Pasa por el diván Carlos Lanusse
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Considerado como el científico más destacado en la historia de la Universidad, el investigador rompe el silencio y asegura que seguirá en lo suyo. “Si en algún momento estoy preparado, no me voy a guardar”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-Cuando vino de Orense a estudiar veterinarias, ¿sospechaba que iba a llegar tan lejos?
-Siendo honesto: no planificaba ser investigador, la idea era estudiar como un paso para regresar a mi patria chica y trabajar como veterinario allá. Pero a medida que avancé en la carrera me di cuenta de que me podían gustar otras cosas. Las oportunidades te van llevando. Y a mí se me dieron y me hicieron cambiar el rumbo.
-En 2013 recibió el premio Konex. Quienes conocen del asunto lo saben bien: el Konex a un veterinario es como el botín de oro del Mundial de fútbol a un defensor y no a Messi. Rarísimo.
-Está bueno eso que plantea, sí, y no quiero pecar de humilde pero quiero ser sincero…
-Vamos, Lanusse, acá no vale la humildad. Esta vez no vinimos a hablar de fármacos y parásitos.
-Por eso quiero que quede claro: se dio una secuencia de varias distinciones nacionales e internacionales -el premio Bunge & Born, un premio en Estados Unidos, el Konex y otro muy relevante que me entregaron el año pasado en Inglaterra- con un reconocimiento en mi persona que es un trabajo de equipo. Y sí, lograr esas cosas desde la veterinaria tiene un sabor particular, y desde una universidad pública, desde el interior, desde Tandil, más aún.
-Hablando de Tandil. ¿La gente lo conoce? ¿Saben los tandilenses que ganó el Konex, por ejemplo?
-Depende por dónde ande, pero sí, creo ser conocido. Mucha gente me reconoce y eso muestra la limitación que la gente tiene con respecto a la ciencia: no es que Lanusse sea el científico más importante sino que tuve visibilidad en los últimos años. Sin embargo, creo que cualquier deportista hoy tiene mayor reconocimiento.
-¿Le duele?
-No. En absoluto. No tengo un ego de esa dimensión como para que me afecten esas cosas.
-Ahí vamos: al ego. Para algunos usted es la figura más destacada de la historia de la Universidad por sus estudios en farmacología. El que más lejos llegó de los formados aquí. ¿Qué dice al respecto?
-Que es demasiado (se sonroja, se muestra tímido). La verdad que me produce escalofríos esa aseveración, la considero exagerada; de todos modos me produce una tremenda emoción y me genera más desafíos.
-¿Más desafíos científicos? Si todo indica que ahí ya tocó el Cielo. ¿No llegó la hora de ir para otro lado?
-(Sonriendo) Usted habla de la gestión…
-Sí.
-Por un lado considero que tengo mucho por recorrer en el camino científico, muchas responsabilidades, compromisos asumidos a nivel grupos -nacionales e internacionales- pero de a poquito he ido involucrándome en la gestión, soy director del Centro Científico Tecnológico del Conicet en Tandil, que ha sido un logro importantísimo en esta última etapa y es una representación -muy relevante- de gestión en el vínculo entre el Conicet y el área de influencia de la Universidad del Centro.
-¿Y eso es todo? Usted sabe, lo apuntan para conducir la Universidad.
-¡Eso está implícito en la respuesta anterior! Le debo mucho a la Universidad y no me voy a guardar si en algún momento estoy preparado motivacionalmente para asumir otra responsabilidad y cuento con el apoyo de mi equipo.
-Por estos días la Universidad está en el centro de un debate. Pero no quiere involucrarse en eso, ¿no?
-La Universidad está en debate y creo que tiene que debatir. No voy a tomar postura sobre algunos indicadores que se plantearon porque los desconozco. Sí estoy absolutamente convencido de que para una próxima etapa la Universidad tiene que discutir, planificar y tal vez cambiar alguna orientación en cierto campo temático. Ahora, más allá de esos indicadores que aparecen como muestra de algo complejo…
-Ya sé: ahora viene la parte donde dice que la Universidad es lo mejor que hay.
-Completo la frase: hay otros indicadores que la posicionan muy bien. Esta Universidad tiene una cantidad de investigadores, becarios y gente que se dedica a la ciencia y tecnología, a su vez directamente involucrados en la actividad docente y en la formación de nuestros estudiantes y graduados, que es la envidia de muchas otras universidades.
