-Mire que el papel impreso sigue siendo más contundente como prueba, ¿está seguro?
-Sin problemas, se lo aseguro: es un error grave, raro en este Gobierno que si algo sabe hacer bien -lo único, diría- es manejar el sistema simbólico. Venir a plantear eso -la usina fue Télam- obliga a todos los demás a juntarse. Y le ganan, obvio. Un error que no cometen muchos, eh. A mí me ha pasado: se juntaron todos para ganarme en la Provincia.
-¿Y por qué un chiste?
-Porque en la segunda vuelta al cristinismo le pasa como a Menem. Podrá tener 32, 33 puntos en primera y no llega al 40 en la segunda vuelta. Esto es así, no hay vuelta de hoja.
-Suena raro porque el candidato k sería Scioli nomás, con quien usted es muy condescendiente.
-Es la contrafigura del Gobierno: se lleva bien con todo el mundo, nunca tiene una opinión destemplada, resiste cualquier ataque. No es un buen gobernador, no; él se ocupa más de la televisión que de gobernar, pero tiene atractivo en la gente, un atractivo que, obviamente, no le alcanza.
-¿Qué prefiere: que gane Scioli junto a los k o que Macri y Massa se junten y le ganen al oficialismo?
-(Silencio. Se lo nota incómodo) Es que no se va a dar eso. Se va a formar una coalición en la que deben estar ellos tres y cuatro o cinco más, una coalición que va a sacar el 65 por ciento. Estamos muy viejos en este país con eso del bipartidismo donde el que gana tiene mayoría, ya no es así. Ellos saben que no la van a tener. Hay que juntarse, si no son estúpidos. Hay tantos estúpidos en política que no se dan cuenta de eso…
-Supongamos que Scioli gana: ¿podrá desprenderse de Cristina como Néstor Kirchner lo hizo de usted?
-No. Porque le van a poner todo.
-¿Y entonces por qué lo defiende tanto?
-Porque en lo íntimo de su personalidad es un hombre de lucha, siempre. A otros dirigentes les duele una uña y están preocupados y él a los pocos meses de aquel accidente ya estaba queriendo hacer otras cosas. Es una personalidad con una gran templanza.
-Pero a usted le encanta el debate político. ¿Le escuchó una frase profunda alguna vez?
-¡Es que no tiene! No le gusta, la política no le gusta, no, no, no. No se le puede hablar de política porque Daniel te cambia de tema, tampoco se enoja pero te cambia y habla de deporte. He intentado llevarle dirigentes muy importantes y dice ‘sí, sí, sí’ y después vas a la casa y están las artistas viejas en los sillones, jugadores de fútbol… El cree en la estrella que lo va a llevar.
-¿No va a alcanzar con la estrella de Scioli que siempre lo deja indemne?
-Nooo, pero tampoco el radicalismo y Macri sirven, solos no sirven para nada tampoco. Al radicalismo sobre todo no le conviene ir solo con Macri, eso es sólo un negocio de los dirigentes.
-Confirma la apuesta entonces: no será peronista el próximo presidente.
-Y… no lo veo, no lo veo. Vamos a ver la semana que viene. (Guiñando un ojo): si me quedo con el partido, sí, el próximo presidente va a ser peronista.
-¿Cristina será jefa de la oposición?
-No. El peronismo tiene una ley que se cumple para todos. Al pobre Carlos (Menem) ni lo saludan los que eran los chupamedias de él. u
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De caudillo bonaerense a
cultor del antipersonalismo
Hay dos expresiones recurrentes en cualquier respuesta del ex presidente Duhalde hoy: “Terminemos con los personalismos” y “basta de la exaltación de la personalidad”.
Otrora caudillo bonaerense, el abogado de Lomas de Zamora es fanático del estilo Angela Merkel (canciller de Alemania) por ser ella estandarte de un cogobierno -otro vocablo que le fascina- basado -asegura- en la calidad institucional y el control ciudadano del cual los argentinos estamos, “lamentablemente, a cincuenta años”.
“Estamos muy atrasados”, insiste, y coloca a Venezuela y nuestro país entre los peores de Sudamérica por ser “los únicos en mantener vivo el autoritarismo”.
No obstante, en algunas cosas visualiza un cambio favorable en Argentina y lo demostró en una pregunta sobre la coyuntura electoral.
-Desde el massismo justifican las dificultades del candidato en lo arduo que resulta enfrentar solo a dos poderes: uno, con recursos estatales en todo el país –el kirchnerismo- y otro en Capital –el macrismo-. Sin embargo, en aquella famosa interna que el doctor Menem le ganó a Cafiero…
-(Interrumpe) Perdón: ganamos.
-Sí, le decía, quedó como ejemplo de que se puede, casi desde el llano, ganarle a las superestructuras.
-Eran otros tiempos. Cada día la idea del caudillo pega menos, es parte de lo antiguo. La exaltación de la personalidad estaba más fuerte, ahora la gente busca otras cosas, por eso a mí no me preocupa que los liderazgos sean tan atractivos: interesa si tienen o no experiencia.
-La semana pasada en esta sección el entrevistado fue Juan Carlos Pugliese.
-¿Ah, sí? Muy bien.
-Sí. Volvió a la política de la mano de Stolbizer. Sorprendió las buenas críticas. ¿Y si Stolbizer saca una buena cantidad de votos a partir del enojo radical con la alianza UCR-Macri?
-Y sí, claro, va a sacar sus votos. Margarita es consecuente, buena mina, seria, trabajadora. Es muy buena dirigente. Es un desperdicio no tenerla de candidata en una fuerza más importante.
-Usted dice estas cosas y después en Tandil preguntan si Duhalde es creíble o no. La vez pasada un reconocido encuestador de la ciudad me preguntó: ¿Duhalde se volvió socialdemócrata?
-¿Y usted qué le dijo?
-Que a juzgar por sus palabras, sí. Ahora lo voy a ver, ¿qué le digo entonces?
-(Risas) ¿Qué es un socialdemócrata? Habría que ver. Cafiero era un socialdemócrata. Yo soy peronista, pero si es por admiración, admiro más al socialismo que a la socialdemocracia, porque creo que el peronismo es una especie de socialismo nacional, pero claro, la expresión esa quedó con una connotación trágica.
-Mucho Merkel y la democracia, pero Jorge Asís a usted lo llama piloto de tormentas auto provocadas.
-(Risas) Yo soy amigo de Jorge, nos cag… de risa, y a mí, la verdad, no me entran esas balas, es un chiste porque ¿sabe qué? de esa crisis no se salía sin Raúl Alfonsín, y si sacamos -así, en plural- el país adelante, con un cogobierno, una coalición, fue porque lo hicimos junto a él, y cuando digo ‘sacamos’ lo hago como dirigente que tiene un rechazo visceral al culto a la personalidad. Es antiguo, tiene que desaparecer. Y lo vamos a hacer desaparecer. u
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