“Sentí la misma emoción que aquella vez”

La ex vicegobernadora Elva Roulet habla de las similitudes entre su consagración hace 32 años y el triunfo de Vidal. Dice que Aníbal Fernández “jugo un papel equivalente al de Herminio”, aunque este “era más sencillito y predecible”

En una primavera similar a la que transcurre por estos días, hace 32 años una mujer fue protagonista de la sorpresa electoral del siglo cuando la fórmula radical derrotó a la del hasta entonces invencible peronismo que postulaba a Herminio Iglesias como gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Esa mujer vivió varios años en Tandil durante su juventud  y fue compañera de fórmula de Alejandro Armendáriz en 1983. Es la arquitecta Elva Pilar Barreiro de Roulet, que el 25 de octubre pasado se aguantó el sueño hasta bien entrada la madrugada hasta que no quedaran dudas que otra mujer -en este caso como cabeza de fórmula- había vuelto a vencer al poderoso PJ en territorio bonaerense.

“Cuando vi los resultados sentí la misma emoción que tuve el 30 de octubre de  1983 y eso mismo se lo dije a la gobernadora electa”, dijo a El Eco con una expresión de alegría que no se le ha desdibujado.

“Fue un momento muy similar.  Por entonces la gente estaba desesperada, saliendo de un momento horrible. Hoy no estamos en un período de crímenes pero la democracia se ha degradado terriblemente y la gente exige un cambio. El peronismo lleva 28 años en la Provincia, ¿se da cuenta que años es la vida de una generación?”.

Casi sin necesidad de preguntas, Roulet disparó la enumeración de “calamidades” bonaerenses en aspectos sanitarios, alimenticios, obras hídricas.  Otra vez: “¿Se da cuenta?, ¿qué puede mostrar el peronismo de la provincia?, ¡¡¿qué puede mostrar Scioli?!!”

-¿La gestión Scioli en la Provincia explica la derrota del peronismo?

-Sí, seguramente contribuyó mucho. Y un candidato que no era aceptado por la mayoría de la gente.

-¿Aníbal Fernández es el Herminio Iglesias de 2015?

-En todo caso jugó un papel equivalente. Pero diría que Iglesias era más sencillito y más predecible.

-¿Cómo es eso?

-Fernández se ha manejado en altísimos niveles de responsabilidad en el gobierno, ha hecho cosas muy concretas. De Iglesias se podía sospechar lo que podía hacer o dejar de hacer, pero en el caso de Fernández se sabe lo que es capaz de hacer y lo que ha hecho.

-Es sabido: las primaveras duran poco para los vencedores del peronismo. A Vidal muchos la ven con ternura pero compasión a la vez. Avizoran un futuro dramático para ella.

-Esa es una visión equivocada. Ella sabe perfectamente lo que le espera ¿Va a ser fácil? ¡Claro que no! No va a ser fácil gobernar el país, no va a ser fácil gobernar la provincia; es muy complicado, pero ella va a los problemas y lo importante es que tenga un profundo conocimiento. Si ella ataca cada uno de los problemas….

-En estos días se deja ver otro rasgo que usted también debe conocer a la perfección: el peronismo herido, furioso por la posible pérdida del poder. ¿Mete miedo?

-El peronismo nunca se resigna a perder el poder, lo vimos claramente cuando fuimos gobierno. Y han inventado eso de que sólo ellos saben gobernar, pero si estudiamos las consecuencias históricas en cada período que el peronismo ha gobernado, vemos que siempre dejó un país extenuado, con carencias tremendas.

-Desde el oficialismo advierten que con Mauricio Macri regresa otra etapa neoliberal, como en los 90.

-No creo en absoluto en eso.

-Mientras tanto Julio Bárbaro dice que el peronismo se encamina hacia una derrota y que él la celebra porque se vendrá una renovación, como aquella que derrotó al radicalismo en 1987.

-Tiene razón. Julio Bárbaro tiene un análisis muy crítico de lo que está pasando y lo hace desde adentro del peronismo con gran experiencia política y gran conocimiento de los personajes que actuaron y actúan.

-¿Hay una renovación en marcha entonces?

-Pienso que sí. El peronismo va a tener que pensar qué es lo que quiere, cómo se democratiza, acepta y acompaña el proceso de restauración que hay que hacer en el país. Estamos en una situación igualita a la del “uno a uno” de la Convertibilidad de Cavallo…

-De la renovación de los ‘80 surgió Luis María Macaya, su sucesor en la provincia, ¿lo recuerda?

-Sí, lo conocí bastante. Tenía una personalidad romántica, por poner un calificativo.  Para mí Luis Macaya no era demasiado realista con respecto a lo que estaba pasando en el propio peronismo.

-¿Tiene contacto con el Intendente de Tandil?

-No. Lo conozco, sí, pero le debo una invitación que alguna vez me hizo el doctor Lunghi, a quien respeto mucho porque ha hecho una gestión extraordinariamente positiva en Tandil.

-Lunghi es infalible, pero parece que en su análisis nacional le falló la intuición esta vez cuando elogió a Scioli y dijo que con Macri (Interrumpe)

-Pero de eso no quiero hablar, je,je.