-Le voy a confesar algo de este lado: como provocación periodística desde hace años buscamos algún crítico de la Universidad. Jamás lo conseguimos. Si se trata de la Municipalidad hacen cola, pero a la Universidad nadie. ¿No es raro que una institución sea perfecta si nadie la puede controvertir?
-Puede que usted esté en lo cierto, pero en general los cuestionamientos a las instituciones surgen de quienes pueden aspirar a cargos de conducción, lo cual no es un denominador común en los claustros universitarios.
-¿Entonces?
-Yo no hablo de que la Universidad tiene que ser intocable, pero tampoco eso significa que no exista un muy buen desarrollo en algunas áreas, como la científica. Y quiero que eso se conozca más. Tampoco digo que no sean necesarios algunos cambios en la estructura universitaria para poder proyectarla al futuro. Hay muchas cosas para cambiar, porque es una institución muy dinámica que debe hacer grandes esfuerzos y a la vez disfrutar de su estructura de cogobierno y participación democrática, tender hacia una mayor democratización es bueno. Si su pregunta hubiera sido: ‘¿qué opina de la elección directa?’. Le hubiera dicho ¡esos son temas para debatir!, que la democracia sea más directa y participativa de lo que hoy lo es en la Universidad. u
…
Ficha Personal
Carlos Edmundo Lanusse, Orense, 56 años, casado, tres hijos.
-Jugó al básquetbol en Orense, Tres Arroyos, y en Independiente y Grupo Universitario de Tandil.
-Se recibió de médico veterinario en la Universidad del Centro en 1982.
-Obtuvo el doctorado en Ciencias Veterinarias en la Universidad Nacional de La Plata.
-Recibió decenas de distinciones, entre otras: Graduate Research Award (USA, 2011); Premio Bernardo Houssay (2003); Premio Bayer en Ciencias Veterinarias (2005), Premio Sociedad de Medicina Veterinaria (2011); Research Award (2011); Premio Bunge & Born (2011), Diploma Mérito Científico Fundación Konex (2013), Premio Konex Platino (2013), Premio Centro de Estudios de la Industria Químico Farmacéutica (2013).
-El año pasado recibió en Liverpool, Inglaterra, el premio Excellence Research Award otorgado por la Asociación Mundial de Parasitología Veterinaria. Es la distinción más importante a nivel mundial que científicamente se puede alcanzar en veterinaria.
-Es autor de más de 230 publicaciones sobre mecanismos farmacológicos involucrados en la actividad antiparasitaria/resistencia de diferentes drogas en rumiantes.
-Actualmente es investigador superior del Conicet, profesor titular de Farmacología Veterinaria, director del Centro de Investigación Veterinaria (Civetan) y director del Centro Científico Tecnológico Tandil.
-Dirigente del club Independiente.
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El básquetbol como receta
para triunfar en la ciencia
Hay dos pasiones que en cualquier diálogo con el investigador Carlos Lanusse surgen a cada rato: la universidad pública y el básquetbol. A nadie sorprende que un investigador que estudió y se convirtió en figura célebre a nivel científico internacional (por trabajos sobre resistencia parasitaria a los fármacos) desde una casa de altos estudios pública sea un defensor a ultranza de un sistema al que “hay que defender día a día y procurar sea más abierto y democrático de lo que es”.
-Pero ¿y el básquetbol? ¿Por qué tanta recurrencia con el básquetbol?
-Porque lo que el deporte le deja al ser humano es trascendental, no sólo en el propio camino deportivo sino en otros aspectos de la vida.
-¿El básquetbol le sirvió en su carrera como investigador?
-Sí, me impregnó de ciertos ideales y dejó una impronta que me sirvió en la carrera académica, científica y en la relación con las personas.
-¿No será que tenía miedo de que el método científico lo encasille demasiado y por eso se aferró al deporte?
-Es probable que el método científico nos pueda encasillar, por eso he insistido mucho en desmitificar al investigador como un personaje extraño aislado de la realidad. Creo que eso con el tiempo se ha ido logrando y el modelo que represento, el de deportista que también tiene a sus hijos deportistas, el del dirigente relacionado al básquetbol, demuestra que la inserción en la sociedad y en el mundo real de alguien que hace ciencia es posible.
-¿Y cuál es la materia pendiente del deporte en Tandil, según el científico-dirigente deportivo?
-El desfasaje que existe entre lo que avanzó Tandil como ciudad en muchísimas áreas y el apoyo de las empresas. El apoyo de las empresas de la ciudad a su deporte y actividades culturales está muy lejos de la pretensión de ser también una ciudad maravillosa en esas áreas. u
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