Adiós a Yuyú Guzmán, la gran cronista de la historia rural argentina
La escritora, investigadora y fotógrafa tandilense falleció en su ciudad natal, tras una vida dedicada a rescatar la identidad del campo bonaerense. Pionera de la televisión por cable y autora de una vasta obra literaria, dejó un legado invaluable de más de diez mil registros visuales y crónicas que retrataron la evolución de las estancias argentinas durante más de seis décadas.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/yuyu_guzman_4.jpg)
Nedy Beatriz Guzmán-Chatelain, conocida por todos bajo el seudónimo de Yuyú Guzmán, falleció el pasado miércoles 4 de febrero en Tandil, el lugar que la vio nacer en 1930 y al que regresó para transitar sus últimos años. Su partida marcó el final de una era para la investigación histórica rural en la provincia de Buenos Aires.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailGuzmán no solo fue una escritora prolífica, sino una observadora aguda que supo amalgamar la sensibilidad del arte con el rigor del estudio documental. Desde sus inicios, demostró un notable don para el dibujo y la pintura, talentos que, sumados a su voracidad como lectora, cimentaron el camino de una carrera que se extendió por más de sesenta años de labor ininterrumpida.
Su formación académica y sus intereses personales la llevaron a establecer su hogar en Azul, ciudad donde residió durante tres décadas. Fue en ese entorno rural del centro bonaerense donde Yuyú descubrió su verdadera vocación: la historia de las estancias.
Lo que comenzó como una curiosidad se transformó en un estudio exhaustivo y sistemático sobre la arquitectura, las costumbres y la importancia económica de estos establecimientos. Utilizó la narración como su principal herramienta, logrando que datos técnicos y genealógicos cobraran vida a través de una prosa elegante que fue publicada en los principales diarios y revistas del país.
La labor de Yuyú Guzmán trascendió el papel. Su capacidad para comunicar la llevó a convertirse en una pionera absoluta de la televisión por cable en la Argentina. Fue la primera conductora que se atrevió a llevar la complejidad del mundo rural a la pantalla chica, rompiendo con los estereotipos de la época.
Acompañada por su hijo, el documentalista Alejandro Tochi Toscano, produjo el ciclo “El País de las Estancias”, un programa que se emitió sin interrupciones desde 1993 hasta 2026. Esta producción audiovisual, que en sus últimos años sumó reiteraciones en la señal de Canal Rural, se convirtió en una pieza de consulta obligatoria para historiadores y aficionados.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/yuyu_guzman_3.jpg)
A lo largo de su trayectoria, Yuyú acumuló una obra imponente que incluye 11 libros publicados, siendo el último de ellos "Estancias sin fronteras", editado en 2022. Su archivo personal, un tesoro documental para la provincia, contabiliza 168 documentales de televisión, 294 conferencias dictadas en diversos puntos del país y un archivo fotográfico compuesto por 10.500 diapositivas. Este registro visual constituye, posiblemente, la colección más completa sobre la vida en las estancias argentinas, capturando detalles que el tiempo y la modernidad se encargaron de desvanecer en otros ámbitos.
Una trayectoria jalonada por el reconocimiento institucional
La excelencia de su trabajo no pasó desapercibida para sus pares ni para las instituciones culturales. Ya en 1970, obtuvo el primer premio en el rubro narración del Centro Literario Olavarría, un galardón que anticipó una serie de distinciones de gran relieve.
Dos años más tarde, la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires le otorgó la Faja de Honor en narrativa, consolidando su lugar en el mapa de las letras provinciales. Su versatilidad la llevó también a ser premiada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) en 1991, reconociendo su labor en la fotografía periodística.
El impacto de su obra fue tal que diversas esferas del Estado y la sociedad civil rindieron homenaje a su constancia. En 1998, su trabajo fue declarado de interés cultural por la Secretaría de Cultura de la Nación, mientras que el Honorable Concejo Deliberante de Azul hizo lo propio a nivel municipal.
La Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires también reconoció su labor en el año 2000, declarándola de interés legislativo. Además, recibió el prestigioso premio Santa Clara de Asís en 1999, destacando los valores éticos y culturales de sus producciones audiovisuales y literarias.
En el ámbito de la industria televisiva, su programa cosechó cinco nominaciones a los premios Martín Fierro otorgados por la Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (Aptra). Estas nominaciones en el rubro de mejor programa rural confirmaron que su estilo educativo y ameno era valorado no solo por la audiencia, sino también por los críticos más exigentes de la televisión nacional. Para Yuyú, cada distinción era un impulso para continuar recorriendo caminos de tierra y entrevistando a los herederos de la tradición criolla.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/yuyu_guzman_2.jpg)
La Municipalidad de Tandil, a través de sus distintas áreas de cultura, siempre mantuvo un vínculo estrecho con la autora, quien nunca olvidó sus raíces serranas pese a haber residido también en Buenos Aires y Mar del Plata.
Su regreso definitivo a Tandil fue un acto de amor hacia el paisaje que inspiró sus primeros dibujos de niña, cuando todavía era simplemente la pequeña "Yuyú" que exploraba los alrededores de su hogar con un cuaderno bajo el brazo y una curiosidad infinita por el pasado de su tierra.
El legado de una investigadora incansable
El fallecimiento de Nedy Beatriz Guzmán-Chatelain deja un vacío difícil de llenar en la historiografía regional. Su enfoque no era meramente nostálgico; Yuyú entendía las estancias como centros de vida, cultura y progreso que definieron la identidad nacional.
A través de sus 308 artículos gráficos, logró documentar la transición de un campo antiguo hacia la modernidad, sin perder de vista el componente humano y social que sustentaba cada propiedad. Su mirada siempre fue integradora, analizando desde la arquitectura de los cascos históricos hasta las vivencias de los peones y administradores.
Su último gran aporte, "Estancias sin fronteras" (2022), fue una síntesis de su sabiduría acumulada. En esa obra, Guzmán traspasó los límites geográficos para encontrar los puntos de unión en la cultura rural del Cono Sur, reafirmando su posición como una de las intelectuales más lúcidas en su especialidad.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/02/yuyu_guzman.jpg)
Para los colegas y amigos que la conocieron en las redacciones o en los sets de grabación, Yuyú fue siempre un ejemplo de profesionalismo, calidez y generosidad intelectual, dispuesta a compartir sus hallazgos con las nuevas generaciones de investigadores.
Hoy, la comunidad de Tandil y el ámbito cultural de la provincia despiden a una mujer que supo ver belleza en la llanura y profundidad en el silencio del campo. Sus libros permanecerán en las bibliotecas como testigos de una labor silenciosa pero persistente, y sus documentales seguirán siendo esa ventana abierta al "país de las estancias" que ella tanto amó. Su hijo, Alejandro, continúa siendo el custodio de un archivo que es patrimonio de todos los bonaerenses y que asegura que la voz de Yuyú Guzmán siga resonando en cada rincón de nuestra pampa.