-¿Por?

-Porque, es decir, comparto lo que usted dice, efectivamente, pero bueno, como intendente ha sido excelente y después bueno, lo otro es una posición muy personal que, efectivamente es la suya.

-A la fórmula Armendáriz-Roulet se le va a reclamar toda la vida haber consentido que la Provincia perdiera un porcentaje de coparticipación, ¿carga con esa culpa?

-Eh, (suspira. Largo silencio) Buenos Aires es la más rica del país y va a tener siempre que ceder una parte. Creo que lo que se le pidió como tributo entre 83-87 fue demasiado alto y necesita una coparticipación más alta porque es la más rica, extensa, la más poblada  y justamente por eso último tiene una debilidad: es también la más pobre.

– Juan Carlos Pugliese no dudaba en aclarar a quien se le cruzara que, habiéndolo conocido Herminio Iglesias no era el cuco que se configuró en la opinión pública en 1983. Usted también lo conoció bastante a Herminio: ¿podría decirse que al lado de Aníbal Fernández fue un bebé de pecho entonces?

-(Carcajada) ¿Sabe qué?, si le respondo usted lo va a usar…

-Me doy por respondido entonces.

-Tomelo de esa forma. Ha sido un gusto.

 

Un mensaje a todos los padres de Tandil

 

Nacida en Juan Nepomuceno Fernández, Elva Roulet guarda “hermosos recuerdos” de la etapa en que cursó la secundaria en la Escuela Normal en nuestra ciudad. Desde su departamento en la calle Paraná, en el centro porteño, la ex vicegobernadora se muestra actualizada al detalle de cuanta noticia política de vueltas por ahí, y como hija de Tandil que se considera, pidió que  se haga llegar un mensaje a todos los padres de la ciudad vinculado precisamente con la educación:

“Quiero hacer un llamado a través de todos los lectores de El Eco a los padres de Tandil, ¡tienen que aportar para que los hijos tenga una buena educación!”, señaló levantando la voz,  “los padres no tienen que quedarse  en los reclamos salariales que hacen los maestros y decir “bueno, tienen razón, porque le pagan mal”, ¡no! a los maestros hay que pagarles lo que se pueda, pero ellos tienen que mejorar su capacitación, su compromiso con educar a los chicos.

Un maestro no puede estar haciendo huelga todos los días porque tiene que reclamar un mejor salario: el maestro está obligado a formar a los chicos, él es esa garantía, porque a él se le ha confiado esa responsabilidad, es un  problema ético, ¡Un maestro que no cumple con sus funciones de formar a los chicos es un problema moral!

-No hay problemas en reproducir su mensaje, pero aclaremos: van a decir que es una gorila.

-Objetiva. Soy objetiva. Si alguien dice eso tiene que saber que hoy hay más gente marginada de la que había, y que pese a la captura de votos, una buena parte de los votos prisioneros de la prebenda, de los planes “Trabajar para no Trabajar” siente que la vida no les está dando lo que ellos quieren y están reflexionando y diciendo: “nosotros queremos otra cosa”. Después están los que, sin tener esas ataduras, ven cómo se degradó el país y la provincia, cómo se degradaron la educación, los hospitales, las rutas, cómo jamás intentaron resolver los problemas de la educación. Y también están exigiendo un cambio. u

 

“Para mí no fue sorpresa”

 

En el paralelo que traza entre el triunfo que llevó a Armendáriz-Roulet a asumir la conducción de la provincia de Buenos Aires en 1983y el reciente triunfo de María EugeniaVidal, Elva Roulet da a entender que no la sorprendió el batacazo de esta última que pocos esperaban. Y mucho menos el suyo, hace 32 años.

¿Tenemos tiempo?, ¿le puedo explicar por qué para todos fue sorpresa pero para mí no, en absoluto?

Mire, en el 83 era consultora de la OEA, tenía un contrato en Caracas, Venezuela, en el momento que fui elegida candidata. Por entonces el hijo de Adolfo Gass hizo una reunión en enero con unas diez personas que eran, como él, argentinos exiliados. Y les dije categóricamente: “Raúl Alfonsín va a ser el presidente de la Nación”. Me miraron extrañadísimos. Y les expliqué que justamente iba a ser así porque la sociedad necesitaba salir de algo muy grave y entrar en democracia nuevamente y se interpretaba que él era la garantía para que eso pasara.

Y con respecto a la provincia, en agosto de ese año llegué a mi casa a la una de la mañana de un acto en el Conurbano. Mi marido estaba levantado y le dije: “¡ganamos la provincia de Buenos Aires!”. Me contestó: “calma, radicales”, ja, ja, pero yo ya estaba completamente convencida porque la campaña iba demostrando cómo la gente se acercaba cada vez más a nosotros, se la veía sonreír, se la veía festiva en nuestros actos, en las conversaciones en una villa miseria donde yo salía a caminar sin siquiera avisar que iba y caminaba simplemente por la calle y la gente se acercaba, la veíamos esperanzada, como ahora.”

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