El músico de Tandil que brilló con los Sin Brothers y ahora fabrica en Austria órganos únicos en el mundo
Desde sus primeros pasos musicales en Tandil y su formación en la Polivalente de Arte, hasta su paso por la Escuela de Lutería de Tucumán, las giras con Sin Brothers y su radicación en Europa, la vida de Lucas Corsi trazó un camino tan inesperado como singular. "Siempre pienso en el momento justo y el lugar correcto para cruzarse con personas. La vida es así un poco”, compartió.
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Del otro lado del teléfono, la voz de Lucas Corsi resonó entusiasta por compartir su historia con El Eco de Tandil. Desde el cruento otoño austríaco, en la ciudad de Linz, hizo un repaso de su vida desde los primeros acordes hasta terminar fabricando órganos que son un verdadero tesoro.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa historia musical de Lucas comenzó en Tandil, cuando todavía era un niño y no tenía claro de dónde venía ese impulso de acercarse a los sonidos. Recordó que en su casa no existió una tradición artística marcada. “Mi viejo era metalúrgico y mi vieja era ama de casa, y no había como una cultura de música”, contó. “Si bien se escuchaba mucho tango y folclore, no había una raíz. Me fui forjando prácticamente medio solo en los gustos musicales”.
A los 12 o 13 años tomó su primera guitarra. Lo hizo por intuición, por una necesidad interna que no sabía explicar. Su padre lo acompañó en aquella compra que él recordó con una claridad absoluta: “Mi viejo, con lo que pudo en ese momento, me llevó a una casa que vendía de todo, no era una casa de música. Había una guitarra Fonseca. Recuerdo muy vívidamente ese momento”.
