Lluvia en Tandil: el registro de precipitaciones y los inconvenientes en la ciudad
Una jornada de intensas precipitaciones afectó este viernes a Tandil y la zona bajo un alerta amarillo del Servicio Meteorológico Nacional, dejando registros dispares de agua acumulada y complicaciones temporarias en la circulación urbana.
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La lluvia volvió a hacerse sentir con fuerza este viernes en Tandil y la región. La jornada estuvo marcada por un alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, que advirtió sobre precipitaciones persistentes y, por momentos, de fuerte intensidad que afectaron el normal desarrollo de las actividades en la ciudad.
Los registros pluviométricos evidenciaron una distribución irregular del fenómeno meteorológico en todo el distrito. En el centro de Tandil se contabilizaron 20 milímetros, una cifra que varió considerablemente al desplazarse hacia las zonas rurales y localidades aledañas, donde los acumulados mostraron disparidad según la ubicación geográfica.
De acuerdo con los datos relevados, en La Numancia se registraron 35 mm, mientras que en El Hornero el acumulado alcanzó los 30 mm. Por su parte, en Barker se midieron 24 mm, en De la Canal se reportaron 20 mm y en Napa la cifra fue de 7 mm. Estas diferencias reflejan la naturaleza variable de las tormentas que atravesaron la región durante la jornada.
La intensidad de la lluvia provocó diversos inconvenientes en distintos puntos del casco urbano. El principal problema reportado estuvo vinculado a la obstrucción de desagües, lo que dificultó el normal escurrimiento del agua y derivó en anegamientos temporarios en varios sectores. Asimismo, la acumulación de agua sobre la calzada complicó la circulación vehicular, obligando a los conductores a extremar las precauciones al transitar por las calles de la ciudad.
A pesar de los contratiempos generados por el temporal, con el correr de las horas las condiciones meteorológicas comenzaron a mostrar signos de mejoría. El sistema de mal tiempo se desplazó, permitiendo que la intensidad de las precipitaciones disminuyera gradualmente hacia el final del día.
Esta jornada dejó un aporte hídrico significativo para la zona, impactando tanto en el entorno urbano como en el rural. Si bien los anegamientos fueron puntuales y de carácter transitorio, el evento volvió a poner de manifiesto la importancia del mantenimiento preventivo en los sistemas de drenaje ante la ocurrencia de fenómenos climáticos de esta magnitud.
Las autoridades locales y los organismos de emergencia se mantuvieron atentos a la evolución del alerta durante todo el viernes, monitoreando las zonas más vulnerables ante la posibilidad de una mayor acumulación de agua. Finalmente, el cese de las lluvias permitió que la situación comenzara a normalizarse en los distintos barrios de Tandil y sus alrededores.