Egresó de la Técnica 2, estudió Geología en La Plata e investiga sistemas geotermales en Alemania
Tras formarse en el campo de la geología, el tandilense Esteban Villalba desarrolla una estancia de investigación en Alemania gracias a una beca internacional. Desde Berlín estudia sistemas geotermales, calidad del agua y recursos estratégicos para la transición energética, en un proyecto que conecta investigaciones realizadas en Neuquén con laboratorios europeos.
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Las sierras de Tandil fueron el primer laboratorio de Esteban Villalba. Mucho antes de convertirse en investigador del Conicet y de llegar a Alemania con una beca internacional, pasaba los fines de semana recorriendo senderos, escalando y observando paisajes que, sin saberlo, terminarían marcando el rumbo de su vida profesional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailActualmente realiza una estancia de investigación de seis meses en Alemania, financiada por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), en colaboración con investigadores de la Universidad Libre de Berlín. Allí trabaja en un proyecto comparativo entre sistemas geotermales de Argentina y Alemania, con foco en la circulación de fluidos subterráneos, la calidad del agua y el transporte de elementos químicos de interés ambiental y energético.
Villalba cursó sus primeros años en un colegio privado, aunque pronto encontró un ámbito más cercano a sus intereses en la Escuela Técnica Nº 2. "Me gustaba mucho la química y en el colegio privado no había una orientación específica. Mi mamá es docente y trabajaba en la Escuela Técnica Nº 2, así que me dijo que ahí estaba la tecnicatura orientada a química. Entonces me cambié", recordó en diálogo con El Eco de Tandil desde Berlín.
Durante la secundaria todavía no tenía definida su elección universitaria. Fue casi por casualidad que apareció la geología entre sus posibilidades.
"Tenía varias carreras posibles para estudiar, pero ninguna me terminaba de cerrar. Un domingo vi en el diario un ranking de carreras y entre ellas estaba Geología. A mí siempre me habían gustado las ciencias naturales", contó. Esa afinidad venía de la infancia.
"Cuando era chico siempre íbamos los fines de semana a escalar por La Movediza, El Centinela y las sierras. Me encantaba estar en la naturaleza, sentía cierta conexión con esos lugares", señaló.
La carrera no existía en Tandil y las opciones estaban en La Plata, Buenos Aires o Córdoba. Eligió la capital bonaerense y se instaló allí para iniciar sus estudios en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata.
"Tuve la posibilidad de viajar, instalarme en La Plata, estudiar y poder recibirme. Fue una experiencia muy importante para mí", expresó.
Un camino de formación
Durante la carrera realizó trabajos temporarios y participó de una fundación dedicada al ambiente y la sostenibilidad. Allí comenzó a relacionarse con estudiantes e investigadores de distintas partes del mundo.
"Había muchas personas de intercambio, de Francia, Bélgica, Canadá, Italia y Alemania. Hice muchos amigos y particularmente una amiga alemana muy cercana hasta hoy. Alemania siempre me llamó la atención", relató.
Al terminar la licenciatura obtuvo una beca doctoral del CONICET para especializarse en hidrogeoquímica, una subdisciplina de la geoquímica enfocada en el estudio del agua y su interacción con los materiales geológicos.
"Ya desde los primeros años de la carrera me interesaban mucho el ambiente y la geoquímica. Después una profesora me invitó a participar de un trabajo de investigación y ahí arranqué con la academia y no paré más", expuso.
